La Región

CRONICA

“Ese avión era la única baza que teníamos"

La enfermera Mercedes Gómez contrató un avión privado con tres compañeros para llegar a tiempo a dos exámenes de oposición

Vanesa Faro y Mercedes Gómez son dos de las enfermeras que realizaron la doble prueba.
Vanesa Faro y Mercedes Gómez son dos de las enfermeras que realizaron la doble prueba.
“Ese avión era la única baza que teníamos"

"Creo que no hemos hecho algo del otro mundo, somos cuatro personas desesperadas por conseguir una plaza fija", explica la enfermera Mercedes Gómez al otro lado del teléfono. El pasado domingo, la sanitaria cogió un avión privado en el aeropuerto de Santiago de Compostela con otros tres compañeros de profesión. El objetivo: llegar a Madrid a primera hora de la mañana, presentarse al examen de oposición y volverse para realizar otra prueba en Silleda (Pontevedra), a las 15,30 horas. Apenas seis horas para ir a la capital española, plasmar lo estudiado, y llegar al llamamiento en Galicia para volver a hacerlo. Una odisea de película, pero la única posibilidad de optar en las dos comunidades a una plaza fija como enfermeros. 

"Era la única baza que teníamos para poder presentarnos en ambos lugares, debido a los horarios", asegura Gómez. La decisión la tomaron el anterior domingo, después de que la ourensana buscase la opción más fácil: "Ya digo, en broma, que en la próxima vida seré agente de viajes". Su marido la animó desde el principio a contratar el avión privado, y tanto ella como Vanesa Faro, otra de las enfermeras, lo tuvieron claro. "Los otros dos compañeros tenían miedo de no llegar a tiempo en Galicia, pero al final decidieron dar el paso y acompañarnos", comenta. 


“Estoy contenta"


Mercedes Gómez asegura que está contenta del resultado en las dos oposiciones, así como de probar suerte en ambos lugares: "En Madrid quedé con un 76 sobre 100 y en Galicia muy bien, 45 sobre 60, a nivel individual estoy satisfecha". Además, asegura que no cree que vuelva a darse la misma situación:  "Teníamos que presentarnos, lo de las 5.000 plazas en Madrid no creo que vuelva a repetirse, la verdad, y está claro que, aunque solo sea por pura matemática, teníamos más posibilidades de coger plaza", cuenta.

Ahora, tiene ganas de descansar, aunque durante la jornada de ayer estuvo más colgada del teléfono que otra cosa: "Hoy tenía pensado descansar, relajarme... ¡Nada, imposible!".