CRÓNICA

El olvidado valor del cruceiro

Son monumentos que forman parte indisoluble del paisaje de Ourense y, quizás por ello, a veces pasan desapercibidos yen otras ocasiones  se da por supuesta una gran antigüedad, aunque alguno data tan sólo del año 1975.

Cruceiro de la Praza da Magdalena.
Cruceiro de la Praza da Magdalena.
El olvidado valor del cruceiro

Forman parte del paisaje habitual de la ciudad, y tanto se han mimetizado con él que la mayoría de los ourensanos apenas reparan en ellos, a pesar de su interés histórico y, en algunos casos, patrimonial. Son los cruceiros, esos monumentos característicos de Galicia y Portugal, que representan una cruz con una base que acoge distintas figuras o representaciones.

El Concello tiene inventariados como bienes de interés histórico artístico un total de 28, y todos se encuentran en buen estado. "No necesitan un mantenimiento específico. El problema que mayoritariamente presentan es el verdín que pueden acumular, por lo que el tratamiento habitual es una limpieza", explica José María Eguileta, jefe del departamento de Arqueología del Concello.

La mayor parte de ellos se encuentran expuestos en lugares públicos y con movimiento de personas, lo que explicaría que, al menos de momento, se hayan librado de actos vandálicos. "La verdad es que no suelen ser objeto ni de pintadas, ni de destrozos injustificados", apunta Eguileta.

Es imposible valorar económicamente estos monumentos, ya que "no son piezas que estén a la venta, que se puedan tasar en un mercado", explica el técnico, aunque el valor catastral indicativo que el Concello tiene la obligación de poner los sitúa en torno a los 494.000 euros. El cruceiro más antiguo es el del atrio de la Iglesia de la Trinidad. Plateresco, del siglo XVI, con imágenes de Cristo y la Piedad, es obra de Jácome de Moure, padre del escultor Francisco de Moure. "Es uno de los más llamativos, no sólo por su antigüedad, sino por el entorno en el que se encuentra", indica Eguileta, que también destaca que "los cruceiros en Ourense son relativamente nuevos, por ejemplo, el situado en la Praza dos Eironciños es del año 1975 o el que se encuentra en la calle Bispo Carrascosa es obra de Faílde del 61".

Precisamente, la base del cruceiros da Praza do Eironciño representa a San Martiño partiendo la capa con un mendigo. El ubicado en la Praza da Magdalena, realizado en granito en 1718, fue traído hasta aquí, desde su primitivo emplazamiento en la Alameda do Cruceiro. Pero no todos están en espacios públicos, el cruceiro que antiguamente se situaba en la calle "Quebracús" o Carrera dos Difuntos ahora está en espacio privado.