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Galicia perderá 200.000 habitantes en los próximos 10 años

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Demografía

Galicia perderá 200.000 habitantes en los próximos 10 años

Reunión entre los representantes del Eixo Atlántico.
photo_cameraReunión entre los representantes del Eixo Atlántico.

Las zonas rurales de Ourense y Lugo serán las más afectadas por los problemas de población

 

Galicia tendrá que afrontar el gran reto de la demografía y el Eixo atlántico advierte: en 10 años, la comunidad autónoma perderá cerca de 200.000 habitantes como parte de una `sangría` poblacional. Este fenómeno se está produciendo en paralelo a un cada vez mayor envejecimiento social y de un desigual reparto de habitantes y vaciado de las zonas del interior, con consecuencias tanto económicas como políticas, por el cada vez menor peso político del territorio en el marco estatal.

Estas son algunas de las claves que refleja el informe elaborado por el Eixo Atlántico y presentado este martes en la sede del Consello Económico e Social (CES), en Santiago de Compostela, con el que se busca advertir de la urgencia de afrontar esta situación y de tomar decisiones políticas para frenar la desertización poblacional del territorio.

Una población estancada, en declive y fuertemente envejecida. El autor del informe, Gonzalo Méndez, ha advertido que se trata de las características principales que reflejan las tendencias demográficas de las últimas décadas, en la que el peso de los mayores de 65 años no solo es "cada vez" más grande, sino también aquellos que cuentan con 80 y más años por cada 100 personas de más de 65 (31,7).

Junto a este acusado envejecimiento destaca la desigual distribución territorial de los efectos, con una concentración en las provincias y distritos urbanos y litorales y un cada vez mayor vaciado del interior. Por ello las características y problemas demográficos son "especialmente intensos" en las zonas rurales, sobre todo en las provincias de Lugo y Ourense.

A esta situación se une una natalidad insuficiente para compensar el número de fallecimientos o de la pérdida de población, gran parte de ella que se marcha de sus zonas de origen y se concentra en los núcleos urbanos.

Aumento de las diferencias

Los datos de densidad equiparan a municipios como Chandrexa de Queixa con territorios como Namibia o Islandia, con 3 habitantes por kilómetro cuadrado y 2.066 veces inferior a la de A Coruña, zona urbana y costera.

Es decir, la deriva poblacional gallega camina hacia el incremento de las diferencias, tanto entre el interior respecto al litoral, del rural y del urbano, de los más a los menos poblados.

El descenso total de habitantes se traduce, en materia económica en una reducción de la población activa y ocupada, al tiempo que el número de pensiones contributivas y el número de residentes en la eurorregión era de 1 a 3, un 30 por ciento y 8 puntos más que e el conjunto de España y Portugal, y 13 más que otras comunidades autónomas.

El Eixo Atlántico apunta, además, el contraste de este fenómeno con el eje mediterráneo, con densidades de población más altas, una regresión demográfica más alta y un crecimiento de un 30 por ciento en las últimas tres décadas.

El secretario de la entidad, Xoán Vázquez Mao, ha recordado la apuesta histórica del Gobierno del Estado por el Eje mediterráneo, en detrimento del Atlántico, lo que va en la línea de los datos denunciados y constatados en el documento.

Para afrontar todo ello, ha insistido en que si se habla de demografía también se debe hablar, necesariamente, de "infraestructuras", de peso político y de recursos económicos. "No hay forma de fijar población sin actividad económica y no hay actividad económica sin infraestructuras", ha advertido, tras considerar que Galicia tiene "un déficit tremendo" en ordenación del territorio.

Así, las administraciones tienen que afrontar la "vieja paradoja": ¿no hay población porque no hay recursos, o ¿no hay recursos porque no hay población?. Lo que está claro, ha añadido, es que la cuestión demográfica es "una prioridad" para la Comisión Europea y requiere tomar "decisiones políticas", puesto que un territorio con pérdida de población llevará a una pérdida de representatividad y de menor peso político en el marco en el que funciona.
 
Generar expectativas

Alfredo García, presidente del Eixo, ha advertido a su vez que el tema de la demografía debe ser una cuestión "de Estado", y trabajar para "revertir" tanto la despoblación interna apostando por crear empleo, servicios e infraestructuras. Para ello, es necesario "llegar a un consenso entre todas las fuerzas políticas". "Nos jugamos el futuro no de nuestros hijos, sino de nuestros nietos".

El alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, ha considerado decisivo que las administraciones generen "expectativas" para los ciudadanos, apostando por la creación de empresas de base innovadora, por infraestructuras e iniciativas generadoras de empleo, poner en valor las potencialidades y facilitar la prestación de servicios entre puntos que, por si mismos, supondría un coste mayor.

"La solución pasa por hacer más atractivo el territorio", ha considerado el presidente del CES, Agustín Hernández, quien ha apelado a que esta materia debe ser "una prioridad", al tratarse "uno de los principales problemas" que afectan a la sociedad.

Hernández ha señalado que estas acciones no pasan únicamente "a través de infraestructuras", que "a veces drenan el territorio, sino a través de la "generación de oportunidades, de conciliación de la vida familiar y laboral", mejores ejes de comunicación y "medidas que favorezcan el empleo".