EN OURENSE

Menores y apuestas deportivas, un problema de salud pública

Padres y expertos piden medidas para controlar la situación: "El panorama es desolador, y empeorará"

Un grupo de jóvenes apuesta en una máquina deportiva, en uno de los muchos salones recreativos de la ciudad.
Un grupo de jóvenes apuesta en una máquina deportiva, en uno de los muchos salones recreativos de la ciudad.
Menores y apuestas deportivas, un problema de salud pública

La problemática de las apuestas deportivas entre los menores de edad lleva años en la mesa de debate social y político, pero la situación no cambia, según aseguran los expertos y los padres. Ambos colectivos reclaman a las administraciones tomar cartas en el asunto y hacer cumplir la Ley 13/2011 de regulación del juego, en la que se recoge la prohibición de que los menores realicen cualquier tipo de apuesta.

Durante los últimos años, el incremento de la publicidad de las casas de juego online -durante la retrasmisión de partidos de fútbol, en los anuncios televisivos, en internet- y la propagación de máquinas de este tipo en bares y salones recreativos denotan la falta de compromiso por parte del Gobierno, lo que no pasa desapercibido para la población. "No es normal que salgan campañas publicitarias de apuestas deportivas con ídolos de masas -como Cristiano Ronaldo, Gerard Piqué o Neymar-, es como si los pones a recomendar fumar o emborracharse", señala un padre de tres niños de menos de 10 años. En su caso, aunque no percibe el problema en su casa, ya que sus hijos son todavía muy pequeños, se mantiene alerta con la situación: "Dicen 'juega con responsabilidad', sí, como si los chavales entendiesen qué significa eso".

Los padres entienden que, frente al continuo bombardeo de anuncios que animan a apostar y la falta de control en los establecimientos, la única salida es la educación en casa. "Es lo mismo que frente a otras cosas que ven a su alrededor, como el alcohol, hay que concienciar en la importancia de decir que no a todo eso, es lo único que podemos hacer", señala una madre de un niño de 8 años. "Ya no es solo que puedan entrar a cualquier local, es también la posibilidad de coger una tablet, la globalización trajo cosas buenas, pero también malas, como esa", reflexiona.


Un panorama "desolador"


Desde la trinchera de los expertos, Antonio Rial Boubeta, investigador en prevención de adicciones en la Universidad de Santiago de Compostela, asegura que esta problemática es como la del botellón: "Existe una ley pero no la cumple nadie, básicamente". Rial, que participará el martes 23 de abril en una conferencia sobre adicciones tecnológicas en el colegio Maristas, forma parte de la mesa de expertos constituido por el Parlamento de Galicia para la elaboración de la nueva "Lei do xogo". Pero la reunión del pasado mes de marzo, la segunda desde la creación del comité, fue anulada, "sin explicación alguna". "Además, en la convocatoria de ese encuentro nos dicen que vamos a revisar el borrador de la ley, ¿ya lo hay? ¿Entonces para qué quieren reunirse con nosotros? Para poder legislar con rigurosidad se necesita tener datos sobre la situación, nosotros los tenemos", apunta.

Su equipo de investigación acaba de realizar un muestreo de 4.000 estudiantes menores de edad de ESO, Bachillerato y FP de Galicia. El resultado: 1 de cada 4 afirma haber apostado dinero "alguna vez en su vida" y el 10,7% lo hace de forma regular (al menos una vez al mes). "Al 78% de los que apostaron en locales no les pidieron el dni para comprobar su edad, es decir, lo hacen a la vista de todo el mundo", resalta el investigador. Un 2,2 % del total de encuestados presenta problemas de adicción al juego graves, del que un 0,4% presenta muestras de patología. "Esto quiere decir que unos 500 chavales en Galicia, teniendo en cuenta la población, desarrollarán ludopatía", explica Rial. ¿Dónde se pueden tratar estos jóvenes actualmente? "No existe un dispositivo adaptado para jóvenes, el problema es que no puedes juntar a viejos jugadores, por decirlo así, con nuevos. El joven no se identifica con el otro y piensa 'este no es mi problema", comenta Gerardo Flórez, responsable de la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) de Ourense. "Nuestro espacio no es el adecuado para tratar este tipo de patologías, tiene que ser un entorno adaptado para ellos, es como la hospitalización pediátrica, no pones a un niño al lado de un mayor, analiza Flórez. El psiquiatra asegura que muchos padres no saben a dónde llevar a sus hijos cuando perciben este tipo de conductas en ellos, así como los médicos y los pediatras, experiencia que también comparte Rial. "Detrás de los casos más extremos hay centenares de dramas familiares", afirma el investigador. "El panorama es desolador y va a empeorar", añade Flórez.


País Vasco o Aragón toman medidas de control en locales y en la publicidad


Aunque en Galicia la futura "Lei do xogo" está paralizada -según explica Antonio Rial Boubeta, que participa en el comité de expertos de la normativa-, en otras comunidades ya se han puesto manos a la obra para evitar la afectación entre  los menores de edad. 

"En el País Vasco está perfectamente regulado que ningún local con máquinas de apuestas esté a menos de 200 metros de los centros educativos", asegura Boubeta, que formó parte de una conferencia en la comunidad vasca. Del mismo modo, sanciona a aquellos que permitan a los menores apostar en sus establecimientos. El gobierno autonómico de Aragón, por su parte, decidió dar un paso al frente y aprobó vetar cualquier tipo de publicidad de casas de apuestas en estadios, pabellones o pistas deportivas, para disminuir el bombardeo diario al que la población, incluida la más joven, está sometida. La medida será discutida en una Comisión Bilateral con el gobierno central para valorar de quién es competencia.