Ourense

La Reserva de la Biosfera Gerês-Xurés se tiñe de humo y ceniza

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La Reserva de la Biosfera Gerês-Xurés se tiñe de humo y ceniza

Más de 400 hectáreas calcinadas y avance sin control: "Están acabando con nuestra riqueza"

Indignación, impotencia, rabia y mucha tristeza son los sentimientos que comparten los vecinos de la Baixa Limia y los amantes de la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Gerês-Xurés, un espacio natural protegido que cada año es pasto de las llamas. Tres puntos: Requiás (Muíños), A Fraga (Lobeira) y Manín (Lobios) centraron todas las miradas este fin de semana negro, cobrándose una vida, la del tripulante del hidroavión portugués que colaboraba en el operativo y dejando herido grave su compañero, y sumando más de 500 hectáreas calcinadas, según Medio Rural.

Sin control

De los tres virulentos incendios, permanece sin control el que afecta a la Sierra de Santa Eufemia. "Está mejor, pero hasta que lo estabilicen no me atrevo a decir más ni hablar de la extensión afectada, van a ser bastantes hectáreas. Lo mejor, dentro de la gravedad, es que se trata de monte raso", comenta la alcaldesa de Lobios, Mari Carmen Yáñez, quien confesaba su impotencia ante la pérdida medioambiental, pero sobre todo humana. "Lo lamentable es que es año tras año igual. Es un sentimiento de impotencia, de rabia, de desolación. Están acabando con nuestra riqueza, con nuestra naturaleza y con lo que le ofrecemos a nuestros visitantes junto con el termalismo. Están dañando el medio de vida de mucha gente que quiere tener aquí su futuro", señalaba la regidora, quien destacaba especialmente la labor desarrollada por los distintos profesionales antiincendios, incluidos los miembros de la Unidad Militar de Emergencia  (UME),  que llegaron a Lobios a última hora del sábado.

Para ellos no hubo descanso y han sido el único escudo contra unas llamas que, pasada la medianoche, alcanzaron la zona más alta de la sierra y descendieron lentamente por la vertiente norte rumbo a Ludeiros y Compostela. 

Impactante

"La pared de fuego era impresionante, se veía a kilómetros", comentaban vecinos desde Ganceiros, a más de 8 kilómetros. "Impactante", era la palabra que escogía la alcaldesa de Lobios para definir el fuego que, "con lo seco que está todo, bajó lento por la ladera quizás ayudado de que no hiciera mucho viento".

Colaboración con Portugal

En cuanto a la gestión de las llamas, la regidora de Lobios reconocía que "siempre, todos, podemos hacer más. Empezando por la persona que le prende, si el delincuente no prendiera fuego a nuestros montes, tendríamos mucho camino recorrido. Centrándolo en nuestra zona, el gran problema son los fuegos que vienen de la zona portuguesa. Creo que fortalecer esa colaboración y esas franjas cortafuegos entre los dos países es imprescindible", señalaba Yáñez, quien comentaba que, en el caso de este fin de semana, ardió en una zona donde el monte estaba más o menos limpio gracias a la labor desarrollada por una comunidad de montes. La necesidad de una  colaboración más fluida e intensa con el país vecino  también ha reiterado el alcalde de Muíños, Plácido Álvarez.  

Con la llegada del día y, a pesar de la densa niebla que se tiñó por todo el valle llegando hasta la capitalidad donde se celebraba la feria mensual, las aeronaves lograron despegar y actuar con precaución tratando de controlar las llamas que, al cierre de esta edición, llevaba calcinadas más de 400 hectáreas arrasadas.