La Región

EN OURENSE

Ni comer ni fumar: la ley en las piscinas ourensanas

Los ourensanos miran de reojo al posible veto al pitillo en Samil y Balaídos

Oliver Martínez fuma un cigarrillo electrónico en A Chavasqueira (XESÚS FARIÑAS).
Oliver Martínez fuma un cigarrillo electrónico en A Chavasqueira (XESÚS FARIÑAS).
Ni comer ni fumar: la ley en las piscinas ourensanas

Los vigueses votan estos días a través de una encuesta municipal si quieren sus playas y el estadio de Balaídos libres de humos. En Ourense, la normativa del Consello Municipal de Deportes sobre el uso de instalaciones deportivas prohíbe fumar y comer en este tipo de recintos. Las piscinas de Oira y la exterior de Os Remedios son los espacios de titularidad municipal que se enmarcan en este reglamento. Sin embargo, la práctica es bien distinta. ¿Quién no ha fumado en Oira o compartido zona con un fumador? En el estadio de O Couto, dependiente de la Xunta, cambia la cosa. Aquí se puede fumar, aunque siempre hay dudas entre los asistentes a los partidos. 


Ni en Oira ni en Os Remedios


"Se prohíbe fumar y comer salvo en los lugares permitidos. Que no los hay. No se puede fumar dentro del recinto de Oira, ni en los vasos. Sanidad aplica controles y los monitores deben advertirlo y prohibirlo”, señalan desde el Concello. El mismo reglamento prohíbe en uno de sus artículos "introducir bolsas e mochilas nas canchas e nas piscinas". Otra estampa típica.


En el estadio, permitido


En el caso del estadio de O Couto, hay que remitirse a la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo, que recoge la prohibición de fumar en instalaciones deportivas, siempre que no sean al aire libre. "O estadio de O Couto non estaría afectado pola prohibición recollida na lei agás nos espazos pechados (vestiarios, interior das taquillas...). Se ben,  as normas internas do estadio si poderían recoller a dita prohibición. A lei amplía a prohibición de fumar a outros lugares nos que pola decisión do seu titular se prohíba fumar. Pero non é o caso, polo de agora", apuntan desde la Xunta.

En cuanto a las zonas fluviales y las termas, la misma ley ampara la legalidad de fumar, al tratarse de un espacio al aire libre.


La opinión de la calle


David González, a la salida de la biblioteca del Campus, apuesta por "una zona de ceniceros para que los que no fumamos no tengan que aguantar el humo de los demás".

Pablo Estévez e Iván Diz, fumadores, coinciden en que "las colillas en un espacio público contaminan y no son higiénicas. En la playa es asqueroso". Sobre la posibilidad de que las piscinas ourensanas dispongan de una zona para fumadores, señalan: "No creo que se pueda acotar porque son pequeñas".

En las termas de A Chavasqueira, Oliver Martínez–vapeador–dice: "Me daría igual que se prohibiese, pero habría que llevar un cenicero portátil o recoger las colillas".