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La Universidade de Vigo sitúa en el espacio su tercer satélite

Serpens, en el que participaron ingenieros vigueses, viajó de Japón a la Estación Internacional

Fernando Aguado, coordinador de la Agrupación Aeroespacial, y varios ingenieros siguieron el lanzamiento.
Fernando Aguado, coordinador de la Agrupación Aeroespacial, y varios ingenieros siguieron el lanzamiento.
La Universidade de Vigo sitúa en el espacio su tercer satélite

La Universidad de Vigo marcó ayer otro hito con el lanzamiento de un nuevo satélite (el tercero en el que participa) desde la base espacial de Tanegashima (en Japón).

Serpens, diseñado por la Agencia Espacial de Brasil y que contó con la colaboración de ingenieros vigueses, partió a las 13.50 a bordo de una nave de carga no tripulada rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS, en sus siglas en inglés), situada a 400 kilómetros de altura. Lo hizo con varios días de retraso ya que las adversas condiciones meteorológicas en el país nipón obligaron a retrasar el despegue en dos ocasiones (inicialmente iba a ser el pasado domingo). La previsión es que el lunes se acople a la ISS, una tarea que llevará a cabo el astronauta japonés (Kimiya Yui) que se encuentran allí a través de un brazo robótico. A finales de septiembre o principios de octubre será cuando se lance al espacio, convirtiéndose en el segundo satélite en la constelación Humsat.

El responsable de la Agrupación Aeroespacial de la Universidad de Vigo, Fernando Aguado, destaca la "fuerte experiencia" que proyectos como éste acerca a la institución académica viguesa en un campo (el diseño de pequeños nanosatélites) en el que la Uvigo "se encuentra en una posición muy buena" y en el que "las predicciones de mercado apuntan a que va a ser un sector puntero en los próximos años".

A bordo de la nave Kounotori 5 se transportó, además de Serpens, otro satélite diseñado por una universidad danesa, así como víveres y oxígeno para los astronautas. Una vez la carga sea almacenada en la ISS, habrá que esperar a su eyección y será entonces cuando dará comienzo "la fase de puesta en marcha del satélite" en la que se realizarán las pruebas de comprobación de que la plataforma y la carga útil del satélite están en perfecto funcionamiento.

El proyecto Serpens contempla la instalación de un total de 15 terminales en diferentes puntos de Brasil, a las que se sumarán los existentes en Vigo y en Pontevedra. Tras la fase de pruebas, que dura tres semanas, comenzaría a recoger información de sensores de bajo coste instalados en diferentes zonas del planeta y que transmitiría tanto a Brasil como a Vigo. "La idea es hacer pruebas para poder monitorizar parámetros de la cuenca hidrográfica del Amazonas", explica el profesor Fernando Aguado.