O Carballiño

Pro Animales cesa su actividad por los altos costes

O Carballiño

O CARBALLIÑO

Pro Animales cesa su actividad por los altos costes

La asociación anuncia que no recogerá más animales pero se ocupará de los 40 que tienen

La Asociación Pro Animales Carballiño ha decidido cesar por el momento su actividad después de casi siete años rescatando animales, fundamentalmente perros, para entregarlos en adopción. La presidenta de la entidad, Beatriz Míguez, señala que la decisión se debe a las dificultades económicas a las que deben enfrentarse para asumir los gastos generados por las facturas veterinarias y por las residencias caninas a las que tienen que recurrir cuando no encuentran un lugar adecuado para los perros.

Señalan que en todos estos años han estado trabajando de forma totalmente altruista y desinteresada y "sin ningún apoyo de instituciones públicas tanto de la administración local como provincial y autonómica", por cuyo motivo, "la situación es insostenible y ante esto manifestamos con tristeza la incapacidad de continuar", apunta.

Durante el pasado año, la asociación consiguió hogares para más de 260 animales, la mayoría perros procedentes de la perrera de Carballiño, perteneciente a la red de la Diputación.

La presidenta señala que los gastos mensuales en residencias, veterinarios y transportes, entre otros, rondan los 3.000 euros.

La asociación, no obstante, no se disuelve, manifestando la presidenta que es un cese en la recogida de nuevos animales, que espera que sea temporal. "En estos momentos tenemos a nuestro cargo cerca de 40 perros, distribuidos en residencias o con familias de acogida temporal a la espera de encontrarles un hogar definitivo", matiza Beatriz Míguez, por cuyo motivo añade que todavía necesitan recibir donativos para los gastos que generan. "No podemos mantenerlos sin ayuda, y por supuesto no podemos seguir ayudando a más", añade.

La asociación considera que el maltrato y abandono animal "es una lacra de nuestra sociedad y un problema de todos, no solamente de asociaciones, voluntarios o protectoras, y en nuestra mano está cambiarlo. Sólo hace falta no mirar para otro lado".

En ese sentido, aunque aseguran que no prestarán ayuda a más animales, sí que seguirán ocupándose de los que aún tienen a su cargo, para lo que piden ayuda económica a la población.