Ourense

Menos de la mitad del voto emigrante llegó en condiciones a la provincia

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ELECCIONES GENERALES

Menos de la mitad del voto emigrante llegó en condiciones a la provincia

El recuento del voto emigrante esta mañana en el Antiguo Palacio de Justicia.
photo_cameraEl recuento del voto emigrante esta mañana en el Antiguo Palacio de Justicia.

El sufragio exterior ourensano obtuvo resultados similares a los del 20-D 

Se ha completado el escrutinio del 20-D en la provincia. El recuento del voto emigrante cerró el cien por cien del sufragio ourensano para las elecciones generales, donde tal y como se preveía atendiendo a las matemáticas, no se produjo cambio alguno en el reparto de diputados y senadores para la nueva legislatura.

Y es que solo 2.030 votos –uno más, en el caso del Senado– de los 4.474 ourensanos en el exterior que habían presentado solicitud llegaron en tiempo y forma al recuento que se desarrolló ayer en la Audiencia Provincial. El electorado emigrante, que asciende a 97.809 personas, vio así reducida su participación a una cifra que representa el 2,07% del censo total.

Con todo, el recuento arrojó unos resultados que semejan un calco de los registrados en la jornada electoral. Así, el PP fue la fuerza con más apoyo del exterior, con 944 votos que representan un 46,5% del total, de modo que el porcentaje definitivo de votos populares pasa al 45,3%. En segundo lugar se mantuvo el PSOE, al que apoyaron 428 emigrantes, que sumaron el 21%.

La irrupción de En Marea no fue un fenómeno aislado en el territorio provincial. La formación 'debutante' sumó 268 votos del exterior, un 13,2% del total, y fue seguida por Ciudadanos, con 154 votos, un 7,8%. También se ratificó fuera de las fronteras ourensanas la deriva de Nós, que recibió 83 apoyos, un 4%.

Los cuatro senadores electos también fueron los más apoyados en el exterior. Los más votados fueron los populares Miri Barreira (901 votos), Carmen Leyte (889) y Francisco José Fernández (874), y el socialista Luis García Mañá (436). Sobresale el hecho de que no se registrase ningún voto nulo entre los 2.030 recibidos para el Congreso, mientras que solo se declararon siete no válidos para el Senado.