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El comercio ourensano: de la roca a la arena

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EN CLAVE SEMANAL

El comercio ourensano: de la roca a la arena

En la batalla por sobrevivir el comercio local se señala como enemigo. Lo han hecho parte de la semana. El mercado no espera. La erosión del sector local convierte la roca en arena. 

Lunes, 9 de abril |  No se sabe dónde vamos a parar

Los alumnos pueden grabar en las aulas y eso puede generar conflictos. He llegado a retirar móviles en Primaria. ¡Algunos han venido con el de los padres!" La frase es de un profesor de un colegio público de Ourense. Nos retiraban (o amenazaban con retirar) las canicas, el balón, los tebeos escondidos entre los libros, un pequeño transistor, el tabaco y el mechero, algún que otro pasquín, una carta con destino prohibido. ¡Qué tiempos! El 50% de los jóvenes ourensanos maneja ahora cuatro o más redes sociales. La adicción es un problema, leemos por aquí. De aquellas también, que conste. Estabas enredado en algunas redes, muy sociales por cierto: salas de juego con billares, futbolines, tenis de mesa... La cosa no ha cambiado tanto. Mi abuela decía "no sé dónde vamos a parar", mi madre la imita y a mí ya me va tocando.

Martes, 10 de abril | El mar lució la vileza de una fiera 

Algunas fieras se toman su tiempo antes de acabar con su víctima. Las aprisionan entre las garras, hasta las zarandean como guiñapos. Acaban ingiriéndolas en una ceremonia donde siempre hay un protagonista: el hambre. A dentelladas, aprisionándolas o hipnotizándolas, las víctimas asumen resignadas el papel de alimento, sucumben para saciar a otro. El mar, no. O sí, no lo sé muy bien, no soy un experto. Sé que Andrea fue alimento del Atlántico allí donde las rompientes del Orzán, donde los espumarajos sonaban como eructos en una digestión pesada. Escribió Manolo Rivas que "el golpe de mar es una montaña de agua que rueda en alud y se convierte en látigo. Se hace como un silencio de décimas de segundo y luego se le oye venir, con un gruñido de máquina implacable". Andrea Domínguez quiso vivir de cerca el reto, ni siquiera creo que le quisiera llevar el pulso al mar. Desde el Viernes Santo, día en el que desapareció, la cruz sigue a cuestas de su familia y allegados. Apareció el lunes flotando cerca de donde fue vista por última vez. "El mar escoge", razona Rivas. El martes, la negrura del dolor se extendió como tinta de calamar por los periódicos, también por este, por supuesto. Andrea se fue injustamente zarandeada por el Atlántico, que no la reclamó como alimento, como hacen las fieras. No fue hambre, fue un exceso de gula. 

Miércoles, 11 de abril | La Universidad y sus terminales

A la Universidad le tocaba hacer la colada y está en ello. A destiempo, pero está. Una pena, pero ahora se está viendo que el noble ropero estaba además apolillado. Togas, puñetas, birretes, mucetas, anillos y bastones lucen lamparones mucho más profundos de lo que hasta el momento se ha podido ver. Las puertas del favor y la prebenda eran visibles, pese a que no estaban señalizadas. El periscopio giró hacia Cifuentes, la punta del iceberg, por lo que se está viendo. Mientras estos días la Universidad está siendo noticia más por su debe que por su haber, en Ourense La Región celebró un debate con los dos candidatos a rector de la Universidad de Vigo. Encuentro noble, con discrepancias elegantes, con lenguaje profundo y mirada larga en la mayoría de los asuntos. Pero, ¿saben? Lo más preocupante fue intuir que en las dos opciones hay ascendencia política, como si fuesen terminales de algunos partidos. Mal presagio, viendo lo que los políticos están haciendo en y con la Universidad.

Jueves, 12 de abril | Mucho esfuerzo para escaso botín

Dos tipos de 31 y 44 años, exentos de voluntad laboral, apostaron por labrarse un futuro quedándose con la recaudación de los cepillos y lampadarios de 48 iglesias y ermitas. La Guardia Civil puso en marcha la Operación Cepillo (en serio) y les sacó del socaire del anonimato para ponerlos a disposición de la Justicia. Casi cincuenta templos, una buena marca. La mayoría, en el despoblado rural. Pocos feligreses, menos curas, escasa recaudación. Bueno, a los dos tipos les daba para ir tirando, pero a costa de reventar 48 iglesias. Agotador para tan escaso botín.

Viernes, 13 de abril | El retrovisor, siempre centrado

Cien empresas en el polígono de Barreiros, menos de la mitad asociadas. Dimisiones y gestoras para salir adelante sin dejar de mirar por el retrovisor. También los colectivos empresariales dicen multiplicarse dividiéndose. Nunca se pudo encarar con solvencia el furuto si se mira siempre por el rabillo del ojo.

Sábado, 14 de abril | La roca, la piedra, la arena y el águila

El comercio ourensano se está erosionando. La crisis y el cambio de modelo no perdonan, pero aún es más imperdonable su incapacidad para unirse, fortalecerse, hacerse respetar, dejar de echar la culpa al de al lado y concentrarse en competir. Como hacen todas las empresas en todos los sectores. En todos. La historia del gremio en la ciudad es la de la erosión. En décadas ha pasado de ser una roca para acabar cuarteándose y dividirse en piedras de cierto porte aún. El empeño por vender minifundios mentales les ha llevado a fragmentarse para ser ya tan solo arena. La calentura de algunas tiendas del centro de la ciudad de no participar en un evento de nombre tan impostado como Shopping Night (¿por qué no Noche de Compras, Noite de Compras?) revela una nueva batallita para dividir aún más la arena de la que les hablaba. Enterrada la Cámara de Comercio, constatado que los centros comerciales abiertos en una ciudad tan pequeña como Ourense van cada uno a lo suyo y la Federación de Comercio a punto de fallecer de "éxito" por su gestión, al sector solo le queda pelear entre ellos. Y en ello están. Es esa lid que engorda a las grandes superficies. Ya lo dijo Ghandi: "Cuando hay una tormenta los pajaritos se esconden, pero las águilas vuelan más alto" . n