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Alberto Conde: Jazz por todo el mundo

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La entrevista del Vida

Alberto Conde: Jazz por todo el mundo

Pianista de referencia, ha pistado escenarios e medio mundo llevando su estilo fruto de la fusión, a oyentes que aplauden cada recital suyo

La trayectoria de Alberto Conde abruma. Pianista de referencia, ha pisado escenarios de medio mundo llevando su estilo fruto de la fusión, a oyentes que aplauden cada recital suyo. Los críticos son unánimes en las felicitaciones. Siempre se ha mantenido fiel a sus ideas, incluso cuando creó el estilo denominado "Muiñeira jazz" en años en los que mandaba el folk. Ahora ha presentado su último disco, un homenaje al pianista luso fallecido en 2012 Bernardo Sassetti. Mientras, sigue formando a nuevos músicos en el Conservatorio Superior de A Coruña. 

Cuenta con una larga trayectoria y una sólida formación que comenzó en su niñez con la especialización en guitarra clásica. Hoy en día es un afamado pianista. ¿Qué le llevó a este cambio?

Aunque me especialicé en guitarra clásica, de joven ya tocaba el piano, además de otros instrumentos. Pero fue en el momento en que comencé a desarrollar los estudios y a trabajar en arreglos y composiciones para orquesta, y medianas y grandes formaciones, cuando opté por elegir definitivamente el piano. Este instrumento ayuda a entender la función armónica y colorista que ofrecen los demás instrumentos de la orquesta y la de los solistas.

¿Cómo definiría el jazz que interpreta? ¿De qué influencias bebe?

Es un jazz que ha ido evolucionando en torno a la fusión con diferentes géneros. Pienso que se podría definir como "world jazz music". Una definición que engloba a un jazz que bebe de muchas fuentes; desde música clásica de Europa o el jazz americano en sus diferentes especialidades a música hindú, brasileira de Villa - Lobos, música cubana (que aún tengo sin editar), norteaméricana o mi último disco inspirado en Bernardo Sassetti, afamado músico portugués desaparecido prematuramente. Sin olvidarme de la música de raíz relacionada con los sonidos de la tradición gallega. Fui catalogado como el primer músico que desarrolló este género en clave de jazz. Coloquialmente, lo que se conoce como “muiñeira jazz”.

“Muiñeira jazz"... cuéntenos algo más.

Fue en los años 90, tiempo en que triunfaba el folk de influencias celtas, bretonas e irlandesas. A raíz del encargo de un trabajo para orquesta clásica con música popular para el Xacobeo 93, me asomé al mundo de la música tradicional gallega. Experimenté, compuse y desarrollé temas a partir de poesía de las letras gallegas. Cree mi propio estilo al optar por una estética de raíz basada en la melodía de las cantareiras armonizadas con el jazz. Y fue una novedad. Nadie hasta ese momento lo había hecho, y yo publiqué “A lagoa dos Atlantes”. Por eso los críticos me bautizaron, aunque suene “pomposo”, como padre de la “muiñeira jazz”.

La gente en España asocia principalmente el jazz más conocido al que se fusiona con el flamenco o a la música latina, ¿cómo lo recibe cuando las influencias provienen de la música tradicional gallega?

Ahora empieza a recibirlo bien. Cuando yo lo hice, la gente lo aplaudió, pero al mercado no le interesaba. Estaba centrado en la música folk que cubría el mercado internacional. En este mundo, todo se mueve por modas, y la música también. En ese momento, o sonabas irlandés o no hacías folk. Y yo aposté por el origen en la tradición étnica gallega, y no irlandesa diciendo que era música gallega. Y ahí tuve mis enfrentamientos con los músicos folk, y también con los de jazz. Fui independiente, moviéndome al margen de las tendencias comerciales de la época, creando un estilo musical que ahora la gente sí aprecia. La gente joven que lo escucha no está contaminada por la moda de esos años y valora mi propuesta de música de raíz. También ayuda que ahora hay docentes y alumnos que continúan experimentando la “muiñeira jazz” y poco a poco se va abriendo mercado. No tanto como debería, porque no cuenta con suficientes apoyos, pero al menos se  tiene en consideración. 

Su último disco, “The wake of an artist", es un tributo al afamado pianista portugués Bernardo Sassetti, fallecido en 2012, ¿qué le llevó a realizar este tributo?

Sassetti fue un compositor de referencia en Portugal y yo tuve la suerte de conocerlo personalmente. Tras su muerte prematura, con varios músicos que tocaban con él, surgió la idea de realizar algo conjunto en su memoria. Y así nació el disco. Con temas míos, de otros compositores y del propio Sassetti. El disco abarca diferentes estilos que te van envolviendo y teniendo todos ellos una cierta continuidad, un nexo temático común. 

¿Cómo está siendo recibido, especialmente en Portugal, tierra natal de Sassetti?

Las críticas en Portugal le ha dado la máxima puntuación y han sido todas excelentes. Incluso he recibido felicitaciones de Nueva York, de la The New York City Jazz Record. Y los conciertos que hemos realizado han sido muy aplaudidos por el público. Estamos muy contentos.

Galicia, en los últimos años, está muy activa en el ámbito del jazz, ¿a qué cree que se debe?

El jazz en Galicia ha crecido y mejorado gracias a las escuelas que tenemos. A través de ellas están dando el salto internacional músicos gallegos y también estamos recibiendo a músicos de España y del extranjero que vienen a estudiar con nosotros. Pero el jazz no solo es formación, es también dedicación y pasión por la música. Además de seguir diferentes procesos de aprendizaje, cada músico tiene que llegar a consolidarse como creador y empezar a desarrollar su propio estilo para hacerse un hueco.  Es verdad que hemos mejorado mucho. Pero también aún queda mucho camino por recorrer por parte de todos.  

Desmónteme el tópico: “El jazz es música solo para músicos”. 

Eso es mentira. La música, si es buena, es para todo el mundo. El jazz ha llegado y llega a millones de personas. Pero sucede como en todo, en el mercado del jazz, el que está bien  comercializado, es el que va a vender. Aunque no lo entienda la gente. Nosotros comemos lo que nos da el mercado, pero no tenemos una crítica sobre lo que nos vende el mercado. En ocasiones, la mejor música no es la que nos vende el mercado. La mejor está oculta y no la conocemos. No nos la vendió el mercado. En otras ocasiones sí lo ha hecho, porque a veces acierta y a veces no. El músico tiene que hacerse hueco, mostrar su propio estilo y mantenerse. El público, por su parte, tiene que aprender a valorar las cosas desde el punto de vista del oyente y saber lo que le gusta y conmueve. 

Finalmente, para usted, ¿qué tiene de especial el piano?

El piano es el instrumento polifónico por excelencia. El más cercano a la orquesta y el que más registros tiene. Desde las teclas de un piado puedes entender y ver mejor al resto de los músicos.