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Afectados por el arsénico en Castrelo se quedan sin agua

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Afectados por el arsénico en Castrelo se quedan sin agua

Tramo en el que se produjo la avería en la red de suministro de agua.
photo_cameraTramo en el que se produjo la avería en la red de suministro de agua.
Los vecinos no podían beber ni cocinar por exceso de contaminación y ahora tampoco pueden lavarse

Al arsénico en el agua detectado el pasado 7 de octubre en varias localidades de Castrelo de Miño se suma desde el viernes una avería en la red de abastecimiento que ha dejado sin suministro a los residentes  en las zonas de Santa María, O Pazo y Nogueiredo -alrededor de un 20% de la población del municipio-. Los vecinos están indignados porque ya era complicado prescindir del agua para beber y cocinar, y ahora ya no disponen de ella ni para ducharse o lavar la ropa, a raíz de la rotura de una tubería, que los operarios del concello intentaban localizar este lunes. Si para beber y cocinar están comprando el agua o recurren a las garrafas que tiene a su disposición el concello en el salón de plenos, en estos últimos días, los afectados se ven obligados a utilizar el agua de una fuente para cubrir las restantes necesidades.

La portavoz del PSOE en Castrelo, Catalina González, señalaba que "las canalizaciones del concello están obsoletas y cada poco tiempo sufrimos roturas que impiden que tengamos un servicio al menos acorde al coste que nos supone". La edil ha recibido numerosas quejas de los afectados porque al problema del arsénico se suma ahora la avería. "El alcalde indicó el viernes que ya se encargaba de la incidencia pero los vecinos continúan sin agua; y llevo dos meses solicitando incluso en el pleno que se les haga una bonificación en el recibo, pero no obtuve respuesta", señala la socialista, que también advierte que "ya va siendo hora que el concello sea una administración operativa o si no tendremos que tomar medidas más drásticas".

Los operarios municipales, cuando el pasado sábado empezaron a excavar en el lugar en donde se producía la pérdida del agua, se encontraron con que la tubería está a más de dos metros de profundidad, según apuntaba este lunes el alcalde, Esteban Suárez. Por eso no pudieron continuar los trabajos ya que era necesaria una retroexcavadora, que fue necesario alquilar, para reanudar ayer las obras.  Una vez alcanzada la tubería, señalaba el regidor que todavía habrá que localizar el lugar exacto de la rotura. Suárez declaraba que se hará todo lo posible para que los vecinos dispongan del agua de la traída lo más rápidamente posible. En cuanto al arsénico, aclara que están a la espera de que la Diputación licite la instalación de filtros para que el agua vuelva a ser potable.


Pendientes de la instalación de filtros


Los responsables municipales también anunciaron que para facilitar futuras reparaciones se instalará la tubería a menos profundidad aprovechando el trabajo que están llevando a cabo los fontaneros municipales. Aunque la avería en el suministro está perjudicando a pueblos ya afectados por el arsénico, el corte no alcanza a todos ellos. En torno a un quinto de la población de Castrelo de Miño, que cuenta con un total de 1.380 habitantes, soporta la contaminación. Son las zonas de A Ponte, Santa María, Padreiro, O Pazo, Toledo, Rial, Costa, Nogueiredo, Paradela y Cortiñas. La Diputación provincial se encuentra en proceso de licitación de las obras, tras un convenio con el concello, mediante el que cede los filtros para solucionar el problema del arsénico, que no sólo contamina el agua de la traída de la captación de Coto Novelle sino también a la mayor parte de las fuentes públicas de los pueblos afectados.

Fueron los análisis realizados por Sanidade donde se detectó que los parámetros de arsénico eran más altos de los recomendables, por cuyo motivo el concello había publicado un bando advirtiendo que el agua no era apta para el consumo humano al mismo tiempo que pedía ayuda a la Diputación para solucionarlo.