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“Todo lo hacemos entre todas"

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REPORTAJE

“Todo lo hacemos entre todas"

Andrea, Iria, Sheila, Noa, María y Leyre posan con su trabajo en su aula de la academia Captioma (XESÚS FARIÑAS).
photo_cameraAndrea, Iria, Sheila, Noa, María y Leyre posan con su trabajo en su aula de la academia Captioma (XESÚS FARIÑAS).
Las Robotrafics, un grupo de seis niñas ourensanas, serán unas de las dos representantes de Galicia en la final del torneo de robótica First Lego League, que se celebra hoy de forma online tras ser suspendida dos veces por el covid. 

Las Robotrafics, un grupo de seis niñas de sexto de primaria, serán unas de las dos representantes de Galicia en la final de la First Lego League, competición que busca incentivar la pasión por la robótica en múltiples países al rededor del mundo.

Leyre, Andrea, Iria, María, Sheila y Noa, estudian en el colegio ourensano de Maristas y han logrado clasificarse tras ser las segundas clasificadas en el torneo regional disputado en Ferrol. Volando con Inteligencia Artificial (VIAL) es el proyecto que han desarrollado, amparadas por su entrenador, Pablo Novoa, en el local de la academia Captioma. 

La primera parte de la competición, donde este grupo ha presentado un "sistema urbano de transporte aéreo basado en drones guiados por inteligencia artificial", consiste en presenar una idea innovadora. La segunda parte es la construcción de un robot funcional para superar las pruebas de un circuíto, construído en una mesa dentro de su academia, ya que, por culpa de la pandemia, la final tendrán que celebrarse de forma no presencial. "Estamos tristes por no poder ir a Tenerife, pero por lo menos podemos hacerlo desde aquí", aseguraban las niñas, ilusionadas con el proyecto y orgullosas de donde ya han llegado.

“Estamos tristes por no poder ir a la final a Tenerife, pero por lo menos podemos competir aquí"

El robot, en el que llevan trabajando dos días a la semana al salir de clase desde septiembre, está formado por un core, programado por ellas, y un motor con dos ruedas que permite moverse al robot. La curiosidad de éste pequeño proyecto es que solamente se mueve en línea recta y puede completar las 8 pruebas del ciruíto.

Las seis niñas trabajan unidas en todos los procesos. Así lo explican: "Trabajamos y corregimos los errores entre nosotras".

Ciencia en femenino

Destaca la juventud de estas niñas, que, compitiendo en un rango de edad de entre 10 y 16 años, están entre los mejores 63 equipos de España. Además, dan un volteo al sesgo de género que tradicionalmente ha llevado la ciencia, y que poco a poco se está corrigiendo. María resume un sentir común en todas: "Me planteo dedicarme a la robótica en el futuro, es una posibilidad".