La Región

ENTREVISTA - LITERATURA

"Las aldeas de Ourense ofrecen posibilidades para una buena trama"

El escritor de novela negra César Pérez Gellida se relaja en Ourense mientras prepara el lanzamiento de "Todo lo peor" en noviembre y escribe una nueva novela para 2020.
César Pérez Gellida, este domingo en A Peroxa.
César Pérez Gellida, este domingo en A Peroxa.
"Las aldeas de Ourense ofrecen posibilidades para una buena trama"

Este historiador (Valladolid, 1974) es uno de los autores de moda de novela negra, que ha sido capaz de crear su propio subgénero, Chellida. Ahora, se relaja en Ourense mientras prepara el lanzamiento de "Todo lo peor" en noviembre y escribe una nueva novela para 2020. Su pareja es ourensana, esta es casi su segunda casa. "Rebuscando en el álbum de fotos, descubrí que de pequeño ya había estado en las termas con mi familia... ". Está descubriendo ahora la Ribeira Sacra: "Me parece acojonante que no hubiera oído hablar de ella". Irrumpió en el mundo literario con "Memento mori", inicio de su trilogía "Versos, canciones y trocitos de carne", gracias a la cual recibió en 2014 la Medalla de Honor de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses. 

¿Ve la Ribeira Sacra como escenario de una futura novela?

Si no hubiera sido Premio Planeta, me lo podría plantear, da mucho de sí. Pero lo ha hecho Dolores Redondo. Los lectores pensarían que estoy entrando en su territorio. Ya hice parte de "Cuchillo de Palo, en el Val Miñor, y me encantó. Soy un defensor acérrimo de la teoría de que Cristóbal Colón era gallego. No me cabe ninguna duda de que Pedro Álvarez de Sotomayor era él... Además,  la teoría gallega tiene conexión con Valladolid. Colón murió allí  porque toda la familia Sotomayor fue enterrada allí. 

¿Y una futura trama en Ourense?

Si sucede algo en alguna aldea de aquí, daría mucho juego. Hay muchas posibilidades, y ahora la novela negra cada vez se saca más del recurrente espacio urbano. Lo que pasa es que a veces hay cosas de la realidad, que pueden suceder en una pequeña aldea, que no lo puedes meter en la ficción porque la gente no se lo creería.

En noviembre publica su décima novela. ¿Cómo lo hace? 

Son 10 en papel y dos audiolibros. Este formato funciona mucho en el norte de Europa y aquí está entrando. Las personas ciegas de España están enganchadas. Un amigo mío ciego hasta lo escucha en alta velocidad (ríe). Soy historiador y no me cuesta la fase de documentación. Según las necesidades que me voy encontrando me voy documentando. La historia es tener una red de expertos a la que acudir. Hay un inspector de homicidios en activo que es el que me ayuda en los procesos de investigación reales. El acuerdo con él es que si me encuentro con una dificultad la tengo que resolver como realmente lo harían ellos, no sacar una varita mágica... 

¿Son muchas horas escribiendo? 

Curro muchas horas al día. Me levanto entre las cuatro y las cinco de la mañana y me pongo a escribir. No tengo un guión o esquema. Me centro en la escena que tengo que escribir y me condiciona cómo termine para iniciar la siguiente. La mayoría de escritores son de brújula, tienen un esquema en el que trabajan mucho tiempo y, cuando lo tienen claro, se lanzan a escribir. Empecé a escribir por problemas de insomnio. Utilizaba un truco  para quedarme dormido. Inventar una historia en mi cabeza para quedarme relajado. Ahí llegué a esa historia de la sociopatía de un tipo –Augusto Ledesma, asesino en serie protagonista de muchas de sus novelas– , y decidí escribirlo. 

¿No es difícil ponerse en la piel de un sociópata? 

Fui a un psicólogo especializado en narcisismo y en tres sesiones me dibujó muy bien el funcionamiento de la mente de un sociópata. A partir de ahí pude interpretar ese papel, dotarlo de alma, léxico propio...  

Si hay algo novedoso en su estilo es que los crímenes tienen banda sonora. ¿Por qué?  

No había precedente, ahora se hace  más. La primera canción que me venía a la cabeza en un asesinato, esa era la que mantenía. Musicalmente, Augusto soy yo. Sacamos una banda sonora con Warner de la primera trilogía, e hicimos tres canciones inéditas. "Dies irae" a Iván Ferreiro le gustó tanto que la metió en su álbum "Casa", y como la canta Bunbury, este también la metió en su recopilatorio. Esa canción está rulando mucho y para mí es un orgullo.

Cuando uno lee sus novelas no puede pensar en otra cosa. ¿Para cuándo en la pantalla?  

Hay un proyecto audiovisual en marcha para "Memento Mori". Creo que verá la luz antes o después y con un presupuesto importante. Será una serie ambiciosa. 

¿Se puede vivir como escritor?  

Somos muy pocos los que vivimos de esto. En esta industria ganas muy poco por venta de ejemplares, hay que vender mucho. Hay mucha piratería, cada vez hay más opciones de ocio...Pero la lectura siempre va a estar ahí. En España, de este oficio vivimos 100, como mucho. Hay que currar, en mi caso unas 10 o 12 horas al día...Hay que crear donde no hay.  Y lo más importante, y esto lo diré siempre, escribirla bien, es nuestra obligación. A mí no me gusta leer novelas que no estén bien escritas, aunque la historia sea buenísima.