La Región

OBRAS - ALTA VELOCIDAD

Las obras del AVE dejarán sin mercancías a San Cibrao

Durante 16 días del mes de mayo, Coren se queda sin su tren diario de cereales desde Marín

Las obras en el tramo de Seixalbo no han impedido la circulación de trenes hasta ahora (JOSÉ PAZ).
Las obras en el tramo de Seixalbo no han impedido la circulación de trenes hasta ahora (JOSÉ PAZ).
Las obras del AVE dejarán sin mercancías a San Cibrao

Ya comienzan a visibilizarse las obras del AVE en Ourense y su entorno, pero también los efectos colaterales que estos trabajos ocasionarán, aunque puntualmente. El más grave será la interrupción del suministro de materia prima a Coren, en el Polígono de San Cibrao, que a diario realiza un tren cerealero desde el Puerto de Marín, así como el despacho del tren de Sogama, con los residuos sólidos urbanos, que sale en días alternos de la estación de Taboadela. Para el resto de los mercancías en tránsito, disponen de itinerarios alternativos, como el que va por Monforte y León. Pero para estos dos, tan importantes para Ourense, la única alternativa es el camión.

El corte, que se realizará entre los días 8 y 24 de mayo está obligado por una actuación que no se puede realizar exclusivamente en la banda horaria de mantenimiento. Se trata de una obra de drenaje y la colocación de dos pequeños tramos de vía en placa, para salvar un servicio ya existente.

Ese corte, también afectará a los usuarios de los trenes diurnos a Madrid, que deberán realizar el viaje en autobús entre Ourense y Zamora. Para los viajeros del tren nocturno, que circula por la vía de Monforte y León, no será necesario realizar transbordo alguno. 

Actualmente, hay seis contratos adjudicados y en obras, desde el AVE en Taboadela hasta la estación de Ourense, en los que trabajan ocho grandes empresas, bien de manera aislada o en UTE. De ellas, cuatro son gallegas: Civis Global, Taboada y Ramos, Copasa y Cosfesa. Estas dos últimas, ourensanas. Las otras cuatro son Ferrovial Agroman, Thales España, Acciona y Comsa. 

Comsa se ocupa de la plataforma del ramal de dos kilómetros que une el trazado de alta velocidad con la estación de Taboadela, cuya finalización es inminente y ya ha llegado a la vía de ancho convencional. 

Copasa y Cosfesa de la implantación del tercer carril en los 14,5 kilómetros desde Taboadela a Ourense Empalme, para que puedan circular indistintamente, trenes de alta velocidad y ancho estándar o trenes de ancho ibérico, ya sean AVE, convencionales de viajeros o de mercancías. Civis Global y Taboada y Ramos, de las obras complementarias en ese mismo tramo, entre ellos, consolidar el viaducto del Miño para que pueda ser utilizado con doble vía. El cierre del tramo será aprovechado por esta UTE para realizar aquellos trabajos sobre el viaducto que no se pueden ejecutar con trenes en circulación.

Y, finalmente, los trabajos en la estación de Ourense, que se concretan, de momento, en andenes y playa de vías, de las que se ocupa la UTE formada por Ferrovial-Agromán y Thales España y comenzarán en breve en la plaza donde será construido el estacionamiento subterráneo por Acciona, la misma empresa que montará la vía y el cambiador de ancho en el ramal de Taboadela.

Actualmente, ya son visibles algunas actuaciones entre Taboadela y Ourense. Por ejemplo, en el entorno de la estación de San Francisco, se está desmontando el andén lateral, sin uso, actualmente y el principal, dejará de ser utilizable hasta la ejecución de las obras de ampliación, una vez que la vía sea separada de su posición actual más de dos metros para adecuarla al nuevo uso. También en el entorno de los túneles que hay entre San Francisco y Taboadela, donde se está haciendo acopio de material y maquinaria

Este corte será aprovechado por el Adif para realizar otras actuaciones que obligan a cortar el tráfico, como es el caso del ripado o movimiento lateral de la vía en el túnel de la línea convencional del Padornelo y el montaje del desvío que permitirá conectar esta vía convencional con el nuevo tramo ya finalizado de alta velocidad en Pedralba de la Pradería, concretamente, en la vía que sale del cambiador de ancho de Lobeznos. 


Cinco horas y cuarto de trabajo nocturno cada día, durante doce meses


En apariencia, la adaptación de los 14,5 kilómetros que separan la estación de Taboadela de la de Ourense Empalme para su uso mixto, de ancho estándar y ancho ibérico, es el proyecto menos laborioso de todo el trazado del AVE. Realmente, no hay que modificar la plataforma, que fue construida hace más de sesenta años, pero sí actualizarla. Los requerimientos técnicos que había en la década de 1950 no son los mismos que los actuales. Por ejemplo, hay que rebajar la plataforma unos centímetros en los túneles para que puedan acoger los aparatos de suspensión de la catenaria. 

Además de renovar los elementos de la superestructura, como balasto, traviesas y carril, éstos tienen que estar pensados para una vía de tres carriles, en la que el esfuerzo al que se someten las traviesas, va a variar según sea la circulación de un pesado tren de mercancías sobre los carriles externos, o un tren de alta velocidad, que utiliza el intermedio y uno de los extremos. La complejidad se extiende a los aparatos de vía como desvíos, catenaria y a los puntos en los que esa línea de uso mixto se desdobla en dos de diferente ancho, en la estación de Taboadela y antes de entrar en el viaducto del Miño.

Todas esas complejas actuaciones tienen que ser realizadas en turnos nocturnos que duran cinco horas y cuarto, desde las 23.30 a las 4.50 de la madrugada. 

La mayoría de las renovaciones de vía realizadas en la red española se efectúa de la misma manera. Pero en este tramo, además, existen obras que exigirán interrumpir el paso de los trenes en dos períodos de quince días cada uno, el primero de los cuales será el próximo mes de mayo, y el siguiente en el mes de octubre .