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José Luis Gavela: "La Fundación San Rosendo es ejemplo de cómo algo de aquí puede funcionar"

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ENTREVISTA

José Luis Gavela: "La Fundación San Rosendo es ejemplo de cómo algo de aquí puede funcionar"

El presidente de la Fundación San Rosendo, José Luis Gavela, observa a Benigno Moure, presidente de honor de la entidad, en un momento de la conversación.
photo_cameraEl presidente de la Fundación San Rosendo, José Luis Gavela, observa a Benigno Moure, presidente de honor de la entidad, en un momento de la conversación.

El presidente de la Fundación asegura que si se cumplen las previsiones con las residencias anunciadas de Lobios, Verín, Molgas y A Coruña, llegará al 2020 dando empleo a más de 2.000 personas y atendiendo a otras 4.000. 

José Luis Gavela (Ourense, 1973) muestra su agenda. Mañana cogerá el coche para empezar la serie de viajes que lo llevará durante las próximas tres semanas por las cuatro provincias gallegas para visitar los 70 centros -59 de ellos, residencias de ancianos- que conforman actualmente la Fundación San Rosendo, que preside desde el 2011. "Será muy difícil pillarme aquí en la sede", apunta Gavela, que avanza para el futuro la necesidad de trabajar en la especialización de los centros -el de Os Milagros será para personas con grandes discapacidades-y enfocar el reto de la soledad. "Las familias están cambiando", enfatiza mientras a su lado asiente Benigno Moure, alma máter del proyecto que cumplió el jueves 27 años con un presupuesto anual de 50 millones de euros y que, si se cumplen las previsiones con las residencias anunciadas de Lobios, Verín, Molgas y A Coruña, llegará al 2020 dando empleo a más de 2.000 personas y atendiendo a otras 4.000. 

Las cifras de la Fundación San Rosendo son descomunales. 

Una entidad que apuesta por Ourense y se va a quedar aquí. Como ourensano debe atraer esto. Y ver cómo algo de aquí puede funcionar. 

¿Sirve como lección?

Han venido de fuera para exportar la Fundación, pero una norma es estar cerca. No se puede ampliar más allá de Galicia, fuera de lo que uno puede llegar a visitar. Algo no funciona si coge un tamaño demasiado grande y no se puede tener este trato directo con los trabajadores.  

El equipo pasará el año próximo de los 2.000 trabajadores si se cumplen las previsiones.

Os Milagros empezará la obra en febrero. En Lobios -donde el Concello ya cedió los terrenos- esperamos estar construyendo antes de abril. Y en Verín, igual. Las tres estarán casi seguro en 2020. En A Coruña, quizás, 2021. Entre las cuatro proyectos generarán 140 empleos en año y medio (120 en Ourense), y supondrán 335 plazas, 290 en Ourense. 

Si todos los centros comerciales se pelean por Inditex, aquí los Concellos hacen cola por tener un centro de la Fundación.

Todos los meses tenemos algún Concello que nos pide un centro. Hasta los que ya tienen residencia vienen a pedirnos otra. Se estudia, pero... Las residencias tienen que adaptarse a las demandas de dentro de 30 años. También vemos la pirámide de población: ¿cuántos trabajadores podrán ser del concello? Una cosa está clara, las empresas van a las ciudades grandes. Nosotros, sin desdeñar eso, seguimos apostando por el rural.

¿Están proyectos de nuevas residencias en cartera?

Nuevos proyectos para estudiar, seguro. Algunas están paralizadas por problemas administrativos; no queremos anunciarlas hasta que se cierren. Un proyecto puede tardar tres o cuatro años en materializarse.

Cuál es la previsión de aperturas a medio plazo, ¿media docena?

Muchas más. Solo en Ourense hay más de cuatro en estudio. Pero aún no son realidades. Aquí hay un antes y después de las municipales. Lo que no se concrete antes de mayo es mejor no tratarlo. De hecho, desde hace seis meses, recibimos a la gente pero le hablamos que los proyectos tienen que ser a largo plazo, no por premura electoral. Si algo se anuncia estos meses, no seremos nosotros. 

¿Y la de Baiona?

Llevamos 10 años detrás de ese proyecto. De hecho lo llegamos a anunciar tres veces.... Es un tema urbanístico. Estamos ofreciendo otras soluciones. No lo hemos dejado.

¿No desespera la burocracia?

Completamente, sobre todo cuando es un proyecto social en el que todos están de acuerdo. Pero los plazos... Demandamos unanimidad, esto no se puede usar políticamente. 

En los últimos centros se han puesto de acuerdo con PP (Lobios), PSOE (Verín), BNG (Molgas) y En Marea (A Coruña). 

Muchas veces nos identifican con una parte, pero nosotros hemos hablado, siempre, con todos. No es nuestra misión la política. Es reivindicar que el dependiente necesita atención, y nosotros se la podemos dar un poco al margen de las administraciones, con una solución distinta. 

¿Cómo es el diálogo con la Xunta?

Siempre bueno, estuviese el que estuviese. Luego para ninguna edificación de la Fundación hay ayudas, lo máximo es algo de la Diputación. El concierto no llega al 20%, lo lógico. Y en zonas donde no vemos necesidad no pedimos conciertos. Algo que muchas veces pensamos para ayudar al propio usuario. Y ahí está el criterio de Don Benigno. Nadie se queda sin ser atendido. 

¿Se ajustan los precios?

Inicialmente se dice que no. Pero luego se ve la realidad, y se ajusta, sí. Estudiamos caso a caso. Si realmente no tiene recursos, nunca nadie ha dejado de estar en un centro de la San Rosendo por eso. De siempre. Y siempre lo mantendremos.


"El termalismo funcionará solo por la vía salud"


Engarzado en la visión de futuro de Benigno Moure, la Fundación San Rosendo cuenta con tres balnearios, situados en Arnoia, Laias y Lobios y gestionados a través de la marca Caldaria. "La apuesta de la Fundación por el termalismo sigue -razona Gavela-. Pero la apuesta es por el reconocimiento sanitario, y aún no lo hemos conseguido". Señala el presidente de la Fundación que, de momento, lo que sí se ha logrado es la dinamización de las zonas implicadas. "¿Qué sería de Arnoia sin el balneario? Nada, ya habría desaparecido", se une Moure. Ambos destacan cómo los centros han servido para anclar empleo. "Esa parte de dinamización social se ha conseguido -continúa Gavela-. Pero la parte económica aún no. Y eso vendrá cuando se logre un termalismo ordenado y basado en la salud". Tercia Gavela: "Mientras el termalismo se vea como ocio, habrá alternativas. Otras cadenas lo pueden suplir con un spa. Y un balneario es otra cosa. Lo diferenciador para la provincia es lo sanitario. Caldaria sigue siendo nuestra apuesta, por lo social y porque Ourense tiene esa salida para su futuro". 

¿El termalismo debe ser el motor de Ourense? "Sí, pero un motor que funcione", responde con retranca Moure, muy crítico: "Hablamos mucho de termalismo, pero luego compromisos serios...". 

A lo largo de los años, Moure siempre reivindicó la necesidad de un hotel balneario en la ciudad. "Y cuando sea viable hablaremos -responde Gavela-. Pero tienen que darse todas las condiciones, y ahora mismo no las hay. Ourense necesita algo realmente serio. Y que la gente venga a él por la salud, no por el ocio. Porque no lo olvidemos: el AVE, igual que acerca, también permite que sea más fácil pasar de largo". 


"San Rosendo mantiene a muchos pueblos del rural"


Corría 1976 Moure cuando hablaba ya de los peligros de la despoblación. "Era muy fácil verlo si conocías la provincia. En mi aldea de Arnoia éramos 120 vecinos, ahora somos 13", apunta el presidente de honor de la Fundación, a la que erige como pilar de la Galicia rural: "Una residencia da vida al concello".  Interviene Gavela: "El 85% de las residencias de San Rosendo están en el rural. Y el 90% de las trabajadoras son mujeres. Cumplimos una labor asistencial y de creación de empleo". "Mantener el rural es básico. Mantenemos a muchos pueblos. Damos empleos en su entorno" vuelve Moure. Los nuevos centros de Os Milagros, Verín y Lobios proporcionarán en año y medio otros 120 empleos.