EN OURENSE

La Policía investiga el fuego y no descarta ninguna hipótesis

Los agentes recogieron este miércoles datos, pero pospusieron la inspección ocular ante el riesgo de derrumbes

La Policía investiga el fuego y no descarta ninguna hipótesis

La Policía Nacional abrió una investigación para determinar las causas que originaron el incendio,  al que acudieron los bomberos sobre las 01,30 horas de este miércoles, cuando las llamas ya salían por la cubierta. En ese momento, un trabajador de mantenimiento del balneario se encontraban en el interior, según el alcalde, Jesús Vázquez, "reponiendo filtros". De hecho fue el que dio la voz de alarma". 

Dos agentes de la Policía Científica inspeccionaron este miércoles el esqueleto del balneario. Los agentes contactaron con el trabajador de mantenimiento y tomaron varias fotografías de lo poco que quedó. Inicialmente tenían previsto realizar una inspección ocular. De hecho, acudieron al lugar con todo los equipos de investigación, pero al final no realizaron la revisión ante el riesgo de que se derrumbaran las vigas de madera carbonizadas que permanecían en pie, sujetando parte del techo, también convertido en cenizas. En la construcción del balneario predominaba la madera.

Desde la Comisaría recordaban este miércoles que para realizar la inspección ocular los bomberos tienen que asegurar el edificio, eliminar cualquier riesgo de derrumbe.

Los investigadores no descartan un cortocircuito en la instalación eléctrica, pero recuerdan que mientras no se realice la inspección ocular "todas las hipótesis están abiertas, no se puede aventurar si el fuego fue accidental o intencionado".

El gerente del balneario, Pablo Villuendas, estaba este miércoles a la espera del informe que realice la Policía Científica para esclarecer las causas. Lo único que puede decir por ahora es que "es una desgracia, ardió la joya del termalismo".


Las llamas amenazaban con propagarse a naves y casas colindantes 


El parque de bomberos está justo al lado del balneario y las dos unidades acudieron  a sofocar el fuego. Su sargento, Manuel Vázquez, recordó que llamó a otra dotación que "se incorporó de inmediato". En total, 16 hombres, que según Vázquez, ya encontraron todo el balneario en llamas y los primero que hicieron fue impedir que el fuego se propagase a las naves y casas colindantes. Una vez sofocado el fuego, a las 05,00 horas, junto con varias patrullas de la Policía Local, acordonaron los rescoldos para impedir el pasado de curiosos y posibles accidentes. El sargento descartó que se produjeran explosiones, atribuyendo el ruido que escucharon algunos testigos a reventones de botellas y cristales a causa de elevada temperatura que se alcanzó en el interior.

Mientras, los representantes de la CIG en el parque de incendios ourensano lamentaban la faltan de efectivos  y que los que hay "traballen en situación de precariedad material y humana". Se preguntan que pasaría si a esa hora se produce otro fuego en el casco urbano. 

Las instalaciones no estaban dotadas de alarma en caso de incendio. En el interior trabajan ocho personas. Uno es el que se encontraban en el interior en el momento de iniciarse el fuego, que también se encarga de la vigilancia.