Seis técnicos se encargan de remozar las tallas previo encargo de los párrocos o fieles de un templo

El Obispado crea un centro en el Seminario Menor para rehabilitar imágenes religiosas

La Virgen de la Inmaculada de As Caldas. (Foto: Centro San Martín)
El Obispado de Ourense destinó parte del Seminario Menor a centro de rehabilitación del patrimonio religioso, sobre todo en lo que se refiere a imágenes que están deterioradas por el paso del tiempo y los ataques de termitas. En las instalaciones, seis técnicos devuelven a las imágenes y retablos su aspecto original previo encargo de los párrocos y los fieles. En los últimos días rehabilitaron la Virgen Inmaculada de la parroquia de As Caldas (Ourense) y San Vicente de Paradela (Castro Caldelas).
Ofrecer soluciones al problema de conservación del patrimonio religioso gallego, sobre todo al ourensano debido a su mal estado de conservación.

Con este objetivo, el Obispado destinó parte de las instalaciones del Seminario Menor a centro de restauración de imágenes y retablos que están deteriorados por el paso del tiempo, la humedad y los ataques de termitas.

‘Comenzamos a trabajar hace ahora un año, pero lo hacíamos como centro de formación, enseñando a rehabilitar el patrimonio cultural. Desde hace unos meses nos dedicamos sólo a la recuperación’, explicó la encargada del taller, Vania López.

Las instalaciones fueron bautizadas como Centro Técnico San Martín y abren sus puertas bajo la tutela de la fundación religiosa Santa María Nai. A diario, seis técnicos se afanan en devolver a las tallas religiosas su aspecto original. ‘Primero hay que comprobar su estado, observar si la estructura está muy dañada para someterla a un tratamiento’, añade la encargada.

Los tratamientos suelen ser químicos para eliminar los ataques de termitas. Después hay que eliminar el polvo y la grasa y después pintar y retocar hasta dejar la imagen con sus colores originales.

Las últimas tallas remozadas fueron las de la Virgen Inmaculada de la parroquia de Santiago de As Caldas, en el barrio de A Ponte (Ourense) y la de San Vicente de la iglesia de Paradela (Castro Caldelas). Ambas imágenes, la primera del siglo XIX y la de San Vicente el siglo XVII, ya lucen en sus retablos en sendas iglesias parroquiales. Los trabajos fueron financiados por los feligreses. ‘Trabajamos por encargo de los fieles y de los párrocos’, señaló Vania López.

La mayoría de las rehabilitaciones se realizan a través de los sacerdotes. Los técnicos, tras revisar las imágenes y comprobar su deterioro, elaboran un presupuesto, que el párroco, en caso de no disponer de fondos, da a conocer a los fieles con la intención de que colaboren económicamente.

Los costes dependen del estado de conservación de las imágenes o los retablos.


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