La Región

CUPO A LA EMIGRACIÓN

Los ourensanos en Suiza esperan que las cuotas “sólo afecten a los nuevos"

Afirman que, a pesar del resultado del referéndum, "no hemos notado ningún cambio en el trato o en la convivencia".

Carteles pidiendo el sí y el no durante la campaña del referendum en Suiza.
Carteles pidiendo el sí y el no durante la campaña del referendum en Suiza.
Los ourensanos en Suiza esperan que las cuotas “sólo afecten a los nuevos"

Por un margen mínimo, pero ganaron aquellos que buscaban imponer una cuota a la entrada de extranjeros en Suiza, el país europeo con mayor número de ourensanos (7.571 mayores de edad, según el censo electoral de febrero de 2014) seguido por Fancia, Alemania y Bélgica, número que no ha dejado de aumentar en los últimos años. Los datos del censo electoral de residentes ausentes arrojan que en Europa hay un total de 93.325 ourensanos a 1 de enero de 2014, frente a los 86.295 del año 2012 o los 93.325 del 2013.

Y aunque la medida ha soliviantado a toda la Unión Europea, que busca cómo anular esta medida, la colonia gallega se lo ha tomado con calma.

Ricardo Pérez, natural de A Coruña y socio de la Irmandade Galega, afirma que "esta nueva ley afectará a la gente que quiera venir a partir de ahora, pero a nosotros ya no", y se muestra hasta optimista, "han aprobado el referéndum, pero ahora tienen que hacer la ley y a ver cómo la hacen , todavía tienen tres años para ello".

Desde fuentes consulares españolas en Suiza advierten que "en cualquier caso nunca se debe venir a la aventura. Hemos tenido personas que han llegado, no han encontrado trabajo y han ido a los consulados para que se les pagara el viaje de vuelta o para que se les buscara trabajo. Y esa no es la función de los consulados, ni pueden hacerlo".

Mercedes Couto, ourensana y con casi tres décadas de residencia en Berna, asegura que, a pesar del resultado del referéndum, "nosotros no hemos notado ningún cambio en el trato o en la actitud de los suizos hacia nosotros, todo sigue estando bien".

"De todos modos, ya hace tiempo que han empezado a echar a gente, que los van liquidando poco a poco, se quedan sin trabajo, sin papeles y los echan", indica Ricardo Pérez, que añade que "hay algunos que pasan por aquí (por la Irmandade) que vienen un poco a la aventura a ver si encuentran algo, y no es tan fácil ahora. También hay muchos que se fueron hace siete u ocho años y que ahora regresan porque tuvieron una buena relación con el empresario, pero a pesar de que éste a veces desea volver a emplearlos, no puede porque primero tiene que coger a los que estén en el paro y el Gobierno no se lo permite".

Según los datos del Padrón de Residentes en Suiza, los ourensanos residentes en la Confederación Helvética han ido en aumento en los últimos cinco años, pero la cifra aún podría ser mayor, ya que muchos no se censan en el consulado.

Desde el PSOE en Lausana, Suiza, insisten también en que "el resultado de la votación no debería afectar a los españoles que ya residen legalmente en Suiza. La situación podría ser algo más preocupante para los que han llegado últimamente, que siguen buscando empleo y por lo tanto no gozan aún de permiso de residencia estable. Para ellos, ha comenzado una cuenta atrás".

El perfil del español que está llegando a los distintos cantones de Suiza es, mayoritariamente, de un hombre entre los 25 y los 44 años.

Los ourensanos residentes aún en Suiza confían en que "esta nueva ley, cuando se apruebe, no nos afectará a los que ya llevamos tanto tiempo aquí". Sin embargo, entre los ciudadanos europeos más afectados por esta nueva medida, aprobada sólo con un 50,3 por ciento de los votantes, son los alemanes, los que ven con más preocupación la restricción a la entrada en Suiza ya que muchos de ellos, dada la proximidad geográfica, trabajan allí pero viven en Alemania.