Ourense

Las rebajas reportan “un fin de semana muy flojito"

Ourense

COMERCIO

Las rebajas reportan “un fin de semana muy flojito"

El centro comercial Ponte Vella recibió a los clientes en el primer domingo de rebajas (XESÚS FARIÑAS).
photo_cameraEl centro comercial Ponte Vella recibió a los clientes en el primer domingo de rebajas (XESÚS FARIÑAS).

El primer fin de semana de rebajas en la ciudad y en el centro comercial Ponte Vella se puede catalogar como tranquilo. Demasiado tranquilo para lo acostumbrados que están sus negocios al estrés de esta época del año.

"Ha sido un fin de semana muy flojito en comparación con el año anterior", apuntaba Oriana, dependienta de Springfield, que achacaba al tiempo la escasa presencia de clientes en la tienda: "La gente está más al aire libre. Por aquí puede que se pasen a última hora de la tarde u otro día que no sea fin de semana".

Los locales están de acuerdo en que el buen clima hace más difícil incentivar las compras en un espacio cerrado tan grande como es el centro comercial, y tienen presente que los hábitos de compra y horarios de los clientes han cambiado en la nueva normalidad.

"La crisis está afectando en muchas cosas. Con el buen tiempo que hace, la gente aprovecha y se marcha a la playa o a algún sitio al fresco, porque saben que pueden venir perfectamente mañana y no perder un día libre", explica Benjamín, encargado de la tienda Bermello, el cual también destaca que, pese a que el Plan Renove de la empresa tiene una buena acogida, las rebajas "no tienen ambiente", incluso a última hora, ya que "los horarios de cierre se adelantaron a las nueve, y mucha gente no cuenta con eso. Cuando llegan aquí a las diez de la noche está todo cerrado".

Mishelle, empleada del punto de información del centro comercial, destaca que, por lo que ha podido ver, los visitantes "hacen compras más esporádicas, de 30 o 50 euros en vez de 150, aunque siempre hay clientes que hacen grandes inversiones". Explica que la afluencia a última hora "se debe más al tema de la restauración que a las rebajas", ya que, con la apertura de los cines, "la gente viene a cenar y a ver una película, y eso que el cine, con el límite de aforo, tampoco tiene lleno absoluto".