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La jueza envía a prisión al detenido por disparar a un brigadista hace 12 años

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INVESTIGACIÓN

La jueza envía a prisión al detenido por disparar a un brigadista hace 12 años

Momento en el que el coche de la Guardia Civil entraba con el detenido en el edificio judicial (ÓSCAR PINAL).
photo_cameraMomento en el que el coche de la Guardia Civil entraba con el detenido en el edificio judicial (ÓSCAR PINAL).
El hijo del matrimonio asesinado en Taboadela en 2009 permaneció en el juzgado más de 11 horas

José Miguel Martínez Campos, el hijo del matrimonio hallado muerto en el 2009 en Amendo (Taboadela), ingresó en la noche de ayer de forma provisional en la prisión de Pereiro de Aguiar tras comparecer ante la titular del Juzgado de Instrucción 3 de Ourense como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa, tras el tiroteo del brigadista en la madrugada del 23 de septiembre del 2008. La medida de ingreso en la cárcel y sin fianza fue solicitada por el ministerio fiscal.

La jueza decretó su ingreso en prisión tras una comparecencia que fue maratoniana: llegó a las 10,00 horas al edificio judicial de O Couto y 10 horas más tarde aún no conocía su futuro. José Miguel Martínez Campos prestó declaración a última hora de la mañana, aunque solamente contestó a preguntas de su abogado defensor, David López. Durante su comparecencia negó los hechos que le atribuye la Guardia Civil: que hubiese tendido una emboscada al brigadista -era compañero suyo en una brigada de incendios en Xinzo- y después lo tirotease.

Pero las pruebas que pusieron los agentes del Equipo de Homicidios de la Policía Judicial de la Guardia Civil atestiguarían lo contrario. Él fue el autor de los disparos, aunque para poder demostrarlo tuvieron que pasar 12 años. Los agentes analizaron el material recopilado tras el tiroteo -el brigadista recibió cuatro balazos- con material tecnológico del que no disponía entonces. El resultado dio positivo. Los agentes practicaron las diligencias bajo secreto pero la prueba de cargo que presentaron lo sitúa en el lugar de los hechos y como  autor de los disparos.

Tras la toma declaración restaba deliberar y que la jueza dictara el auto, bien de puesta en libertad o de ingreso en prisión. Pero esta  decisión no llegó hasta poco antes de las once de la noche, lo que convirtió a José Miguel Martínez como uno de los detenidos que ha pasado más horas en el edificio judicial de O Couto, solo comparable con el tiempo que estuvieron los dos policías gemelos,  que curiosamente también comparecieron en el mismo juzgado, tras ser detenidos como supuestos autores de la muerte de un compañero en el año 2015. En este caso,  fueron puestos en libertad, pero de madrugada. 

José Martínez Campos se negó a declarar ante la Guardia Civil. Durante su permanencia en el edificio judicial de O Couto, según su letrado, estuvo tranquilo y confiado en su inocencia, cuestión que ya reivindicó durante el registro llevado a cabo en el pasado miércoles en una casa y un solar de Amendo. El registro fue para buscar pruebas que pudieran incriminarle en el asesinato de sus padres -fueron abatidos a tiros- pero la Guardia Civil no las encontró para presentarlas como prueba de cargo ayer en el juzgado. Los agentes continúan con las pesquisas para esclarecer el doble asesinato. 

Comparecencia maratoniana en el juzgado

La Guardia Civil trasladó a José Miguel Martínez Campos sobre las diez de la mañana de ayer  en un coche rotulado al edificio judicial de Couto, pero dos horas después, según su abogado, David López, aún no había comenzado a prestar declaración.  Su llegada paso desapercibida en las instalaciones judiciales,  que a esa hora registraban una intensa actividad, sobre todo en el Juzgado de Instrucción 3, que asumía el servicio de guardia. Varios letrados esperaban para asistir a personas que permanecían en el calabozo, tras ser detenidas. 

Martínez Campos compareció sobre el mediodía y su declaración se prolongó durante un par de horas, pero solamente en los referente al tiroteo del brigadista.  La Guardia Civil lo detuvo el pasado martes en la rúa do Vinteún, donde fijó su residencia desde hace unos años.  El caso, que ya estaba archivado, está ahora bajo secreto de sumario, igual que la investigación por el asesinato de sus padres. Esta causa también ya había sido archivada.