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Un año termal para olvidar acaba con Outariz y Chavasqueira cerrados

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Un año termal para olvidar acaba con Outariz y Chavasqueira cerrados

Las termas privadas de Outariz, cerradas al público por la acumulación de ramas y árboles en el espacio termal. (Foto: Óscar Pinal)
photo_camera Las termas privadas de Outariz, cerradas al público por la acumulación de ramas y árboles en el espacio termal. (Foto: Óscar Pinal)
Al recinto calcinado se unen ahora los daños por las riadas, que han obligado al cierre temporal de las otras piscinas de pago

La cicatriz que han dejado las inundaciones en la provincia de Ourense es muy visible, pero todavía es difícil de cuantificar en términos económicos, aunque amenaza con ser superiores a lo inicialmente previsto. Las fuertes lluvias caídas en diciembre, que elevaron los niveles de los ríos a máximos nunca antes vistos durante este siglo, causaron un fuerte impacto en el campo ourensano y también en la ciudad. 

Año crítico del termalismo

En la capital, las riadas dieron la puntilla a un annus horribilis termal, que empezó con la cara más dramática del fuego, que calcinó la instalación termal de A Chavasqueira el 24 de abril; y la crueldad del agua desbocada, que hace que finalice el año con la otra instalación de gestión privada, Outariz, cerrada temporalmente, en este caso por la crecida del río y sus consecuencias. 

Puede venir algo peor

De momento, los técnicos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) no quieren hacer valoraciones, pues temen que el inicio de año sea todavía más complicado, ya que las previsiones meteorológicas que manejan hablan de más lluvias con la entrada del año nuevo. Si hubiera crecidas ahora, las consecuencias serían mucho mayores. "Atendiendo al estado de las zonas y a que los suelos continúan encharcados serían, lógicamente, peores", indican desde el organismo de cuenca.

 Creen que lo "coherente" es esperar antes de tomar decisiones, como replantearse las zonas inundables y tomar medidas en zonas que una y otra vez sufren las consecuencias de las crecidas, como toda el área termal de la ciudad o la zona recreativa y el entorno del balneario en Baños de Molgas.

Cada vez más zonas inundables

De momento, la CHMS no ha hecho un estudio en profundidad para estudiar una posible ampliación de las zonas ARSI (áreas con riesgo significativo de inundación). La última ampliación, realizada hace justo un año, ampliaba en 38 kilómetros el número de áreas inundables. Esta acotación de las zonas inundables sirve para atenuar las posibles consecuencias de los anegamientos y tiene una incidencia especial para la construcción de edificios y para la ordenación urbanística. En total, Ourense tiene 161 kilómetros distribuidos en 92 áreas calificadas como inundables.

Calculando daños

El caso de Baños de Molgas tiene difícil solución, ya que tanto el balneario como la zona de recreo están en zona inundable y "ampliar o no la misma no cambiaría la situación". Allí, las continuas crecidas anegan la zona continuamente.  El alcalde, Xaime Iglesias, contactó con la Subdelegación del Gobierno, que le transmitió que en principio no habría ayudas si no hay daños en infraestructuras básicas para la población.

En ese municipio, ya acostumbrados a las crecidas, registraron destrozos en el área recreativa y el entorno del balneario. A estos últimos no les afectó, en este caso, al estar ya cerrados, y esperan al final del invierno para hacer una limpieza total del interior por la afección.

"Temos destrozos na zona do parque, na área infantil... É unha cuantía económica importante, pero non tivemos problemas de estradas cortadas, nin coa auga", añade Iglesias.

La ciudad, más huérfana

En la ciudad, las consecuencias están todavía por cuantificar, si bien los daños en todo el entorno termal amenazan con ser importantes. La crecida del río ha causado el cierre temporal de las instalaciones termales de Outariz, afectada por el desprendimiento de árboles, lo que unido a que las de A Chavasqueira siguen calcinadas, priva a la ciudad de sus dos spas. En Outariz están esperando a que los técnicos de seguridad den el visto bueno para "abrir lo antes posible", pero de momento "no hay fecha de apertura". También necesitarán un arreglo las piscinas de Oira, sepultadas por el río Miño durante días. 

 "Os danos en termalismo e infraestruturas aínda non se poden calcular, faranse nos vindeiros días, coas memorias sobre os proxectos para reparar a zona", dice Miguel Caride, portavoz del gobierno. La primera valoración de los técnicos no se atreve a hablar de zona "catastrófica" pero anticipa "partidas importantes" para reparar los daños. 

Los vecinos han iniciado una recogida de firmas para pedir una inversión de "todas as administracións", según explica el presidente de la Asociación de Veciños de A Chavasqueira, Amancio Rodríguez. Pedirán en los presupuestos 10 millones de euros "para salvagardar as zonas de ocio e termalismo", ya que censuran que no se haya hecho "nada" desde las crecidas del 2000.