Ourense

Artur Yuste i Tarrago: "Hay coincidencias con Coren y es fácil que podamos colaborar más"

Ourense

Artur Yuste i Tarrago: "Hay coincidencias con Coren y es fácil que podamos colaborar más"

Artur Yuste (Lleida, 1979) cree que si dentro de diez años presentase el balance del Grupo Cuevas, diría que el crecimiento de los primeros diez sería trasladable. Acaba de presentar las cuentas de su primer decenio como primer ejecutivo de una compañía centenaria y con una plantilla que tiene una medida de edad que anda por los cuarenta y pico años. Llegó a la dirección sustituyendo a Manuel de la Fuente, fallecido en accidente. Todo un órdago.

Llegó a la dirección general con 30 años. Sea sincero, ¿quién creía en usted?

No sé ni si creía yo (risas). Fue muy difícil porque ni yo me sentía preparado ni la situación permitía prepararme, tampoco sé si la empresa estaba preparada para ese cambio, pero lo hemos hecho lo mejor posible y los resultados han sido más que positivos. Lo que sí podían esperar es que yo lo iba a dar todo como así lo hice. 

¿Cuántas veces pensó en dejarlo? 

Cero veces. Cuando empiezas a nadar, si quieres llegar a algún lado no puedes dejar de nadar y eso lo tengo claro, otra cosa es que el proyecto fracasase o yo no sirviese, pero mientras el proyecto dure yo no voy a renunciar a él. Eso no excluye que haya pasado momentos difíciles que te llevan al límite. En ese caso, lo mejor es dormir, levantarte de nuevo y continuar. 

Ourense. 06/07/2020. Entrevista al Director General del Grupo Cuevas Artur Yuste.
Foto: Xesús Fariñas

¿Quién estuvo siempre a su lado? 

Mucha gente. El proyecto no soy yo y la mayor parte de la gente que estaba en 2010 sigue estando , con nuevas incorporaciones, con alguna jubilación o baja pero la mayoría sigue. Confío en ellos como entonces. 

¿A quién echó de menos? 

A mi antecesor, Manuel de la Fuente. Muchas veces. 

¿En algún momento pensó, en vida de él, que le llegaría a suceder? 

No. Él falleció con 46 años, tenía 16 años más que yo. Teniendo yo 30 no ves ese escenario, salvo la circunstancia que realmente fue. 

Dice que el crecimiento estos años ha sido exponencial. ¿En qué se basa para calificarlo así? 

Las empresas de distribución o crecemos o morimos. En 2010 había una crisis que aquí notamos en 2012 o 2013 y lo que tienes es que adaptarte a esta situación y la mejor forma era crecer porque con la facturación que tenía el grupo era difícil sostenerlo. Esa fue la piedra filosofal que nos permitió crecer más rápido. Ahora ya tenemos una cifra de negocio suficiente como para no pensar tanto en ese crecimiento como obligación, sino como posibilidad. 

Si pilota un crecimiento tan importante como este, ¿cuántas veces le han hecho una oferta para irse? 

Muy poquitas. 

Pero alguna hubo. 

Alguna prueba, pero nada más. Cuando estás dentro de un proyecto y te desvives por él no hay otras posibilidades porque si estás pensando en otras cosas no vives el presente. Hubo alguna oferta sutil pero no tiene cabida en mi forma de pensar ahora mismo. 

¿Qué empuje tienen esos datos en eventuales apetencias suyas para tener notoriedad social? 

El grupo necesita tener responsabilidad social corporativa, pero no sé si los datos permiten esa traslación. Este es un grupo ourensano que se preocupa por la provincia y necesitamos hacerlo bien para que esta provincia tenga porvenir, pero los datos ahí juegan un papel menor. 

¿Y personalmente apetece estar en una entidad representativa? 

En lo personal, no. Me debo a una institución que es Grupo Cuevas y todo lo que haga tiene que estar avalado por la empresa. Personalmente no estaría en un lugar que no fuese complementario del propio grupo. 

Ourense. 06/07/2020. Entrevista al Director General del Grupo Cuevas Artur Yuste.
Foto: Xesús Fariñas

¿Qué ha sido el covid-19 para la empresa?

Algo imprevisible, que no ha dejado espacio a la preparación y eso te enseña a actuar rápidamente. Lo que ha sido más grande es la adaptación y superación que hemos tenido como grupo porque hemos tenido empresas en ERTE y otras con un nivel de actividad muy importante, eso ha obligado a adaptarse a cada una de las situaciones.

Cuando presente los datos del 2020, ¿qué peso puede tener el covid-19 en el balance? 

Hay todavía incógnitas. Tenemos una división de automóvil que acaba de arrancar, el marrón glacé, que centra su actividad a final de año y no sabemos qué va a ocurrir. El 50% de nuestras actividades son para mayoristas y casi han desaparecido. Por lo tanto espero que a final de año podamos conjugar esas variables y convertirlas en positivo, pero faltan seis meses. 

Ponen el énfasis siempre en el rural, pero está sordo porque está mayor y porque no oye lo evidente. ¿Temen predicar en el desierto? 

Con el coronavirus el rural tiene una opción que no tenía antes, de captar gente que quiere vivir en otro entorno. Nuestra apuesta tiene que ser simple, si no nos diese beneficio, no lo podríamos hacer. El rural es rentable para nosotros, bien a través de franquicias o dando servicios a la población. Además hay otra vertiente que es la compra de productos que hacemos a proveedores del rural donde lo que somos es gracias al rural. Creo en el rural y necesitamos que la gente crea también.

¿Cuánta gente viene a verles con un proyecto del medio rural que sea interesante? 

Vienen varios, bien sea para castaña, pero también yogures, quesos, aceites… Nosotros tenemos que evaluar si tienen cabida en el mercado, que a veces la tienen. El ourensano tiene emprendimiento, pero necesitamos más, porque así saldrán más proyectos adelante. 

Han llevado su expansión a Castilla y León. ¿Por qué esa comunidad siendo que es una de las más envejecidas y con la población más dispersa?

Tenemos que identificar mercados y ahí los tienen. Vimos que allí estaba supermercados El Árbol, que luego los compra Día, y todo eso le lleva a cerrar muchas tiendas. Vimos que había mercado y hemos decidido apostar, porque están al lado, como lo puede estar A Coruña o Ferrol. Es una situación de sentido común.

¿Por qué la castaña no es lo que en otros sitios es el olivo, el naranjo...? 

En el negocio agroalimentario dependes de la climatología, pero también del minifundio, lo que dificulta la profesionalización y la rentabilidad. Habría otros, como por ejemplo el conocimiento. Tenemos que enseñarle al mundo, pero también al ourensano que el castaño es rentable, siempre y cuando esté bien cultivado. Si se profesionaliza el sector, será rentable.

¿Qué tal una alianza estratégica con Coren?

Coren es un gran proveedor y estamos muy contentos con ellos. Es difícil decir que hay una alianza estratégica, pero sí estamos trabajando en diversas lineas de forma común a través del cerdo con castañas, también en otras líneas como la ternera o las aves de corral.

¿Pero cuajará en algo sustantivo  a medio o largo plazo? 

Puede ser porque hay puntos de vista muy coincidentes, por lo tanto es fácil que entre ambos podamos colaborar. Creo que la colaboración intrínseca ya existe, pero podemos acelerarla.