Ourense

Persiste en querer ir al parque a hacer ejercicio

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ESTADO DE ALARMA

Persiste en querer ir al parque a hacer ejercicio

En cinco días acumula una propuesta de sanción administrativa y una denuncia penal por acudir al área recreativa

El vecino de Marcelo Macías que el pasado domingo acabó en dependencias policiales para ser identificado por incumplir el confinamiento que contempla el estado de alarma acabó el jueves de nuevo en la Comisaría de As Lagoas. Esta vez en calidad de detenido por un delito de resistencia y desobediencia a la autoridad, ante su negativa de abandonar el parque  biosaludable Lonia, en donde estaba haciendo ejercicio.

En esta ocasión, Antonio D.N., de 65 años, también repitió esquema, pero los agentes fueron menos benevolentes y acabó como imputado en un delito de desobediencia, castigado con penas de tres meses a un año de cárcel o una pena multa. Quedó en libertad en dependencias policiales, pendiente de que sea llamado por el juez para declarar como investigado.

Y si a los agentes de la Policía Local los mandó a la mierda el domingo porque tenía que pasear y tomar el sol, el jueves subió el tono bronco: "Os mataría a hostias si pudiera". Los hechos ocurrieron pasadas las cinco de la tarde del jueves cuando una dotación de Seguridad Ciudadana detectó a un hombre que   estaba en el área recreativa de A Lonia haciendo ejercicio. Al ser interrogado por los motivos de su estancia en el lugar, apenas se inmutó ya que, según les dijo, estaba realizando su rutina diaria de ejercicios "tras haber roto el cordón que delimita la zona", según aseguran fuentes policiales.

Los agentes le advirtieron que debía regresar a casa, tal como estipula el real decreto que regula el estado de alarma. Pero Antonio D.N. aseguró que ya conocía el contenido, porque otros policías le habían informado días antes, y que no pensaba abandonar el lugar hasta que termine sus ejercicios.

La negativa hubiera quedado en una sanción administrativa pero el pulso con las fuerzas de seguridad continuó. Se negó a identificar, increpó a los agentes y se agarró con fuerza a uno de los aparatos del parque biosaludable.

En la comisaría, los policías procedieron a la elaboración del atestado, que fue remitido al juzgado de guardia. Al filo de las diez de la noche, Antonio D.N., al que le constan cinco detenciones anteriores, quedó en libertad.

En menos de una semana, acumula una denuncia penal y otra administrativa por el incumplimiento del estado de alarma al acudir al parque.