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Las rebajas más descafeinadas

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Las rebajas más descafeinadas

El ambiente en el centro de la ciudad no fue el esperado por los comerciantes para el primer día de la campaña de rebajas (Foto: Xesús Fariñas).
photo_cameraEl ambiente en el centro de la ciudad no fue el esperado por los comerciantes para el primer día de la campaña de rebajas (Foto: Xesús Fariñas).
Sabor agridulce entre los comerciantes en el primer día de campaña: el sector acusa los efectos del covid y asegura que todavía hay "mucho miedo" entre los clientes. Reinventarse, la "única vía" para continuar con vida.

Atrás quedan imágenes de largas colas y bullicio en las calles con el inicio de las rebajas. Si durante los últimos años la campaña se diluyó notablemente –debido a la liberalización de las épocas de descuentos–, la crisis del coronavirus ha supuesto la última estocada. Los comerciantes aseguran que el miedo está todavía muy presente entre la clientela y auguran semanas de poca actividad, sumadas a la incertidumbre ante posibles rebrotes. "Si ahora la gente no se mueve, qué va a pasar en los próximos meses", se pregunta Luis Rivera, presidente del Centro Comercial Aberto Ourense Centro. "Antes nos agarrábamos a las rebajas como forma de dar salida al stock acumulado, este año no va a ser posible, no hay predisposición de la gente", apunta Tito Taín, presidente del Centro Comercial Aberto Couto Centro. 

Fin del oasis

El panorama económico no es alentador –numerosos Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) continúan activos en la provincia–, y el sector es consciente de la dificultad de facturar el mismo volumen de ventas de la época precovid. "Mucha gente continúa sin poder volver a su trabajo tras la crisis y otros en el paro, y los que mantuvieron su poder adquisitivo también tienen miedo de gastar demasiado", apunta una comerciante de O Couto. La actual reticencia a comprar dista mucho del panorama generalizado de mayo y junio, un oasis después del cierre forzoso. "La gente compró lo que le hacía falta, pero ahora nadie piensa en renovar el armario, está claro", resume Rivera. 

Los sucesivos periodos de descuentos tras la vuelta a la actividad después del parón de marzo y abril y el inicio de la campaña en las grandes marcas hace días tampoco ayuda. "La esencia de las rebajas ya no existe, sobre todo después de que muchos establecimientos optasen por los descuentos al abrir, para vender más. Ahora ya no pueden rebajar más los precios de los productos", apunta Beatriz Gómez, presidenta de la Federación de Comercio de Ourense. El sector vuelve a poner sobre la mesa el debate de la liberalización, que ha quitado fuerza al pequeño comercio. "Los grandes trabajan con otros márgenes, ellos pueden hacer descuentos muy grandes y siguen ganando, nosotros no", resalta Antía Iglesias, de la tienda Umbella, en A Ponte. Aún así, Iglesias es optimista: "Muchos clientes lo entienden y saben lo que hemos pasado los comerciantes, la verdad es que la respuesta ha sido mejor de la esperada. Hoy (por ayer) hemos tenido bastante movimiento a causa del inicio de las rebajas". Desde Calzados World Mujer, la visión es similar: "Yo le quito el sombrero a todos los clientes, están apoyando el comercio de aquí y respetan enormemente las medidas que tenemos. También nosotros podemos estar atentos porque no es una gran superficie". 

La cancelación de numerosos eventos (bodas, comuniones y bautizos) también afecta ahora, ya que muchos clientes aprovechaban la época de ofertas para escoger atuendo. "Este año nos vamos a comer con patatas los vestidos de celebración", lamentan desde una tienda textil de Ervedelo. "Quieras que no, siempre vendías más para ese tipo de ocasiones", apuntan desde una zapatería pontina. 

Reinventarse

Ante la situación actual, para los comerciantes solo hay una única alternativa a medio plazo: reinventarse y adaptarse a la situación del mercado. La crisis del coronavirus disparó la venta online, una opción temida para gran parte del comercio local, pero con potencial para convertirse en un gran aliado. "Para nosotros es una opción que siempre habíamos tenido ahí, pero sin dedicarle mucho tiempo. Desde que nos confinaron, empezamos a potenciarlo, y ahora la verdad es que muchos clientes nos escriben a través de las redes sociales para preguntar por prendas. Es una herramienta gratis que está demostrado que ayuda, y esta crisis nos lo ha demostrado", comenta Antía Iglesias. En su caso, sube a internet fotografías de las prendas de ropa disponibles para animar a sus clientas y captar nuevas. 

"Cada uno tiene que encontrar su modo de reinventarse, porque es lo que toca ahora", apunta Luis Rivera. "Ahora mismo mucha gente todavía no se anima a ir al comercio físico, hay miedo a posibles rebrotes, por lo que la venta a través de internet continúa con fuerza. Desde la Federación estamos trabajando desde hace semanas en un proyecto de este tipo para el comercio local, esperamos que sea una herramienta que pueda dinamizar el sector", adelanta Beatriz Gómez.

"Las ventas van más lentas que en un año normal, está claro"

El volumen de clientes todavía no es el que era, y los comerciantes no esconden su preocupación ante posibles rebrotes en el futuro. "La campaña de rebajas va yendo, pero las ventas van más lentas que en un año normal. Si de forma habitual las rebajas ya habían perdido fuerza, lo de este año es peor", explica Susana Ojea, de la tienda Esteban de Curros Enríquez.

Susana Ojea, en el interior de la tienda Esteban (XESÚS FARIÑAS).

Susana Ojea, en el interior de la tienda Esteban (XESÚS FARIÑAS)