La Región

SECTOR COMERCIO

Barra libre para los manteros en el Paseo: "Es una vergüenza"

La céntrica calle de la ciudad se convierte, con la permisividad policial, en escaparate de falsificaciones

La Policía Nacional, por la tarde en el Paseo, al paso por delante de los manteros.
La Policía Nacional, por la tarde en el Paseo, al paso por delante de los manteros.
Barra libre para los manteros en el Paseo: "Es una vergüenza"

"Vergonzoso" e "indignante". Los comerciantes de la ciudad se muestran contrariados por la permisividad con el "top manta" en la ciudad durante las fiestas navideñas, solo interrumpida durante algunos días, como en las previas de Nochevieja o Nochebuena. Pero no fue más que una arena en el desierto. La barra libre continúa.

En plena calle del Paseo, en la "milla de oro" del comercio de la ciudad, las imitaciones de productos de marca campaban ayer de nuevo a sus anchas a las puertas de los negocios que las venden legalmente, con la anuencia de las autoridades policiales. Las patrullas de la Policía Local y la Nacional se dejaron ver en el Paseo, pero la presencia de estos últimos ni siquiera consiguió que se inmutaran los numerosos "manteros" de la zona. El paso de la Local, sin embargo, sí provocó alguna "huida" puntual, pero hasta 12 "puestos" estuvieron a la vista.

Concentrados en el tramo entre Cardenal Quiroga y Concordia, cinco puestos permanecieron por la mañana con "libertad" para ejercer su competencia desleal. Más adelante, ya en el tramo cercano al parque de San Lázaro, otro hombre ofrecía en solitario falsificaciones de zapatillas Nike, Fila o Adidas. Ni el paso de la Nacional le hizo moverse. "Desde 20 euros, zapatillas buenas", aseguraba. ¿Pero son verdaderas? "¿Cómo? No, son imitaciones, casi iguales, buena calidad", defendía el "empresario de la calle".

"Es una vergüenza, causa indignación entre los comerciantes", señala Sandra Ferro, de Ourense Comercio Vivo, que incluso dice que "nos llegamos a plantear irnos allí con nuestros productos a vender".

"Es de vergüenza, parece que algunos tienen bula papal, y los comerciantes de aquí ni siquiera podemos vender nuestros productos si montamos actividades en el exterior, y pagamos tasa de ocupación", lamenta Luis Rivera, presidente del Centro Comercial Ourense Centro. "Incluso venden juguetes, sin control de ningún tipo", añade. "¡Están el pleno Paseo, que no están en O Couto. De una punta a la otra", explica Susana Castro, de Mi Gatito Pepo, en Santo Domingo. "Os que van sentados atrás no coche e con chófer parece que non vén o mesmo que vemos nós", dice un comerciante del Paseo.

Entre el surtido, gafas de sol de Dolce &Gabbana por 10 euros. "Eso no se debería consentir. Juegan también con la salud pública, es imposible que puedan ofrecer algo a ese precio, y nosotros pagamos impuestos", señala Luisa Manso, de Orenópticas, crítica con la permisividad a los "manteros".