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El transporte, a medias: “Algúns están parando, pero outros están a tope"

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Crisis del coronavirus

El transporte, a medias: “Algúns están parando, pero outros están a tope"

Los camiones del sector de la alimentación "traballan máis que no Nadal", pero hay autónomos y pymes que están empezando a hacer ERTEs"

El sector del transporte de mercancías, uno de los grandes pilares de esta crisis, sigue en pleno funcionamiento en la provincia de Ourense estos días, aunque a un ritmo desigual. Hay sectores como la alimentación donde "están traballando máis ca na campaña de Nadal", o también en el agua en la zona de Verín, "onde se moven máis que incluso no verán"; mientras que hay otros que están dejando de circular estos días. 

Así lo ponen de manifiesto desde la Asociación Empresarial de Transporte de Mercancías por Carretera (Apetamcor), con sede  en San Cibrao, donde acreditan que ya se están solicitando Expedientes de Regulación Temporal de Empleos (ERTEs) en la provincia también en el transporte, especialmente en pequelas empresas o autónomos con trabajadores a cargo.

"Algúns están empezando a parar, sobre todo os daqueles que non son suministros básicos, porque hai moitos sectores e fábricas que están pechando", indica Alberto Vila, secretario general de Apetamcor. Los ERTEs y el parón generalizado se están dando en aquellos transportistas ourensanos que trabajan con el textil, la construcción o  la automoción, las tres industrias con mayor parón.

"Aquí non se notou tanto como en Vigo, onde si teñen unha gran dependencia da automoción", apunta Vila, que indica que, sin embargo, los que abastecen productos de primera necesidad "están a tope". 

Una de las principales reivindicacione, como en otros sectores, es la llegada del Equipos de Protección Individual (EPIs). "O sábado saíu un decreto do Ministero de Transportes no que se dicía que ían destinar oito millóns de euros a mascarillas para este sector, estamos esperando a que cheguen pronto".

Ahora mismo, hay problemas, especialmente en los transportes de  doble conducción, con dos conductores, donde es obligatorio que ambos lleven protección facial.

La necesidad de mascarillas se extiende al transporte de alimentación, ya que en muchos casos van mozos de carga con el conductor aunque sea corto recorrido, al igual que en la paquetería. Los conductores individuales no tiene obligación, pero sí recomendación de llevar esta protección. "Eu levo mascarilla, guantes, xel...", explica Rafael Domínguez, conductor por toda Galicia y el norte de Portugal, que confiesa que estos días son duros. "O máis duro é atopar os compañeiros nas zonas de servizo e non poder saudalos coma sempre", relata. 

En cuanto a las áreas de servicio, al principio hubo problemas, ya que al decretarse el estado de alarma cerraron los restaurantes y cafeterías. Ahora, se ha solucionado. Es el caso de la estación de servicio Antela, por ejemplo, parada habitual de la A-52 a la altura de Xinzo, donde "en estos días duros" ofrecen las 24 horas bocadillos, supermercado, cafés para llevar, un plato del día caliente para llevar. 

"Estase dando suministro de produtos nas que teñen cafetería, case en todas", confirma Vila. También se solicitaba el acceso a los aseos, algo solucionado.

En líneas generales, pese a que el transporte ligado al sector primario sigue funcionando bien, "é case máis unha responsabilidade social que un beneficio para os que seguen traballando".  



Las horas al volante del camión: “Noto moitísima tristeza"

Rafael Domínguez conduce un camión de transporte de mercancías de 40 toneladas y puede trabajar, aunque lo hace en transporte de granito y madera. Cree que el momento es "moi difícil" para todo el mundo,  en su sector, "sen dúbida ningunha, son os máis tristes". 

Relata su rutina del día a día: va desde su casa al camión directamente, sin rodeos. "Levo de todo, mascarillas, desinfectante, guantes, todas as medidas que podo. Ao ir na cabina pensas moito, satúraste de información, pensas na xente que sofre... No camión, hoxe máis que nunca, estás desexando acabar. Teño a sorte de que todos so días podo chegar para durmir na casa. Para a comida voume arreglando,  coloo un bocadillo e unhas augas para levar no camión. Baixo da cabina o estritamente necesario".

Lo que más le preocupa estos días es el ambiente que nota entre sus colegas de profesión. "Notas moitístima tristeza, e medo incluso nas gasolineiras. Son sempre autoservizo. E cando ves un compañeiro e estás enfrente del, non hai o que había antes, de faltar con el. Agora vai cada un ao seu. Hai tristeza, medo incluso. Máis que nunca, agora desexas que acabe a xornada para ir á casa. No día hai momentos malos, momentos menos malos, e vas tirando".

En el norte de Portugal, adonde viaja a menudo, no ha tenido problema con las autoridades. Ese no es el problema, sino la tristeza al volante. "Hai momentos que case tes que parar pola tristeza. Que pase todo isto canto antes, e que haxa axuda para quen o precisa". 


Reclama que se congelen las letras de los camiones
Una de las principales reclamaciones del sector del transporte ourensano que sigue sin aclararse es la congelación de las letras de los camiones.
 "Pedimos a conxelación, alomenos dous meses das letras de venfding e leasing, porque se acreditamos que o camión está parado non ten sentido seguilo pagando. De momento, non recibimos respota", añade Vila. 
En cuanto ala flexibilización del tacógrafo, señalan que aunque está bien, es un "caos" puesto no es una medida uniforme en toda Europa, lo cual complica los viajes internacionales, "que se seguen facendo". 

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