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"Nunca hubo tantas bajas": la acogida de niños en Ourense, en crisis

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"Nunca hubo tantas bajas": la acogida de niños en Ourense, en crisis

Un encuentro de niños saharauis hace tres años, en la plaza Mayor (JOSÉ PAZ).
photo_cameraUn encuentro de niños saharauis hace tres años, en la plaza Mayor (JOSÉ PAZ).
Situación económica y demográfica, causas de la reducción de usuarios en los programas

Los programas de acogida de menores en la provincia pasan por un mal momento. El cambio de la situación económica de las familias o la falta de relevo generacional de los que participan en estas iniciativas son algunas de las causas del "SOS" lanzado por colectivos como la asociación Ledicia Cativa, que cada año trae a niños de las regiones más afectadas por la radiación del desastre de Chernóbil. "Este año nos vemos obligados a hacer un llamamiento para que la gente se anime. Necesitamos 12 familias", explica el presidente de la entidad, José Manuel Borrajo. Acaban de abrir el plazo de inscripción en una iniciativa que nació en 1996 en Ourense y se extendió posteriormente a toda Galicia, trayendo cada verano a 60 pequeños de la región de Briansk y mejoran do así su salud en apenas dos meses de verano lejos de su tierra. 


“Nunca hubo tantas bajas"


"Todos los años hay alguna familia de baja por diferentes motivos, desde traslados a problemas económicos. Hubo fallecimientos, gente en paro... Pero este año se han juntado varios casos y nos gustaría que los niños no se quedasen sin venir a Galicia", lamenta el presidente de Ledicia Cativa. "Son 48 niños y querríamos estar entre 60 y 70. Llevábamos ya años sin bajar de las 60 acogidas. Es una pena. Además, Ourense, donde nació la iniciativa, es la provincia en la que menos menores traemos de Galicia", dice Borrajo.


Cruz Roja, siempre alerta


El programa más conocido en la provincia de familias acogedoras es el de Cruz Vermella Ourense. En este caso, son menores tutelados por la Xunta que debido a múltiples situaciones tienen que pasar una temporada (no superior a dos años) con una familia de acogida. "Siempre necesitamos familias. Nunca sabes qué perfil te va a llegar desde la Xunta. Hay perfiles más complejos, como los bebés recién nacidos. Últimamente tenemos parejas de hermanos, porque se tiende a que no se separen. Son los casos más complicados para encontrar familia de acogida. Y también los adolescentes", apunta Sonia Seoane, psicóloga del proyecto. 

Los factores que influyen en la dificultad de encontrar familias son también variados: "En el caso de los hermanos, a veces el problema es de espacio". Cruz Roja Ourense dispone de 62 acogimientos de menores en la actualidad. En 2019 se incorporaron al programa nueve familias nuevas. 

El viaje de los niños de Chernóbil no son unas vacaciones al uso. "En cada periodo que pasan aquú, aumentan su esperanza de vida dos años, sin hacer nada extraordinario. Además, surgen vínculos preciosos que no se acaban nunca", destacan desde Ledicia Cativa.

"Es la primera vez que bajamos de las 60 familias de acogida. Sería una pena que estos niños no pudiesen venir"

La dieta atlántica y los reconocimientos de salud en Ourense son parte de los motivos por los que estos niños de Chernóbil mejoran su salud, reduciendo sus niveles de afectación por la radiación. 

Un programa parecido en Ourense es el de "Vacaciones en Paz", este de niños saharauis durante los meses de julio y agosto, impulsado por  Solidariedade Galega co Pobo Saharaui (Sogaps). Las inscripciones suelen abrirse en el mes de marzo y Ourense fue durante muchos años testigo de la llegada de más de medio centenar de niños cada verano. Llevan años haciendo "llamamientos" como Ledicia Cativa y han visto cómo se reducen a mínimos históricos las participaciones. En la provincia suelen acoger poco más de una decena de menores. 


“Animamos a los jóvenes a participar en el programa"


Ismael y Lorena son la familia más joven del programa de acogida de niños rusos. Hace dos años que cada verano llega a su casa de Souto, en Carballiño, la pequeña Alona. "Todo lo que comen está contaminado. Cuando llegan aquí mejoran mucho la nutrición", dicen. Animan a las familias, y especialmente a los jóvenes, a que colaboren con este enriquecedor proyecto.