Ourense

Cruz Roja refuerza su programa “Sen Teito"

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SOLIDARIDAD

Cruz Roja refuerza su programa “Sen Teito"

Los voluntarios ofrecen a las personas sin hogar ayuda e información para mejorar su situación

El proyecto “Sen Teito”, de atención integral a personas sin hogar, refuerza en esta época sus actuaciones por motivo de la bajada de temperaturas. El exceso de frío o calor hace que se incrementen las salidas de los voluntarios de Cruz Roja, que ofrecen su ayuda a las personas sin techo que duermen en las calles de Ourense.

En la noche del miércoles se produjo una de esas salidas, que suelen ser una cada 15 días o cada semana, incluso varias veces a la semana en momentos críticos. Es fundamental el trabajo en equipo y la información que dan los propios ciudadanos, según la cual la entidad organiza sus salidas. También dependen de la "disponibilidad de voluntarios en ese momento y del clima, cambia mucho cuando hace mucho frío y cuando hace mucho calor", explica Joaquín Galicia, uno de los trabajadores del programa.

El perfil de las personas que se encuentran en la calle ha cambiado en estos años, según explica otro de los trabajadores de Cruz Roja, Diego Conde, que reconoce que "ha cambiado mucho el perfil de personas que están en la calle. Antes, muchos eran históricos consumidores de droga de los 80. Eso ha cambiado mucho. No es que toda la gente de la calle consumiera, pero había un porcentaje entre consumo de alcohol y drogas que podía rondar el 60%. A día de hoy el perfil es el de alguien en paro de larga duración que ha sufrido roturas familiares". Conde matiza que "puede ser divorcio o gente que está en esta situación y no quiere molestar a sus familiares porque ya tienen bastante".

Tras 14 años en el proyecto "Sen Teito", Conde relata la situación de estrés constante de la gente que vive en la calle y a la que ayudan ofreciéndoles información de lo que puede haber en la ciudad para ayudarles y que contacten con ellos. "Por lo menos acercarlos y darles los papeles que sean adecuados", afirma Galicia, algo que, reconoce, "no es sencillo, ni rápido".