La Región

REPORTAJE

La familia de Taboadela que lo perdió todo, entre disputas familiares

La familia de Taboadela perdió todo en un incendio regresó a la venta ambulante con un vehículo prestado. Recaudaron 12.100 euros, pero 6.600 están retenidos por diferencias familiares.

Nazaret Montes, junto a su atracción de feria en las fiestas de O Barco.
Nazaret Montes, junto a su atracción de feria en las fiestas de O Barco.
La familia de Taboadela que lo perdió todo, entre disputas familiares

Nazaret Montes y Noelia Chavaud, de 27 y 32 años, el matrimonio de Taboadela que a principios del pasado mes de enero perdió todo lo que tenía al incendiarse la caravana en que residían con dos hijos -uno tenía entonces menos de un mes- retomó su actividad como feriantes con una caravana como vivienda que les cedió un familiar.  

El matrimonio fue objeto entonces de un chorro de solidaridad, pero el dinero aportado no fue suficiente para que adquirieran otra caravana o se fueran a residir a una casa. Además, el Concello de Taboadela les tiene retenidos 6.600 euros, que no le entrega al surgir diferencias con el resto de afectados por el incendio, que, además de la caravana del matrimonio, calcinó otras dos y un turismo, propiedad de hermanos y cuñados de la pareja.  

El grupo de gobierno de Taboadela tomó la decisión de congelar la cuenta después de que un familiar registrase un papel pidiendo que devolviera el dinero  a las personas o instituciones que lo habían aportado para evitar enfrentamientos.

Nazaret Montes y Noelia Chavaud instalaron estos días  sus atracciones, también cedidas por un pariente -las que tenían ardieron en el incendio- en las fiestas de Santa Rita de O Barco. "Estamos agradecios, toda la gente se volcó, sobre todo donando comida y ropa para los niños y para nosotros", afirmó Nazaret Montes.  A preguntas de este periódico sobre el dinero recaudado (el Concello de Taboadela abrió una cuenta y la familia otra para recaudar fondos), Nazaret Montes asegura desconocer la cifra. "Fue poco, no llegaba para comprar una caravana", argumenta, puntualizando que  tras el incendio le ofrecieron la posibilidad de residir en una vivienda  pero "no disponíamos de fondos para pagar el alquiler. Un familiar nos cedió una caravana y vamos intentar salir adelante".

El colegio de Seixalbo, en el que estudia uno de sus hijos, fue el primero en mostrar solidaridad, recaudando ropa, alimentos y enseres, sobre todo para los niños. Las aportaciones llegaron a tal volumen, que el matrimonio se vio obligado a entregar parte de lo recibido a colectivos sociales.


Ingresos


Los ourensanos también aportaron dinero. En la cuenta abierta para la familia se recaudaron 5.500 euros, que fueron retirados por la familia al figurar Noelia Chavaud como titular. Pero esto no sucedió en la cuenta abierta por el Concello de Taboadela, en la que solamente la Diputación ingresó 6.000 euros. La entidad local aportó otros 600, a los que se sumaron otros 300 que ingresaron particulares. Este dinero, según el alcalde, Manuel Gallego,  está retenido, en depósito. El cabeza de familia de todos los afectados por el incendio registró un papel pidiendo que lo devolviera, pero no le hice caso porque en la familia hay necesidad y precisa de ese dinero", apuntó el regidor, anunciando que en los próximos días se reunirá con todos ellos para entregárselo y aliviar su situación económica.

Manuel Gallego aseguró desconocer los motivos que llevaron al cabeza de familia a pedir que devolviera el dinero, pero, según pudo saber este periódico, la situación obedece al no ponerse de acuerdo en el reparto, dado que los propietarios de las otras dos caravanas que ardieron en el incendio, junto con el del coche también se consideran víctimas. La familia se mostró unida como una piña tras el incendio.