Ourense

ERTE: burocracia y lentitud marcan sus tramitaciones

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ERTE: burocracia y lentitud marcan sus tramitaciones

Miles de ourensanos afectados por esta medida esperan todavía cobrar la prestación, lejos del primer plazo estipulado, que expiraba el 10 de abril

Es una de las palabras de moda a lo largo de esta crisis. No de una de esas pasajeras que se olvidan al cabo del tiempo. Parece que tardarán en marcharse, para disgusto de los trabajadores. Los ERTEs protagonizan buena parte de la vida económica y laboral del país y Ourense no es una excepción. En la provincia, se han presentado 4.046 expedientes de regulación temporal de empleo a día de hoy, según los últimos datos. Afectan a 16.666 trabajadores.

La gran cantidad de solicitudes concentradas en los primeros días tras el estado de alarman colapsaron los organismos encargados de tramitarlos. Gestorías, Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), INEM... todos se vieron sobrepasados por la carga de trabajo. Mucha y en poco tiempo. La situación lucha por normalizarse. El porcentaje de ERTE tramitados y aceptados aumenta, pero deja pendiente el último paso del proceso: el cobro por parte de los trabajadores de la prestación. Se estableció el 10 de abril como plazo. Han pasado ocho días y son muchos profesionales los que todavía esperan el ingreso. La burocracia y los trámites vuelven a jugar en contra de un subsidio especialmente necesario en una época tan convulsa.

Desde el lado de los empleadores, la situación se ve de forma parecida. La burocracia y su lentitud no entiende entre contratador y contratado. Lo sabe bien David Rodríguez, encargado del restaurante Pazo de Canedo. "El ERTE, los empleados, no lo había cobrado todavía. A mi me acaban de cargar casi 5.000 euros de impuestos de sociedades a bote pronto. Solicité un préstamo ICO a través de mi banco. Está aprobado pero todavía no está ingresado. Cargan todo, pero no ingresan nada. La lentitud es muy grande. Y para otro negocio, de banquetes en Verín, estamos pidiendo un crédito a través del Igape y llevo horas cubriendo todos los papeles y requisitos que me exigen. Y ya me dijeron que, de concederlo, va para largo. Cosa de 30 o 40 días", señala Rodríguez en plena tarea burocrática.

José Manuel Vázquez, "Casiano", también optó por un ERTE para su clínica de fisioterapia. "El 24 de marzo tuve los mismos clientes que el día que abrí en mayo de 1984, siete", destaca como ejemplo de la bajada laboral, a pesar de seguir en marcha por decreto ley. De las 14 personas que conforman la Clínica Casiano, solo quedan trabajando él y una auxiliar. El resto, en ERTE. "Si tu no haces planteamientos claros, provocas incertidumbre. Si dices que un ERTE se resolverá en cinco días y no se resuelve, la creas. Si dices que será en 10 y no ocurre, aún más. Se necesitaba un plazo real. A mi me llamaban mis trabajadores pero yo no les podía dar respuesta, ya no puedo hacer nada. Lo único anticipar un dinero, que depende de los dos solamente", apunta Casiano.


Medidas alternativas


Tampoco son ajenos a la lentitud de los procesos en la Confederación Empresarial de Ourense (CEO). Su presidenta, Marisol Nóvoa, señala que "el problema es que las empresas que solicitan el ERTE tiene que solicitar al mismo tiempo la prestación a los trabajadores. Lo que pasa es que hay un colapso en el SEPE debido al volumen de solicitaciones. Al número de parados que había antes de la crisis, se le suma los afectados por el ERTE y no dan. En este mes de abril, imposible. Y se comienza a escuchar que en mayo va a hasta difícil también que muchos cobren".

Malas expectativas que pueden tener soluciones parciales. "Si comenzaran a autorizar los pagos según van resolviendo los casos, sin esperar a los día 10 de cada mes, se conseguiría agilizar y beneficiar a muchos trabajadores. Sería preferible. Los que no cobren el 10 de mayo, no van a cobrar hasta el 10 de junio. Y eso se podría corregir. En situaciones especiales, medidas especiales", manifiesta Nóvoa.

La sensación de obstáculos y farragosa burocracia no se nota tanto entre los sindicatos. El secretario provincial de UGT, Mario Franco, explica el retraso en las limitaciones de personal de los organismos. "Ante o aluvión de ERTE, os servicios de inspección laboral están desbordados. O personal, levamos tempo decindo, estaban baixo mínimos. E por mor desta crise non se incrementaron, máis ben todo o contrario".  

Pero el proceso se alarga. Y el calendario aparece como el peor enemigo para trabajadores y pequeños empresarios. Una prueba para el sistema que no puede tardar en resolver.


“Una cosa es la teoría y otra el campo de batalla"


La tramitación de un expediente de regulación temporal de empleo, en muchas ocasiones, se realiza a través de asesorías y gestorías. José Manuel Domínguez, de Dompa Gestión, detalla los entresijos del proceso que sigue un ERTE. "Ahora, prácticamente todos los ERTE que teníamos están ya tramitados. Al principio sí tuvimos una saturación, una avalancha, y notabas miedo escénico en los clientes. El trabajo se acumulaba y se percibía mucha incertidumbre por como iba a evolucionar la situación".

Las contestaciones, con su aprobación o su denegación, van ganando terreno con el paso de los días. "Nosotros tenemos a fecha de hoy un 70% de contestación a los ERTE. Como esto se tramita ante la Xunta de Galicia, ahí también se vieron desbordados y no conseguían pasar su tramitación al INEM. Una cosa impedía a la otra. Los primeros tenían mucho trabajo y los segundos estaban, digamos, casi de brazos caídos. Todo es una cadena. Una cosa es lo que dicen los políticos, sobre plazos, y otra cosa es la realidad en el 'campo de batalla'. Ellos dicen que hay que ir de A a B, pero no dicen los obstáculos que hay para conseguirlo", destaca Domínguez. "Los estamentos públicos no están preparados con tanto personal para dar servicio a una avalancha así. Me consta que en el INEM estuvieron haciendo horas extras y trabajando sábados para dar salida", añade.Eso sí, el proceso está lejos de terminar. "Ahora falta el trámite final, que el INEM pague los ERTE y la prestación de autónomos".


Autónomos


Una prestación que tenía ayer su "Día D". El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, informó de que 56.668 personas autónomas de la comunidad estaban llamados a percibir esta jornada la prestación extraordinaria por cese de actividad. El ingreso llega con la medida desarrollada a raíz de la pandemia del COVID-19.

En la Galicia son 56.668 personas las que han visto resuelta de forma favorable su solicitud, entre las 61.425 totales, lo que supone más de un 92%. Por sectores, el mayor número de peticiones se ha concentrado en el sector comercio, mientras que le siguen hostelería y construcción.