La Región

SANIDAD

Médicos jubilados lamentan no haber tenido una prórroga

Los facultativos ya honoríficos ensalzan la calidad de la sanidad pero piden más prestaciones

Teresa Vila, Gerardo Flórez, Joaquín Cubiella, Jesús García Mata y Carmen Varillas, en primera fila en el acto del Valcárcel. (FOTO: JOSÉ PAZ)
Teresa Vila, Gerardo Flórez, Joaquín Cubiella, Jesús García Mata y Carmen Varillas, en primera fila en el acto del Valcárcel. (FOTO: JOSÉ PAZ)
Médicos jubilados lamentan no haber tenido una prórroga

Una generación de facultativos ourensanos recibió ayer el tributo del Colegio de Médicos de Ourense para agradecer"su compromiso con la sanidad ourensana". Una generación de doctores que cumplen o cumplirán este año 70 años y que fueron en su mayoría "expulsados" a la fuerza de la sanidad pública hace cinco años, en plena recesión, cuando no les dejaban prorrogar.

Ahora, el Servizo Galego de Saúde es el que pide a los facultativos que continúen con su vida laboral más allá de los 65 años, pero ellos, aunque quería y se sentían válidos, no pudieron hacerlo. De aquellos polvos, estos lodos, o eso es lo que ellos dicen. El 40% de los médicos de la provincia se jubilará en la próxima década, y ese problema, al menos se habría paliado de haber permitido a esta generación estirar su etapa en la sanidad pública. "Nos hicieron un ERE encubierto, nos echaron a todos, y yo pedí prórroga", señaló Pablo Rogelio Fariña. "A mí me jubilaron al día siguiente de cumplir 65, todos queríamos seguir año a año, te sientes joven, y ahora hay escasez, por una mala planificación. Al año siguiente ya dejaban coger prórrogas. Nuestra generación se fue enfadada", relató José Luis Santos-Ascarza Tabares.

Fueron 19 los médicos que recibieron las insignias de colegiados honoríficos: Pablo Rogelio Ramón Fariña, Miguel Ángel Ojea, Cipriano José Caamaño, Luis-Fernando Saavedra, Jesús Luis Cimadevila, Eliseo Señaris, Mohamada Munir El Malek, Lourdes Viñal, Francisco Javier Martínez de Paz, Juan Carlos Eiras, Juan Antonio López Peteiro, Bernardo Perfecto Fernández, Carlos Salgado, Antonio Pérez, Celso García, Serafín Pérez Pombo, José Luis Santos-Ascarza, Castor Leonardo Maduro y José María Franco.

El homenaje tuvo lugar en el Marcos Valcárcel, presidido por el José Luis Jiménez, presidente del Colegio de Médicos, acompañado de Julio García Comesaña, gerente del área sanitaria, y José Carreira Villamor,vicedecano de Clínica de la facultad de Medicina y Odontología de la USC, entre otros.

Aparte de la entrega de premios de Publicaciones y el Cabaleiro Goás, se homenajeó a la doctora. Begoña Presedo Garazo, cuya familia pronunció unas emotivas palabras de recuerdo. 

"Tenemos una sanidad de altura, pero faltan más prestaciones"

Llevaba 40 años en el Materno Infantil como pediatra. De A Coruña, hizo su vida en Ourense. Solo echa en falta el mar. Cree que la sanidad vive una "época complicada", tras una crisis en la que "se redujeron mucho las prestaciones". Así, se apena por "no tener unas prestaciones acordes a la tercera ciudad de Galicia" y está preocupado por la "deriva" actual: "La Administración debería tener más en cuenta la opinión de los facultativos y todo el personal sanitario".

Cree que a Ourense se le tiene "poco en cuenta" en la planificación sanitaria, pero en todo caso dice que la situación "es mucho mejor que hace 40 años, tenemos una sanidad de altura". Lamenta que pese al elevado envejecimiento "no haya unidad específica de Paliativos ni dotación de geriatras, cuando deberíamos ser un referente". Además, no comprende que"un niño con apendicitis tenga que ser trasladado a Vigo para ser operado, ¡en la tercera ciudad gallega! Fuera no nos creerían". 

"Ahora hay escasez, pero es por una mala planificación"

El urólogo José Luis Santos-Ascarza Tabarés sigue ejerciendo en su clínica y en Cosaga, pero fue "expulsado" de la pública en plenos recortes. "Queríamos seguir año a año, todos, y no nos dejaron. Y ahora hay escasez, es por una mala planificación", explica. Tras 39 años de servicio, este ourensano de pura cepa, lamenta las formas de irse de la sanidad pública: "Deberían decirte algo, como en una empresa, y no mandarte una carta de que dejabas de trabajar. Esperaba algo más".

Tras una formación de dos años en Canarias, hizo toda su carrera en Ourense. "En mi época (1976) había poca competencia, no es como los MIR de ahora, podías escoger destino, salvo Madrid o Barcelona", relata. Califica como "muy buena" la sanidad ourensana, pero lamenta que la gente "abuse tanto" de ella. "Quizás para las rentas altas no debería ser gratuita", se pregunta. Como "única pega" ve la elevada lista de espera, que achaca a esa baja concienciación.