Ourense

Las residencias ourensanas recuperan la "ilusión" con la segunda dosis

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Las residencias ourensanas recuperan la "ilusión" con la segunda dosis

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photo_camera Los trabajadores de la residencia San Martiño de A Mezquita inmortalizaron el momento con el equipo de vacunación.
Los primeros centros en completar la vacunación celebran estar más cerca de "respirar de novo"

La campaña de vacunación en la provincia retoma su recorrido por las residencias de mayores y personas con discapacidad ourensanas. Veintiún días después, tras una larga espera marcada por la presión para evitar posibles contagios que truncasen el ciclo de inmunización, los primeros vacunados recibieron esa segunda dosis que los deja más cerca de volver a la normalidad. "Sentimos unha emoción tremenda porque comezamos a respirar de novo", afirma Sonia Atanes, directora de la residencia San Martiño en A Mezquita, que pertenece a la Fundación San Rosendo.

La mochila que llevan a sus espaldas desde el pasado mes de marzo ya es un poco más ligera, aunque la inmunidad del 95% sea efectiva dentro de una semana. "Está sendo unha loita moi grande, traballando ao 300% e esta vacina é para nós como esa luceciña ao final do túnel", asegura emocionada Atanes. El martes por la tarde, cuando les comunicó a los residentes que la segunda dosis llegaría al día siguiente, todos se alegraron porque "isto devólvelles a ilusión". 

El miedo a que se retrasase esta segunda cita abandonó el cuerpo de todas las trabajadoras de la residencia de Esgos este martes. "Teníamos marcado en el calendario el día 20 para la segunda dosis, pero todo se cumplió y estamos muy felices, aunque nos quedan siete días para alcanzar la inmunidad", cuenta Coral Conde, su trabajadora social. La vacuna se lleva consigo ese "temblor de piernas" cada vez que entran a la residencia por el que dejaron de lado su propia vida diaria por proteger a los residentes. 

En el centro para personas con discapacidad de Valverde, en Allariz, también esperaron con "alegría" esta jornada. "Estamos todos contentos, con un empujón de moral y de tranquilidad enormes", resalta José Carlos de Prado, director de esta residencia que pertenece a la Fundación San Rosendo.

Los sentimientos, que estaban a flor de piel, terminaron por salir en este día para dejar atrás "ese medo que non te deixa nin durmir", como describe Atanes, a ser los responsables de transmitir el virus a los residentes. "La mochila ahora es menos pesada, aunque sigamos tomando medidas disponemos un extra de seguridad", destaca Conde.

El incremento de los contagios en las últimas semanas aumentó más la preocupación, especialmente en las de A Mezquita, por pertenecer al área sanitaria de Verín, y en la de Valverde, por su proximidad con Allariz y Xinzo.  "Todo lo que nos rodea no deja de meternos presión porque entramos y salimos todos los días, nunca sabes si lo haces al 100%", comenta De Prado. Los últimos brotes en otras residencias, que retrasarán algunas vacunaciones, también les afectan anímicamente con los que consideran "compañeiros e rómpeste, porque é unha bágoa que non podan chegar", reconoce Atanes.

Visitas más restringidas

Tras la primera dosis, centros como el de Esgos tomaron la decisión de que los residentes no tuviesen visitas, al menos hasta adquirir la inmunidad. "Los familiares colaboraron muchos con nosotros y comprendieron que por 21 días, no querían que pasase nada", explica Conde. 

La nota negativa de la jornada es que tres residencias incorporan casos en el último parte de Sanidade. El centro de mayores de Vilardevós suma seis usuarios positivos, llegando a nueve afectados y un trabajador. Los otros dos son la residencia San Carlos de Celanova y la Nosa Señora do Socorro de Arnoia, con uno y dos empleados contagiados cada una, incorporándose a esta lista. 

Centenarios en el camino hacia la inmunización

Muchos de los usuarios de las residencias recibieron su segunda dosis contra el covid, sin dudar en ningún momento de lo importante que es. Este es el caso de una centenaria del centro de Esgos que, a sus 101 años, completó la vacunación y en una semana gozará de inmunidad a la espera de reencontrarse  con su familia.