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Piedras y cenizas de fuegos por un arroyo que fue tapado

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Piedras y cenizas de fuegos por un arroyo que fue tapado

El alcalde, Carlos Gómez, reconoce que la zona es inundable, "e hai que buscar solución"

Varios técnicos de la Diputación y de la Xunta de Galicia se desplazaron este lunes a Barrio (Xunqueira de Espadanedo) con el objetivo de iniciar una limpieza del lodo y la piedras y reparar los desperfectos en propiedades privadas, fincas y calles. "Mañá-por hoy- comenzaremos a traballar. Hoxe están eiquí todos os técnicos para ver como podemos realizar os traballos, que se pode facer", apuntó el alcalde, Carlos Gómez Blanco, que ayer no se atrevía a poner una cifra, valorar los daños. "Os técnicos serán os que teñan que valorar", apuntó, recordando que no se recuerda en el municipio una tromba igual de agua.

El jefe de Infraestruturas de la Diputación, Pablo Pérez, recordó que la institución provincial ya desplazó al lugar un brigada nada más tener conocimiento de la riada, en la noche del sábado. "O domingo, a brigada que temos de emerxencias xa estivo traballando sobre o terreo", apuntó, recalcando que continuarán la limpieza en los próximos días para que el vecindario recupere la normalidad lo más pronto posible.

Carlos Gómez recorrió durante la mañana de este lunes con los técnicos de la Diputación y la Xunta toda la "zona cero" de la tormenta a la búsqueda de soluciones que impidan nuevos anegamientos de propiedades privadas. 

Pero esta solución no se presenta fácil, dado que por el lugar en que bajó la avalancha de lodo, cenizas y piedras había antaño un arroyo que fue canalizado para construir una calle. El agua del arroyo, que nace en el Alto do Rodicio, debe discurrir a lo largo de más de 500 metros  por un tubo de hormigón con 50 centímetros de ancho. Los vecinos, ante los continuos desbordamientos, construyeron muros y pequeños canales, achicando aún más el curso del arroyo, para impedir inundaciones en sus viviendas. La canalización y construcción de la calle la hicieron los vecinos con fondos propios. El alcalde, Carlos Gómez, reconoce que la zona es inundable, "e hai que buscar solución".