REPORTAJE

Rincones "ciconios" ourensanos

La provincia recibe estos meses a entre 200 y 250 cigüeñas que regresar de África para reproducirse. Gran parte de los nidos son artificiales, colocados por Sociedade Galega de Historia Natural

En época de incubación, uno de los miembros de la pareja cuida los huevos mientras el otro consigue alimentos y vigila la seguridad del nido (NANCY BLANCO)
En época de incubación, uno de los miembros de la pareja cuida los huevos mientras el otro consigue alimentos y vigila la seguridad del nido (NANCY BLANCO)
Rincones "ciconios" ourensanos

El dicho dice que las cigüeñas regresan a casa por San Blas, a inicios de febrero. "Pero también hay cigüeñas que están todo el año, depende", explica Marcos Freán, miembro de Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN). 

En total, la provincia ourensana acoge a entre 200 y 250 parejas de estas aves cada año, una cifra muy positiva al compararla con la situación de hace tres décadas. "En los años 80, en Ourense había alrededor de 6 parejas", añade Freán. Las cigüeñas, que se asentaban mayoritariamente en A Limia, la habían casi abandonado. "En gran parte por la desecación de la Lagoa de Antela, además de la concentración parcelaria", señala Isabel Álvarez, también de SGHN. Ante la sucesiva pérdida de aves, los expertos de la organización decidieron colocar nidos artificiales en diversas zonas de la provincia. "Poco a poco el número se incrementó, hasta alcanzar la importante cifra de hoy en día", comentan ambos. En los últimos años, el número de ejemplares se ha mantenido y se incrementa levemente. "La reproducción depende de la existencia de alimentos, aquí, por el momento, tienen", señala Freán. La proliferación de vertederos descontrolados permite que haya más insectos, pero también genera peligros para las aves: "Ingieren gomas elásticas pensando que son gusanos y se mueren, o cogen material para hacer los nidos y utilizan cuerdas que luego atrapan a los polluelos cuando aprenden a volar". Por ello, Freán y Álvarez recuerdan la necesidad de una "correcta" gestión de residuos. "No nos damos cuenta de que afecta a los seres vivos que nos rodean", aseguran.

En cuanto a la época de migración, arranca en enero, pero varía según la climatología. "Hay años en los que las lluvias y temporales provocan que lleguen más tarde, les cuesta más atravesar el Estrecho de Gibraltar", apunta Álvarez. Las parejas que vuelven cada año son las mismas, ya que escogen a sus compañeros para "toda" la vida, según explican desde SGHN. "Tienen una vida media de 30 años y es muy raro que cambien de pareja, únicamente en el caso de los especímenes más jóvenes, si el otro muere", dicen. La fidelidad también hace referencia al hogar en sus casos, ya que vuelven al mismo nido. "Se van colocando en los mejores nidos según llegan, puede pasar que dos parejas peleen por el mismo", señala Álvarez.


Enamorados "ciconios"


Además de la labor de biólogos y expertos, voluntarios como Nancy Blanco, también miembro de Sociedade Galega, se implican en el cuidado de las aves. Blanco dedica gran parte de su tiempo libre a recorrer la provincia en busca de estas aves, fotografía los nidos, comunica la llegada de las parejas que se encuentra... "Creo que mi pasión por las aves viene de cuando era muy pequeña", explica. Con su cámara al hombro, Blanco pasea entre la naturaleza en busca de "cualquier bicho". Durante la semana, aprovecha "alguna" tarde para visitar lugares cercanos, y los fines de semana, si puede, "para ir un poco más lejos". En el caso de las cigüeñas, además de colaborar con SGHN, también forma parte del grupo "Ciconia" de Facebook, una red en la que participan diversos aficionados de distintos lugares de Galicia que suben imágenes de los nidos que ven, además de compartir información sobre cigüeñas. "Yo subo mis fotos como forma de concienciar a la gente de lo bonito que es lo que nos rodea y lo poco que lo cuidamos", comenta Blanco. Además, en el grupo también se comparten noticias referentes al tema en diversas partes de España o de Europa. "Yo intento poner mi granito de arena para devolverle a la naturaleza lo que nos da", añade la ourensana. 

Para Nacho Estévez, otro miembro de "Ciconia", este "hobbie" le ha enseñado "mucho": "Siempre se dice que las redes sociales son negativas, pero todo depende de cómo se miren, a mí me ha servido para conocer a gente muy interesante y para aprender muchas cosas que no sabía". En su caso, aprovecha sus viajes por el sur de Galicia para fotografiar aquellos nidos que se encuentra. "También es una afición que te anima a salir más a la calle, a pasear y a mirar", opina Estévez. Tal y como explica, "vas aprendiendo a medida que vas haciendo fotos y colaborando". 


Tirar nidos: delito según la directiva de aves europea


Tirar un nido de cigüeña está tipificado como delito según la Directiva de Aves de Europa. Según explican Freán y Álvarez, hace días los vecinos de Allariz los alertaban de la caída de un nido. "La pareja ya había llegado y un día apareció el nido en el suelo, se recolocó y volvieron a tirarlo", explican. Apelan a la "inacción" del Concello, que no actuó. Gracias a la presión de vecinos y SGHN, según cuentan, Medio Ambiente colocó otro nido, al que las aves aún no han ido.