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ECONOMÍA - OURENSE

La baja actividad y las cuotas altas agravan la crisis de los autónomos ourensanos

En el último año la cifra de trabajadores por cuenta propia cayó en Ourense un 4,3%, la tasa más alta de toda España

En la hostelería trabajan en Ourense 2.536 trabajadores autónomos (XESÚS FARIÑAS).
En la hostelería trabajan en Ourense 2.536 trabajadores autónomos (XESÚS FARIÑAS).
La baja actividad y las cuotas altas agravan la crisis de los autónomos ourensanos

El número de afiliados a la Seguridad Social en Ourense en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) está en retroceso. Los últimos datos referidos a abril revelan que el censo de trabajadores por cuenta propia es de 23.835 personas, con una bajada del 4,31% en la tasa interanual. Esto supone el mayor descenso ya no solo de Galicia, sino del conjunto de España. En año y medio la provincia ha anotado un millar de bajas en el sistema público de la Seguridad Social.

El diagnóstico, a priori, es claro: la actividad se mantiene baja, las cuotas son altas y la tarifa plana no surte el efecto apetecido. Los autónomos son los sostenes de muchas actividades económicas, en su mayoría profesionales liberales, pero también responsables de pequeños negocios de hostelería y comercio. En servicios la bajada es leve, del 1,25% en la tasa interanual, pero en los subgrupos se describen datos relevantes: el comercio mayorista se ha dejado por el camino un 4,49%, mientras que el comercio minorista se anota una bajada del 3,29%. En servicios de alojamiento el descenso fue del 2,75% y en servicios de comidas y bebidas, el 2,80%.

Es, efectivamente, en el sector terciario donde se ve una situación más preocupante, sobre todo en el comercio. En toda la actividad de servicios hay 15.349 autónomos, es decir, el 64,3% del total. A su vez, el epígrafe del comercio minorista ocupa a 3.641 autónomos. 


Malos presagios


Desde enero del año pasado a abril de este, se anotan 160 bajas en comercio. "La situación está mala y las cifras lo demuestran", dice Sandra Ferro, que regenta una tienda en el casco histórico y preside el colectivo Comercio Vivo. Reconoce que hay "un cambio en la cultura del comercio, en la forma de comprar" y pone contra las cuerdas la rentabilidad de los comercios y la pervivencia de los trabajadores por cuenta propia. "Cada día abre un comercio y cierran tres", sentencia. 

Opiniones parecidas se recogen en el sector. Juan Manuel Fernández, mejor empresario joven en el 2017, responsable del centro deportivo Moovett, lleva como autónomo desde el 2010. Adelanta que "la cuota de afiliación mensual es muy alta si quieres tener una cotización digna", pero también que en verano, "una época en la que baja la actividad y la recaudación, tenemos que pagar la misma cuota". En general,  dice, "los impuestos son muy altos". María José Díaz Garrido, de la tienda World Mujer, también coincide en el análisis porque "ser autónomo es muy complicado en todas partes, más en Ourense, que es una ciudad pequeña". Dice que los esfuerzos de adaptación deben ser constantes para resistir. En su caso ha cambiado varias veces de orientación a su negocio para mantener la rentabilidad. Cree que una de las claves para mantener la actividad es buscar la excelencia "en una venta muy especializada, echando más horas que los demás, aunque sea injusto".


Edades


Uno de los perfiles que agravan la situación ourensana es que no hay tramo de edad que eluda tasas negativas. Por ejemplo, entre los 25 y los 35 años —en los que los proyectos o la carrera profesional arranca— la bajada es del 13,6% entre los 25 y los 29 años y del 8,5% entre los 30 y los 35.  Entre los 50 y los 65 años, pese a estar a las puertas de la jubilación es donde se da la bajada menos cruenta, entre el 1% y el 2,2%. 


Todos los sectores cierran el ejercicio en números rojos


Los datos de la Seguridad Social no dejan lugar a dudas y describen una realidad con todos los sectores en números rojos. En agricultura el número de efectivos es de 2.996, con un descenso en el último año del 2,88%. En este caso la caída es más suave que la media gallega, que subió hasta el 3,33%, si bien la diferencia es notable ya que tanto la agricultura como la pesca mantienen en toda Galicia 29.255 autónomos. Por lo que respecta a la industria la caída es especialmente llamativa, llegando en abril pasado al 25,28% sobre el ejercicio anterior. Sin embargo, en esta actividad es muy fuerte la presencia de trabajadores por cuenta ajena (15.445) y muy relativa la de empleados autónomos, que se queda en 1.878 personas. En la construcción también hay una cifra importante de autoempleo, con 3.612 activos, pero con una destrucción del 4,17% de las altas. En la actividad de servicios, la Seguridad Social contabilizaba en abril 72.711 afiliaciones, de las cuales eran autónomos 15.349 con un descenso del 1,25%. En cuanto a la distribución por sexos, 14.467 son hombres, con un descenso del 4,76%, mientras que las mujeres suman 9.368, con un descenso en el último año del 3,64%.