Ourense

“No es momento para obras, lo que ahora toca es salvar vidas"

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“No es momento para obras, lo que ahora toca es salvar vidas"

"Los vecinos y vecinas deben vernos como un cooperador necesario para frenar esta epidemia"

Con la preocupación propia de cualquier ciudadano, y la responsabilidad que siempre otorga ostentar un cargo público, el presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, sigue con detalle una crisis sanitaria sin precedentes que no ha esquivado a la provincia. Consciente de que cada administración debe jugar sus bazas en lo que muchos llaman una "guerra", Baltar garantiza cooperación en el ámbito sanitario y económico ante un panorama que califica de "incierto".

¿Qué papel está jugando la Diputación en esta crisis sanitaria global?

Un papel fundamental y cooperador con los concellos, que forman parte de nuestro ADN, y con la Xunta de Galicia, que es la administración que tiene las competencias sanitarias y con la que he intensificado en las últimas horas. Nos hemos puesto en contacto para poner a disposición medios personales y materiales, instalaciones, edificaciones y brigadas. Paralelamente, sabe la Administración General del Estado que he mantenido contactos con el delegado del Gobierno en Galicia, y que los medios están a su disposición para, coordinadamente, utilizarlos de la mejor manera posible y con la máxima eficiencia.

El CHUO es el centro neurálgico de la crisis en Ourense. ¿Existen vías de comunicación con él?

Desde el CHUO la comunicación es fluida con la Diputación. Conocemos planteamientos, incidencias... hemos respondido también de forma directa, y nuestra colaboración y cooperación están sobre la mesa desde siempre.

¿Qué puede hacer el ente provincial si la situación empeora?

Pues lo que haga falta, desde un punto de vista económico y personal. Tenemos la máxima disposición para dejar a un lado las habituales cuestiones y proyectos que demandan los concellos. Este no es un momento para pensar en hacer obras o en cofinanciar alumbrados o cuestiones de este tipo, sino que es un momento de salvar vidas, de proteger el bien jurídico más preciado que tiene cualquier persona que es la salud y la sanidad. Entonces, creo que los vecinos y vecinas tienen que ver a la Diputación como una administración absolutamente colaboradora y cooperadora en poner freno y en parar esta situación.

¿Cuál es el mayor miedo al que se enfrenta ahora mismo la provincia?

El envejecimiento de la población de Ourense, que es nuestra debilidad. Pero por otro lado nuestra fortaleza es la dispersión poblacional. Todos pensamos en nuestros familiares, vecinos y vecinas que tienen una edad avanzada, que son más vulnerables. Nuestro mejor servicio hacia ellos es quedarnos en casa, todos, porque es el mayor favor que nos podemos hacer a nosotros mismos y a los vecinos y vecinas de la provincia.

Esta situación sin precedentes, ¿ha transformado a la Diputación de Ourense?

El coronavirus ha transformado la Diputación como ha transformado a todas las administraciones públicas, a entidades privadas y a la población. Principalmente adoptando medidas que han incrementado el teletrabajo. Pero no se han dejado de prestar servicios esenciales, como la recogida de basura o que el Consorcio Provincial de Incendios y de Salvamento esté pleno rendimiento. Es una transformación de la vida en el organismo, pero obliga por cuestiones sanitarias.

¿Ha superado esta crisis cualquier previsión inicial?

Creo que hemos hecho las cosas a su debido tiempo. Antes de la declaración del estado de alarma, nuestras medidas ya habían sido anunciadas y consistían en cerrar al público nuestros edificios y de la apuesta por el teletrabajo. Creo que no nos ha sorprendido y ha sido todo un camino en consonancia con el adoptado con las administraciones central y autonómica .

¿Cuándo fueron conscientes de la envergadura de la crisis sanitaria del coronavirus?

Empezamos a ser conscientes de la que se avecinaba días antes de la declaración del estado de alarma. Se veía llegar la bola desde Italia y, evidentemente, esa consciencia ha hecho que las medidas tuvieran que ser rápidas. Yo veo a Ourense preocupado como cualquier otro territorio en el mundo. En nuestro caso, puede favorecernos la dispersión poblacional en el tema del contagio, que haya tantos núcleos de población. Sin embargo, el punto débil es la edad avanzada y el envejecimiento de la población. Entonces, es una situación difícil, pero Ourense siempre ha sido un territorio y una gente que ha sabido responder positivamente a muchos retos. Este es uno de los complicados pero también lo vamos a superar.

¿Se puede mejorar en la lucha contra la epidemia? ¿Ha habido fallos de planteamiento?

Pienso que si hay algo que está fallando, y todos tenemos en la cabeza lo que es, no es el momento de hacer esa crítica. Habrá que hacerlo cuando superemos esta situación desde el punto de vista sanitario y habrá que exigir las responsabilidades que procedan. Pero yo lo que ruego a todo el mundo es la máxima colaboración y el máximo compromiso.

Habla del Gobierno central. ¿Considera que sus medidas previas y posteriores son acertadas?

Con respecto a la gestión de Pedro Sánchez creo que pienso como cualquier otro ciudadano. Me han llegado opiniones de votantes de él que, evidentemente, no lo ponen en muy buena situación, pero, insisto, esto hay que valorarlo al acabar, cuando se supere esta crisis. De todas formas, creo que el Gobierno se ha visto sobrepasado por la situación. La manifestación del 8M ha sido un punto importante conociendo como hemos conocido que ya tenían la advertencia de las instituciones comunitarias de que eso podía ser un foco de problemas y que no debiera verse autorizado. Ahora estamos en un momento... no es nuestro estilo, mi estilo, ponerme a criticar, sino que tenemos todos que sumar y aunar esfuerzos.

¿Piensa que desde su partido, el PP, se está teniendo el llamado “sentido de Estado" en esta crisis? 

El papel del Partido Popular en la oposición a nivel nacional, encabezado por el presidente de nuestro partido Pablo Casado, está siento absolutamente constructivo, poniendo a disposición el número de diputados y senadores necesario para llegar a acuerdos en el Congreso y repitiendo este mensaje de que ya habrá tiempo de pedir responsabilidades, porque evidentemente hay cosas que todo el mundo ha visto que no se han hecho ni con la suficiente eficacia ni con la suficiente previsión. 

¿También a nivel autonómico?

Creo que tenemos el ejemplo de la respuesta del Gobierno de Galicia, liderado por Alberto Núñez Feijóo, que es lo que espera la población de un liderazgo, de alguien en el que puedas depositar tus esperanzas porque se lo trabaja, porque se lo conoce y porque cuenta con una autoridad, no solo política, sino también moral, para llevar a cabo una gobernanza que inspire confianza a los vecinos.

¿Debe el PP facilitar que Sánchez apruebe los presupuestos de emergencia?

Considero que habrá que estar atentos a ver si "cuela" cuestiones como las que introdujo en los últimos reales decretos, como situar a Pablo Iglesias en el CNI o el tema de los indultos. Yo creo que, siempre y cuando se tenga en cuenta el prisma social, la importancia de esta crisis sanitaria, el relieve que todos tenemos que poner en centrar nuestros esfuerzos en la salud de los españoles, evidentemente el PP va a estar a la altura de las circunstancias. Creo que ha llegado un momento en el que las administraciones tenemos que volcarnos en este aspecto, en el de la salud, de la prevención y de la curación. Otro tipo de cuestiones que habitualmente apoyábamos, o colaborábamos o subvencionábamos, pasan inevitablemente a un segundo plano.

La economía se está resintiendo. Y los efectos de la crisis todavía tendrán recorrido. ¿Qué se va a hacer desde Ourense para ayudar al tejido económico?

Nos ponemos a disposición, con la máxima colaboración posible y con una coordinación ejemplar, con el puesto de mando autorizado que se ha creado desde la Xunta de Galicia dentro de cada provincia, en este caso, dentro del territorio de Ourense.

¿A través de qué actuaciones puede llegar esa ayuda?

Habrá que evaluar y poner sobre la mesa ya todo aquello que más sufre en esta situación, que es una crisis económica, que viene después de la sanitaria. Son las pequeñas y medianas empresas y los autónomos. Que cuenten con un canal en el que volcar todas su preocupación, donde seamos capaces de evaluar objetivamente la situación. Y es una mesa de diálogo, en este caso, con la confederación de empresarios o con las mujeres empresarias. Se trata de garantizar a las empresas su supervivencia. Estamos al lado también del polígono industrial más importante de la provincia, el de San Cibrao, que también lo es de Galicia. Y con una institución bancaria como Abanca, representativa del territorio. Hay que centrarse en temas económicos, en salvar proyectos empresariales y, evidentemente, en servir de altavoz ante otras administraciones competentes.


Demandas sanitarias y preocupación por las residencias


El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, hace hincapié en la comunicación que tiene con el CHUO y con las demandas que el personal sanitario está reclamando desde el inicio de la crisis: "Los sanitarios evidencian falta de material, pero no solo ellos. Es una petición que el propio presidente Feijóo ha hecho llegar. Lamentablemente, la realidad es que el Gobierno de la nación había dicho que nos iba a suministrar y lo que asume el Estado es una cantidad ínfima en comparación con las necesidades, en este caso, de la comunidad autónoma de Galicia. Es una cuestión a perfeccionar".

Baltar, a pesar de las dificultades con la que está lidiando el sistema sanitario nacional, alaba la fortaleza de su estructura: "Son las carencias que pueden verse patentes. Estamos hablando de falta de material sanitario, una cuestión que compete al Gobierno central, porque así lo ha decidido al decretar el estado de alarma, pero también es claro que estamos antes uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo y el personal es excepcional. Está dando cuenta de una situación absolutamente crítica y yo solo me fijo un escenario como el norteamericano, con 46 millones de personas en la calle, donde no hay ningún tipo de seguro, garantía médica, salvo aquellos que se la pueden permitir...

En este sentido,  reafirmar una vez más nuestra sanidad, el estado de nuestra sistema público, está dando una muestra importante de su fortaleza en esta crisis", señala Baltar. Uno de los focos más dramáticos, también y especialmente en la provincia, está instalado en las residencias de mayores: "Son un punto que, evidentemente, nos preocupa en una provincia como la nuestra. Saben, desde la Xunta y aquellas administraciones locales que cuentan con este tipo de centros, que la Diputación está para colaborar", señala. Sobre el futuro en los próximos días y semanas, el presidente provincial se muestra cauto: "El horizonte que observo está lleno de incertidumbres, pero bueno, yo tengo esperanza más que optimismo. El confinamiento total es cierto que en otras latitudes se ha producido, pero debemos siempre mantener los servicios esenciales para los ciudadanos".