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Más carga en los médicos por la falta de fármacos

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SANIDAD

Más carga en los médicos por la falta de fármacos

Lote de medicamentos genéricos, usados para sustituir a los que escasean.
photo_cameraLote de medicamentos genéricos, usados para sustituir a los que escasean.

Se ven obligados a cambiar recetas, pero dicen que no hay riesgo clínico

El desabastecimiento de medicamentos, que azota con fuerza a Ourense, al igual que a la gran mayoría de las zonas de España, está causando una importante desazón entre la población, especialmente envejecida y pluripatológica en la provincia. La gerencia del área sanitaria estima en 15.000 pacientes que presentan un altísimo nivel de envejecimiento, lo cual conlleva más cronicidad y pluripatologías.

"Cada día pasa alguna cosa nueva, a veces te enteras por los pacientes de que no hay ese medicamento. La situación no es grave, se buscan alternativas, pero está afectando al bienestar", dice José Luis Jiménez, presidente del Colegio de Médicos.

Los farmacéuticos han alertado de esta insólita situación, en la que hay otra pata de la sanidad afectada: los facultativos, que reconocen que esta ausencia continuada de ciertos medicamentos complica su labor, ya de por sí saturada.

"Afecta, iso está claro, pero de momento é fácil cambiar a un principio activo similar", señala Xosé Luis Muíño López-Álvarez, jefe de servicio del centro de salud de A Cuña. "O problema está nas faltas de medicamentos sen intercambio, por exemplo, faltou un antiarrítmico que non tiña recambio. Pero iso sucede en contadas ocasións".

Uno de los principales trastornos, dice Muíño, es explicarle a la gente mayor que tiene que cambiar de medicamento, pero recalca que desde el punto de vista clínico "non está a representar problemas". Aún así, este médico corrobora lo que dicen los farmacéuticos. "Non recordo tanta falta, anos atrás isto non sucedía. Antes era puntual, pero agora faltan con frecuencia". ¿Causas? Precios de referencia "moi baratos; o problema é administrativo".

Jiménez también apunta en esa dirección. "Medicamentos baratos que no les interesa fabricar a la industria farmacéutica, de repente desaparecen. Es un cristo resolver el problema, algunos tienen sustitución y otros no. Siempre hay matices y han desaparecido muchos de uso común. Ya estamos a tope y los pacientes vienen a decirte 'es que no me dan no sé qué", relata.

Señala uno de los últimos "en caer", la Suxidina, "que iba bien para problemas digestivos crónicos, tenía una mezcla de tres cosas; ahora la gente tiene que tomar nueve pastillas al día en vez de tres..."


"No solo es escasez: algunos se están dejando de fabricar"


Ante un desabastecimiento puntual, Jiménez, señala que "algunos se pueden conseguir en la farmacia del hospital, hay un protocolo", pero el problema es que en muchos casos no es desabastecimiento "sino que han dejado de fabricarlos".