ELECCIONES

Ni sombra de cultura en campaña

La cultura ha perdido peso en la actual campaña o ha desaparecido; como mucho se recurre "a pasear a una figura reconocida como Vargas Llosa" sin que haya propuestas concretas para impulsar el arte.

Un cartel electoral en la Praza Maior de Celanova, el municipio más literario de Galicia.
Un cartel electoral en la Praza Maior de Celanova, el municipio más literario de Galicia.
Ni sombra de cultura en campaña

En la Praza Maior de Celanova, quizá el municipio más literario de Galicia por alumbrar a genios con una muñeca hábil para las letras como Curros Enríquez, Celso Emilio Ferreiro o Méndez Ferrín, hay un cartel electoral perdido entre las terrazas de los garitos que contemplan el imponente monasterio de San Salvador. Curiosamente, esas paredes aúnan cultura y política porque ahora acoge la sede del Concello.

En ese lugar, con el cartel electoral detrás y el convento fundado por San Rosendo en el año 936 delante, se gestó este reportaje. La sombrilla protege a esas horas de la mañana la cara de Pedro Sánchez, candidato del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, pero en la campaña electoral no hay sombra de cultura. Ni por parte de Pedro Sánchez, protagonista del "afiche", como diría Laura Lunardelli, periodista argentina, compañera y asesora editorial de Yosi, líder de Los Suaves, ni de los otros candidatos de los principales partidos que concurren a las elecciones como Pablo Casado, Pablo Iglesias o Albert Rivera.

Laura Lunardelli ha cubierto campañas en la provincia de Buenos Aires antes de recalar en Ourense y esta circunstancia le permite enfocar lo que sucede aquí desde una visión más amplia. "Yo creo que la cultura no está presente en la campaña porque estamos llegando a un punto en el que los líderes políticos rozan el analfabetismo. Cada uno maneja unos cuantos eslóganes y hasta el vocabulario es penoso, pero quizá sea el signo de los tiempos. Desde la política lo poco que se está haciendo por la cultura es asistencialismo. No hay política cultural".

Una opinión similar la aporta desde Xinzo de Limia y desde otro palo artístico Justo Freiría. Es componente de la banda de música Habitación Vudú y promueve con su hermano José el festival FAX, compensando la pérdida de dinero con "ilusión": "A cultura desapareceu da campaña electoral. Unha vez díxome un político que a cultura non dá votos".

Pero en campaña a veces se recurre a una figura reconocida para atraer algún apoyo: "Buscan algún figurón como Vargas Llosa para pasealo uns días, pero non fan ningunha proposta interesante para impulsar o mundo da cultura". El comentario del artista plástico Baldo Ramos abunda en la percepción de que la cultura "non vende" o "non dá votos", pero se recurre a un premiado en pose estética como el que presume de jarrón.


El debate


La poeta Rochi Nóvoa comparte  diagnóstico: "Pensan que a cultura e a educación non son temas importantes e así estamos. A cultura molesta bastante en todos os ámbitos. Hai movementos culturais, pero tes que pedir por favor que deixen un espazo para facer un concerto, case tes que pagar". "En Estados Unidos ha ganado Trump y en Ucrania un cómico. Los políticos tratan a la población como si fuésemos igual. Ojalá cambie mi opinión viendo el debate y me demuestren que son brillantes, pero el miedo a la expresión dialéctica lleva a una sociedad que no dialoga". Es probable que Laura Lunardelli mantenga hoy las mismas palabras.