La Región

TIEMPO DE PACTOS

PP y DO cogobernarán con Jácome de alcalde y Baltar en la Diputación

La ciudad se garantiza así este mandato una coalición estable, fórmula que no habrá de inicio en al menos 11 municipios

PP y DO cogobernarán con Jácome de alcalde y Baltar en la Diputación

Los 19 días transcurridos entre las elecciones del 26 de mayo y la constitución de las corporaciones locales, que tendrá lugar hoy, han servido para sumar ocho alianzas de dos o más fuerzas a las 73 mayorías absolutas que habrá en la provincia, lo que garantiza de partida 81 gobiernos estables, incluido el de la ciudad, donde tras unas duras negociaciones cruzadas entre todos los partidos, PP y Democracia Ourensana consiguieron el último día sellar un pacto para constituir un gobierno de coalición liderado por el candidato de DO, Gonzalo Pérez Jácome, que también garantizará la investidura a finales de junio en la Diputación del presidente del PP ourensano, Manuel Baltar.

La confluencia de intereses de ambas formaciones para garantizar la estabilidad en Concello y Diputación, objetivo fundamental para Baltar y Jácome, , como dice el  presidente del PP. "Es un acuerdo para que gane quien tiene que ganar, Ourense. Desde el 26-M se ha demostrado que ha habido fuerzas inútiles, como el BNG, otras con vetos, como Cs, y otros que se han dedicado a insultar, el PSOE. Mientras, otras dos han trabajado sobre ideas, dejando atrás enfrentamientos anteriores", señala el líder del PP.

A Baltar, además, no le asustan las posibles críticas, sino todo lo contrario. "He recibido un aluvión de felicitaciones, incluso alcaldes del PSOE, lo que es una foto fija de lo positivo del acuerdo", indica el popular, que asegura que el candidato socialista, Rafael Villarino, quiso ceder la Alcaldía a Jácome sin éxito entre los suyos. Según confirmaron fuentes cercanas al PSOE,  el líder socialista no consiguió el respaldo de su grupo. Aunque Villarino niega este punto, solo lo apoyó Javier Rey y otra concejal.

Mientras, en el comunicado conjunto publicado por ambos partidos señala que "non hai un goberno alternativo capaz de garantir estabilidade e aportar un programa común", por lo que "afrontamos el encargo cunha visión de futuro compartida".


Acuerdos puntuales


Sin embargo,la etapa de estabilidad que se abrirá en la ciudad de Ourense casi siete años después no tendrá correspondencia con lo que sucederá en al menos 11 concellos de la provincia, en los que los partidos con representación no han sido capaces de entenderse para que cuaje un equipo que tenga los votos suficientes en el pleno para aprobar propuestas sin problemas, lo que obligará a acudir a acuerdos puntuales.

El municipio más poblado en esta situación es Barbadás, donde el PSOE, vencedor de las elecciones, no contará con su socio de los últimos cuatro años, el BNG, que tras caer en apoyos ha decidido quedarse en la oposición, sin interesarle a los socialistas explorar un tripartito con DO y Compromiso por Galicia.

Esa fórmula tampoco será empleada en Ribadavia, donde pese a haber una amplia mayoría de izquierdas, las diferencias entre los candidatos de  PSOE, Ignacio Gómez y Ribeiro en Común, Brais Fidalgo, ponen en bandeja el bastón de mando al PP de César Fernández.

Tampoco está claro como se articulará la situación en Celanova, donde el PP queda a expensas de que no se arme una alianza a tres entre Celanova Decide, PSOE y BNG, aunque sí parece seguro que el gobierno saliente será uno en minoría.

En Maceda, por su parte, la decisión de Espazo Común de votarse hoy a sí mismos garantiza el puesto de alcalde a Rubén Quintas (PP), que puede negociar con Ciudadanos un acuerdo de gobierno. También tiene la investidura blindada el popular Álvaro Fernández López, pero por el momento no cuenta con una alianza firme con el RUA de José Vicente Solarat.

La mano izquierda en las negociaciones será también importante  en otros municipios como Castrelo de Miño, Manzaneda o Ramirás, donde el BNG en el primer caso y el PSOE en los otros dos apuntan a tener la alcaldía en minoría pese a haber una suma clara de fuerzas de izquierda, por lo que deberán negociar con éxito los temas troncales.

Algo más endiablada se presenta la situación en Viana do Bolo, donde las negociaciones llevan al límite la investidura, con el candidato del PP esperando que no haya acuerdos para hacerse con el bastón de mando. En San Amaro sí habrá cambio, si se mantiene el acuerdo al que llegaron ayer PSOE y Xuntos por San Amaro –se turnarán en la Alcaldía–. Mientras, en Punxín seguían las negociaciones para tejer una alternativa al PP, que juega con la baza de ser la fuerza más votada y con la posibilidad de apoyarse también en Cs. 


Presupuestos, PXOM o termalismo, ejes del acuerdo programático


En la búsqueda de un "futuro para Ourense", tal y como reza el título del acuerdo programático consensuado entre PP y Democracia Ouresnana, ambas fuerzas subrayan la importancia de que tanto el Concello de Ourense como la Diputación, motores de la provincia, cuenten con una mayoría suficiente para desbloquear los principales retos de ciudad y provincia.

"Hai demasiados proxectos vitais para os cidadáns como para que sexamos estritos na aplicación dos dogmas programáticos", refleja el documento, en el que cargan contra PSOE, BNG y "principalmente" Ciudadanos, "que amosan que non hai un goberno alternativo".

En el Concello, priorizarán los presupuestos, el urbanismo o el termalismo, cuestiones claves también para la Diputación, institución en la que se comprometen a reforzar el papel de "aliada" de los ayuntamientos.

> "É urxente dotar ós cidadáns duns orzamentos útiles", refleja el acuerdo programático de PP y DO, que lo sustentarán en la bajada de impuestos, la ejecución de inversiones que creen empleo o el blindaje de los servicios públicos.

> El Plan Xeral de Ordenación Municipal, actualmente aprobado provisionalmente, será otro de los retos del próximo gobierno "para dotar á cidade de seguridade xurídica".

> Mayor contacto con la oposición, aspiración pese a contar con mayoría absoluta. "Debe ser o Concello un lugar de entendemento", dicen en el documento, que prioriza también la cooperación institucional.

> Mejorar la movilidad en Ourense se convierte en otro deber autoimpuesto, algo que pasaría por la eliminación de barreras arquitectónicas, apostando por ejemplo por sistemas de escaleras mecánicas en puntos de la ciudad.

> Para seguir siendo referente en termalismo, el programa conjunto establece como prioridad la construcción de un hotel balneario y de otras instalaciones.

> La Diputación, por su parte, se mira como "o mellor dos aliados dos municipios", potenciando el rural "para que todos teñan as mesmas oportunidades".

> Habla el acuerdo también de "lealdade e cooperación sincera", pero para examinar el cumplimiento de la coalición se creará una comisión de seguimiento para evaluar periódicamente el pacto. n