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El control horario, primera medida y fuente de polémica

A los trabajadores no les preocupa, pero consideran "injusto" que se les "cargue el muerto"

Gonzalo Pérez Jácome firma en su despacho la providencia del control horario.
Gonzalo Pérez Jácome firma en su despacho la providencia del control horario.
El control horario, primera medida y fuente de polémica

La primera medida de Gonzalo Jácome como alcalde, antes incluso de la conformación del gobierno, ha sido la firma de una providencia para implantar el control horario en los trabajadores municipales. Una decisión que no ha sentado bien entre los funcionarios, no por el control en sí –que aseguran que les parece correcto y que en muchos casos ya se hacía– sino por el simbolismo de ser la primera medida a tomar, lo que parece que les coloca en el disparadero ante la opinión pública. 

De momento, el sistema será manual, aunque la intención es que se pueda hacer de manera "telemática",según precisó Jácome. La normativa adoptada por el regidor indica que los trabajadores públicos tendrán que firmar "tanto a la entrada como a la salida" de la jornada laboral, especificando la hora concreta "en cada dependencia de los servicios municipales". 

Cada jefe de servicio establecerá "una persona responsable de gestionar los respectivos documentos que contengan la firma de los empleados". No es algo nuevo, ya que desde el 12 de mayo las empresas también llevan un registro diario de la jornada laboral de sus empleados, por lo que no se trata de una iniciativa extraordinaria. 

El presidente de la junta de personal, José Manuel Rodríguez (CSI-F), cree que se ha utilizado como una forma de "cargar el muerto" a los funcionarios, cuando en la ciudad hay "otro tipo de carencias más importantes que el control horario". En ese sentido, recibieron como una "sorpresa" que la primera medida de Jácome fuera orientada hacia ellos. 

En el mismo sentido, se pronuncian otros representantes sindicales, como Manuel Pérez (CC.OO) o Stella González (USO). Consideran los tres que implantar un control horario es una medida que hay que hacer por ley y que no se discute entre los trabajadores. Sin embargo sí que discuten el momento elegido. 

Desde la junta de personal sí que echaron en falta una negociación previa con el regidor para implementar la medida, el procedimiento habitual, según el acuerdo regulador. 


Urgencias reales: vacantes, concurso de traslados o solución a las altas temperaturas 


Las prioridades para el personal municipal no pasan por un registro de control horario, aunque no les parezca mal la medida. El presidente de la junta de personal, José Manuel Rodríguez, aludió este martes a las 250 vacantes o la falta de ofertas de empleo y concursos de traslados, y ve "prioritario" aprobar la Relación de Puestos de Trabajo (RPT). 

Manuel Pérez, de CC.OO., señala que a los trabajadores "non nos preocupa" la implantación d e control horario, e incluso indica que "non é nada novo, xa se viña facendo". También cn sidera que  hay prioridades como la oferta de empleo, la promoción interna y, con la llegada del verano, la solución a las altas temperaturas que tienen que soportar muchos trabajadores, por encima de los 30 grados. Por ello, pidieron este mismo lunes una reunión con Jácome. 

Stella González, de USO, cree que el control horario es "legal y lógico" y que en ese sentido los trabajadores no tienen "ningún problema". Sin embargo, pone dos matices: que se aplique "a todos, sin prebendas", y que tendrían que empezar "por los que no cumplen, y no generalizando".

Así, González pide al nuevo alcalde "que nos respete", porque defiende que la mayoría "cumple", salvo "cuatro que todos conocemos, como pasa en todas las empresas". Así, dice que "no es justo que generalice y nos coloque en el punto de mira".