Ourense

Peor de lo que dice el FMI

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Peor de lo que dice el FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una brusca caída del Producto Interior Bruto (PIB) y un espectacular aumento del paro. En términos estadísticos la provincia sufrió hace poco datos de desempleo aún peores.

El FMI le ha puesto números a la crisis y ha buscado referencias históricas para hacer comparaciones con el fin de que la sociedad tome conciencia de la magnitud de la crisis económica que llega como consecuencia del coronavirus. Sitúa la caída del PIB español en el 8% y la tasa de paro en el 21%. Se trata, efectivamente, de cifras de una extraordinaria gravedad, pero alguna de ellas no desconocida.

Si tomamos la referencia del paro, los porcentajes que maneja el FMI ya se superaron en la crisis del 2008 en España y en Ourense en particular. Los datos de las sucesivas Encuestas de Población Activa (EPA) así lo fueron demostrando.

En la provincia la tasa de desempleo actual está por debajo del 12%, con lo que se sitúa en términos similares al 2009, con los primeros indicios estadísticos de crisis, con un 11,2%.

Pero el pico máximo de desempleo se situó en el tercer trimestre del año 2013, con un 24,5%. Es decir, cuatro puntos y medio por encima del índice que pronostica el FMI para este año. La diferencia fue incluso mayor porque el paro masculino fue entonces del 25,6% y el femenino del 23,4%. Ourense llegó a tener más de 30.000 desempleados tanto en paro registrado por el antiguo Inem como el contabilizado por el INE a través de la EPA. 

Es más, Ourense estuvo ya desde el 2012 con tasas superiores al 20% y no sería hasta bien entrado el 2015 cuando se marcaría una tendencia a la baja por debajo del indicador reflejado por el FMI.

En cuanto al impacto en el descenso del PIB, Ourense cortará el ciclo positivo de crecimiento de los últimos años, pero los márgenes son estrechos. El PIB del 2008, en el inicio de la crisis, fue de 6.262 millones de euros, para pasar en el 2017 a 6.441, con un 1,94% de crecimiento en el último año después de crecer algo más del 4% entre 2015 y 2016. Por lo tanto, pese a los vaivenes de la crisis del 2008, la economía provincial ha logrado mantenerse en términos menos lesivos, siendo suaves los ascensos y los descensos.


Ingresos


Por otra parte, la estructura económica provincial no está tan expuesta a variables como la gran industria o el gran consumo como en otros territorios, precisamente por su estrato socioeconómico. Las cifras en ese sentido dan cierto respiro porque hay un fuerte peso de las aportaciones públicas a los ingresos familiares. 

Según datos del Gobierno central, en la provincia hay algo más de 18.000 personas que trabajan para las diferentes administraciones, con lo que las nóminas estarían garantizadas. Las pensiones públicas, también blindadas, permitirían mantener el actual ritmo de ingresos a más de 109.000 personas, perceptores de las prestaciones.

Sí estaría más expuesta la economía productiva, la construcción y el sector servicios. La industria está sufriendo el parón de la actividad, rompiendo así una racha positiva que se pudo medir en más de un millar de contratos nuevos hechos en febrero. En marzo, de los 19.300 parados, 2.196 eran de la industria. Fuera de eso, sinduda crecerán las bajas laborales en el sector servicios y los autónomos, de nuevo el eslabón más débil y el más desprotegido, tanto en Ourense como en el resto de provincias.