MÚSICA

Había una vez un circo... ¡lleno de Rock' n' Roll!

Fue un documento sumamente representativo de lo que era aquel mundo del rock a finales de los años 60: una sesión circense

“The Rolling Stones Rock'n'Roll Circus”, un show que nunca llegó a emitirse.
“The Rolling Stones Rock'n'Roll Circus”, un show que nunca llegó a emitirse.
Había una vez un circo... ¡lleno de Rock' n' Roll!

Ahora que cumplimos el medio siglo de aquellos meses tan convulsos, controvertidos y complejos como revolucionarios, cambiantes y fascinantes de 1968, de nuevo celebramos un gran aniversario: La grabación y filmación, en un show para la BBC TV que nunca se llegó a emitir por decisión del propio Mick Jagger, del “The Rolling Stones Rock'n'Roll Circus”, que se llevó a cabo los días 10 y 11 de diciembre de 1968 en los Intertel Studios de televisión en Londres. 

La calidad musical de todas las intervenciones es de primerísima categoría, incluida la de los Stones - la supuestamente “mediocre” actuación del grupo en comparación con la que hicieron entre otros, los Who, fue la razón por la que Mick Jagger decidió guardar durante 28 años en un cajón las cintas de este experimento-, reunió a mucho de lo mejor y lo más grande del rock en aquel momento y fue un documento sumamente representativo de lo que era aquel mundo del rock a finales de los años 60: una sesión circense, con el público prácticamente interactuando con los propios músicos, hasta incluso con los Stones cantando en la maravillosa y emocionante pieza final, “Salt Of The Earth” entre los espectadores con John Lennon, Eric Clapton, los Who y el resto de los artistas invitados entremezclados con la gente en una fiesta final impregnada de aquel ambiente hippie que aunque naciera en San Francisco, de una u otra forma también llegó a mediados de los 60 al Swinging London de Mary Quant, Carnaby Street, el Marquee Club y los propios Rolling Stones. 

Sobre la idea originaria del "The Rolling Stones Rock'n'Roll Circus", existen dos versiones, posiblemente complementarias la una con la otra. La primera de ellas, que es la más extendida y la que personalmente me ofrece más credibilidad, se atribuye a Brian Jones, quien tomando buena nota de la idea del “Magical Mystery Tour” de los Beatles, pensó que los Stones deberían hacer algo no solamente similar, sino mejor y más ambicioso, teniendo en cuenta que a nivel críticas el “Magical Mystery Tour” había resultado un fracaso. Un show para la televisión, para ser emitido en Navidad, como lo fue el de los Beatles, reuniendo a lo mejor del rock británico mejor planteado, mejor producido, con un planteamiento más original, incluso mas televisivo, como el de un concierto de rock llevado a una pista de circo en un plató de televisión, era algo que al grupo en general y a Brian Jones en particular se les antojaba una idea sumamente atractiva. Incluso desde un punto de vista más personal, más íntimo. “El payaso de circo fue siempre uno de los recuerdos más vívidos que he conservado de cuando era niño. De alguna forma, todos llevamos ese payaso dentro, así que hacer un poco de música con buenos amigos, reírnos de nosotros mismos y liberar a ese payaso que todos tenemos dentro en un circo rockero pensé que era una muy buena idea, y al resto de los Stones les pareció igual”, aseguró Brian Jones.  

Otra versión es la atribuida a Mick Jagger, según la cual, dado el larguísimo retraso con el que había salido a la venta el disco de los Stones "Beggars Banquet", la promoción del álbum exigía un esfuerzo más importante del habitual, dado el relativamente mal resultado del disco anterior, "Their Satanic Majestic Request", y por tanto, había que hacer dentro de la estrategia de promoción de "Beggars Banquet", que se había puesto a la venta el 6 de diciembre, algo mucho más ambicioso. “Es verdad que alguna vez había hablado con Brian acerca de nuestros recuerdos infantiles sobre aquellos circos ambulantes de posguerra” - aseguraba Jagger- “y a los dos nos producía la misma sensación de nostalgia y al mismo de tiempo de tristeza esos circos de tercera que iban de una ciudad a otra en carretas que se casi se caían de viejas, con las maderas podridas, aquellas pobres fieras tan viejas que ya no saltaban de un lugar a otro de la pista, los forzudos con barriga y peluca, los pobres viejos payasos a los que el maquillaje les ocultaba las arrugas... ¿Recordáis aquella película, 'La parada de los monstruos'? Bueno, pues dije: Ok, hagamos un circo de rock en televisión, por un lado para presentar 'Beggars Banquet' de manera original y por otro ¿por que no? para hacer un humilde homenaje a aquellos circos de los años 50.” 

En esas dos históricas jornadas del 10 y 11 de diciembre de 1968, junto a los artistas del Sir Robert Fossett's Circus and the Nurses, se colocaron frente a las cámaras del show unos casi desconocidos Jethro Tull en los que se encontraba eventualmente, como sustituto temporal de Mick Abrahams Tony Iommi, posteriormente guitarrista de los pioneros del Heavy Metal Black Sabbath, y que hicieron un inolvidable “Song For Jeffrey”, por el cual, según me aseguró en una entrevista personal el propio Ian Anderson en 1992, a pesar de las promesas de Mick Jagger, nunca cobraron las 300 libras estipuladas. 

The Who, grandes amigos de los Stones, venían en ese momento de hacer una larga gira por todo el Reino Unido durante los meses de octubre y noviembre y por tanto, estaban en un excelente momento de forma, lo cual se demuestra en su magnífica versión de “A Quick One (While He´s Away)”. Marianne Faithfull hizo una preciosa “Something Better” -al visionar el DVD del concierto, es fácil comprender porqué Mick Jagger estuvo tan enamorado de ella- Taj Mahal puso la nota más puramente blues con su magnífico "Ain't That a Lot of Love", John Lennon y Yoko Ono el momento más experimental con “Whole Lotta Yoko” mientras que de vuelta a las raíces, Lennon se unió como cantante y guitarrista a Eric Clapton, que venía de los recién disueltos Cream, Keith Richards como bajista y Mitch Mitchell, batería de la Jimi Hendrix Experience a un efímero pero genial proyecto llamado The Dirty Mac que interpretó para este show el “Yer Blues” del álbum blanco de los Beatles. Tanto determinadas versiones de la historia como de la leyenda aseguran que Brian Jones, que ya en ese momento se sentia prácticamente fuera de los Stones, al ver a The Dirty Mac le gustó tantísimo que habló esa misma noche con John Lennon, que también tenía su mente y su corazón ya muy lejos de los Beatles y con Mitch Mitchell para hacer un grupo juntos contando con Jimi Hendrix como guitarrista. Este proyecto tuvo algún viso de llegar a hacerse realidad por cuanto los cuatro llegaron a ensayar juntos en la primavera de 1969 y grabar algunas maquetas en la casa de Jones, que casualmente (?) desaparecieron cuando el guitarra de los Stones murió en julio de 1969. No faltan quienes incluso quienes relacionan la muerte de Brian Jones con ese proyecto, que obviamente ponía demasiados intereses en juego tanto en la industria musical como en el management al más alto nivel del rock en el Reino Unido. 

Y finalmente, unos Stones obviamente no en su mejor momento -llevaban desde la primavera de 1967 sin tocar en vivo- pero que aún así, hicieron unos “Jumpin'Jack Flash”, “You Can't Always Get What You Want” y “Sympathy For The Devil” excelentes. No se conservan grabaciones ni filmaciones, pero Bill Wyman aseguró en su libro 'Rolling With The Stones”, que tocaron para este show también “Route 66” y “Confessin' The Blues”. Se invitó a los recién formados Led Zeppelin a participar -¿puede imaginarse alguien lo que hubiera sido aquello también con los Zep?- pero parece ser que el manager Peter Grant, como era costumbre en él, declinó educadamente la oferta a través de una petición de dinero que sabía perfectamente que Mick Jagger no aceptaría.   

Tras el visionado de la post-producción final, Jagger insistió en que los Stones habían estado peor que los Who y que por tanto, el show no se emitiría. Se manejó la idea de repetirlo en otro escenario y con tal objetivo Mick Jagger y Keith Richards viajaron a mediados de enero de 1969 a Italia para estudiar la posibilidad de hacerlo en el Coliseo romano, pero al final, todo quedó en una intentona fallida. Aunque al menos durante ese viaje, compusieron una de las mejores canciones de su historia: “Midnight Rambler”. 
Cuando por fin se editó oficialmente en 1996 en disco y VHS el "The Rolling Stones Rock'n'Roll Circus'" en la hoja de prensa el afamado crítico e historiador del rock David Dalton afirmó: “Cuando se montó este R'n'R Circus, diciembre de 1968, todavía creímos que el rock'n'roll iba a heredar la tierra”. Viéndolo una vez más, ciertamente suscribo lo firmado por Dalton. De hecho, pienso que esa herencia todavía está en litigio...