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ELECCIONES

La campaña pasa pero no para

En los municipios más visitados por los sucesivos ministros de Fomento en los últimos años por las obras del AVE no hay cartelería electoral ni en la zona gallega ni en la zamorana; ahora la caravana pasa pero no para. 

Localidades como Lubián o A Gudiña no cuentan con cartelería electoral (SUSO ARJOMIL)
Localidades como Lubián o A Gudiña no cuentan con cartelería electoral (SUSO ARJOMIL)
La campaña pasa pero no para

El municipio zamorano de Lubián ha aparecido en innumerables titulares de prensa en los últimos años. La vecina estación de tren de Vilavella, en el concello ourensano de A Mezquita, ha recibido la visita de los sucesivos ministros de Fomento a pesar de estar ahora destinada a albergue de peregrinos con cantina y a uso residencial. Se trataba del lugar de encuentro con las autoridades locales y la prensa para supervisar la evolución de las obras del AVE. De los últimos responsables de la cartera más inversora del Ejecutivo, sólo el socialista José Luis Ábalos no ha seguido los pasos de sus predecesores en el cargo, como su compañero de partido José Blanco o los populares Ana Pastor e Íñigo de la Serna, aunque Javier Losada, delegado del Gobierno en Galicia, se ocupó de suplirlo en la supervisión a las obras del viaducto de As Teixeiras en Laza. 

A las once de la mañana un perro cruza con trote cansino la calle principal de Lubián. Los dos bares de esta localidad de 302 habitantes están vacíos a esas horas. "Hasta la comida no vienen los que están trabajando en el AVE", comenta la camarera del Bar Javi a modo de disculpa. La misma explicación facilitan en el Bar Estrella de Lubián. En este mediático municipio que pertenece a la provincia de Zamora y se habla gallego no se ve ni un solo cartel de propaganda electoral. A unos kilómetros, ya en tierras ourensanas, en el Concello de A Mezquita tampoco ha habido dispendio en cartelerái de las formaciones que aspiran a gobernar España. "Será que aquí xa temos aos veciños convencidos sen necesidade de facer campaña", bromea el nacionalista Rafael Pérez, regidor de A Mezquita, más preocupado en batallas de proximidad, ya que aspira a revalidar el cargo tras las elecciones municipales de mayo. "Pero Iago Tabarés, candidato ao Congreso do BNG pola provincia de Ourense, si fará aquí un acto", se apresura a aclarar Rafael Pérez. 


Caravana e ministros


El alcalde ha participado en varias comitivas de los responsables de Fomento. "A visita dun ministro non ten demasiada repercusión na zona porque traen un protocolo de autobuses pechado, visitan a obra e marchan á carreira. Aquí a repercusión do AVE foi durante a obra, xa que traballaron os restaurantes, alugáronse vivendas en tamén fixeron algo de negoci os talleres de aluminio". Para A Mezquita, con 1.039 habitantes, la estación más cercana del AVE  será la de A Gudiña. "Eu son máis partidario dunha mellor comunicación coa capital da provincia en tren rexional, pero aínda non sabemos as frecuencias das pararas", añade el regidor. 

Por A Gudiña también circula la caravana electoral de los partidos estatates que llegan por la A-52 para hacer campaña en el sur de Galicia. Es un punto de referencia de todo viajero para planificar un un descanso en medio del camino, pero su ubicación estratégica tampoco ha sido tenida en cuenta por las fuerzas políticas que concurren a las elecciones generales a la hora de situar la cartelería. 

La España vaciada, en la que se reflejan muchos municipios ourensanos, se ha colado en el debate político, pero no ha conseguido que repercuta en la estrategia propagandística. Las formaciones apuntan a lugares más poblados para rentabilizar cada euro de inversión en carteles."En unas generales, Génova te dice el material del que dispones para la campaña y las agencias de publicidad son las que deciden la colocación", apunta una fuente del equipo de campaña del PP ourensano. Sólo así se puede explicar que un partido que en las municipales de 2015 consiguió ser la fuerza más votada en 70 de los 92 municipios de la provincia haya dejado un rincón por empapelar. Y algo parecido le sucede al PSOE, que en esta ocasión salta desde el trampolín de la Moncloa. 

Con las vacaciones de Semana Santa en el primer bocado de la campaña y las municipales a tiro, la maquinaria se encuentra al ralentí hasta que toque el esprint final. La caravana electoral pasa por la puerta del sur se Galicia, pero no para. Al menos de momento.