O CARBALLIÑO

Denunciada la desaparición de un trozo de cruceiro en O Irixo

La rotura del monumento, bien de interés cultural, devuelve a Corneda la tensión párroco-alcalde

Un vecino muestra el cruceiro y la rotura que sufrió al pie de la imagen.
Un vecino muestra el cruceiro y la rotura que sufrió al pie de la imagen.
Denunciada la desaparición de un trozo de cruceiro en O Irixo

El Cristo del cruceiro de la parroquia de Corneda, en O Irixo, declarado Bien de Interés Cultural, se ve amenazado tras el desprendimiento de una parte del capitel que lo sostiene. El párroco, Antonio González Fernández, recibía la noticia de un feligrés sobre la situación de riesgo de este elemento patrimonial a finales de la pasada semana, aunque por el color que tiene la piedra, la rotura "poido ser fai dúas ou tres semanas", puntualizaba el párroco.

Sin embargo, el destino de la piedra que se desplomó está generando cierta crispación en un pueblo en el que aún pervive en el ambiente la lucha que protagonizaron en 2012 contra la incineradora. La parroquia fue una de las más beligerantes contra el proyecto que apoyaba el alcalde.

Tanto los feligreses como el cura desconocen la causa del desprendimiento de la mitad del capitel y lo que los tiene ahora intrigados es el destino que ha tenido la piedra, que ha desaparecido misteriosamente del lugar en donde está ubicado el cruceiro. De esta forma, a la preocupación que genera la posibilidad de que se desplome el Cristo, que al igual que la imagen de la Virgen de la Dolorosa, data del S XVIII , en torno al año 1757, según apuntan los vecinos, hay que añadir la investigación abierta por la Guardia Civil sobre el paradero de la mitad del capitel, tras la denuncia presentada por el párroco.

La situación tampoco está exenta de polémica y hay feligreses que reprochan al Concello de O Irixo que no adoptase ninguna medida para agilizar el arreglo y para acabar con el riesgo que amenaza la figura.

Desaparición de la piedra

El pasado sábado, en el transcurso de una reunión parroquial, surgían las discrepancias cuando se habló del cruceiro porque el vecino más próximo, Manuel Domínguez,  manifestaba que él lo podía arreglar y que podía hablar para ello con el Concello. Domínguez declaraba posteriormente que se había ofrecido pero que él no tiene la piedra, pese a que algunos de los presentes sacaron en conclusión que "se se ofreceu supoñemos que é porque gardou o capitel. De todas formas será a Garda Civil quen o investigue", puntualizaba Luis Tosar, vecino de la parroquia, quien manifestaba su indignación por "a falta de sensibilidade por pretender arranxar con cemento un elemento BIC". Así, también responsabiliza al alcalde, Manuel Penedo, de no tomar ningún tipo de medida, ya que tuvo que ser la parroquia quien puso en conocimiento del Obispado el problema.

El mismo párroco piensa que "o Concello é raro que non o soupese, pero non facía nada". Y es que en esta parroquia son muchos los que le reprochan al regidor "a discriminación a que nos ten sometidos desde o conflicto da incineradora". La división entre los que apoyaban al alcalde para construir una planta de tratamiento de residuos y quienes se opusieron, entre ellos, la parroquia de Corneda, todavía perdura después de cuatro años y así lo reconoce también el propio alcalde.
Manuel Penedo aseguraba que "o Concello sempre reparou os cruceiros pero debido a esta división pola incineradora cando fixen o inventario patrimonial fai unhos tres anos o Obispado dixo que o cruceiro era propiedade da igrexa, así que non me atrevo a tocarlle. O Concello está disposto a arranxalo se llo pide a parroquia e con pemiso do Obispado, pero polo que sei un veciño propuxo falar conmigo e opuxéronse".