La Región

MÚSICA

La noche que B. B. King hizo vibrar Os Remedios

En el 94ª aniversario del nacimiento del Rey del Blues, recordamos el mágico concierto que ofreció en Ourense hace 20 años
B. B. King, durante su actuación en Ourense en junio de 1999.
B. B. King, durante su actuación en Ourense en junio de 1999.
La noche que B. B. King hizo vibrar Os Remedios

Si esta mañana has buscado cualquier cosa en Google, sabrás que hoy -lunes, 16 de septiembre- se cumplen 94 años del nacimiento de B. B. King. Google le dedica su doodle de hoy al Rey del Blues con esta emocionante biografía animada al tempo de Thrill is Gone:

No hemos querido ser menos, y el rasgueo desgarrador de la guitarra de King nos ha impulsado a mirar atrás y recordar la noche de pasión que el bluesman compartió con nuestra ciudad. Esa noche mágica de junio de 1999 en que King se vació sobre el escenario multitudinario del pabellón de Os Remedios.


B. B. King y la noche del fin del mundo


Corrían las celebraciones del Xacobeo y el mundo vivía con temor a un "efecto 2000" que nunca existió. Ourense acogía durante el comienzo del verano los llamados Conciertos del Fin del Milenio, y el plato fuerte del jueves 14 de junio no era otro que el Rey del Blues en persona. Las crónicas de la época recogen la expectativa que se creó.

"No podría defraudarnos" -escribía en La Región J. Noguerol- "y no lo hizo". Las páginas del periódico de entonces se esfuerzan por captar la magia de aquel directo. Continúa Noguerol: 

"Y el rey, chico, nos quitó esas sombras enraizadas en las pupilas. Por veces, Lucille era el látigo del cinturón sobre el esclavo que construyó este Puente Romano tan próximo. Pura magia la que saltó de las cuerdas hacia un público devoto, agradecido, absorto, soñando que esa podría haber sido la noche del fin del mundo.

(...) Hermano, la computadora no puede procesar los sentimientos , momentos del hombre. Qué noche tan rotunda  tan sincera. Por momentos escuché a esos bluesmen ourensanos caminantes perpetuos, los afiladores

Qué noche histórica, ya me lo dijo la vieja gitana a la entrada. El blues, me dice, mira, es, por ejemplo, el alucinado paseo de los personajes de A Esmorga de Blanco Amor. Los rostros empalidecidos de quienes habitan allá arriba en el Seminario Mayor. Ese horror sagrado que, ciertos días, traían en la mirada las lecheras al arribar a la ciudad"

El periodista, como uno más de los 3.000 espectadores que seguían el concierto "casi con devoción" -leemos en el periódico-, se esfuerza por reponerse del terremoto. Por repasar la experiencia que le supuso tener cara a cara a la leyenda del blues que hoy habría cumplido 94 años: por poner en palabras la noche en que B. B. King hizo temblar Os Remedios.