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A Valenzá gana atractivo comercial frente a la crisis que viven los barrios

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COMERCIO LOCAL

A Valenzá gana atractivo comercial frente a la crisis que viven los barrios

Un establecimientos de moda, en la avenida de Celanova de A Valenzá (XESÚS FARIÑAS)
photo_cameraUn establecimientos de moda, en la avenida de Celanova de A Valenzá (XESÚS FARIÑAS)
El sector inmobiliario detecta que la avenida de Celanova es un punto de atracción para invertir, frente a O Couto o A Ponte

La crisis comercial también se ceba con los barrios de la ciudad y, especialmente, O Couto, que vive un declive que se ceba con el sector librero, hostelero, de moda... Lindando con esta zona, A Valenzá (Barbadás) el escenario es otro, con un mayor dinamismo comercial. El sector inmobiliario detecta que los emprendedores que quieren hacerse con un local se "fugan" a A Valenzá si no consiguen un bajo del centro o semicentro de la ciudad. "Prefieren instalarse en la avenida de Celanova que en calles de O Couto u O Vinteún. Es significativo que no interese la periferia de la ciudad", indica el presidente de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), Benito Iglesias.

La avenida de Celanova, donde se concentra el músculo empresarial de Barbadás, gana atractivo. La ventaja de ser el concello más joven (un 21% del censo tiene menos de 20 años) y el único de la provincia con un saldo demográfico positivo anima a los empresarios a instalarse. Actualmente, solo un 8,5% de los locales de esa calle está vacío –de 164 bajos, solo 14 carecen de actividad comercial–.

La comparación con O Couto –el barrio más populoso de la ciudad con 13.000 vecinos– pone de manifiesto dos inercias opuestas, algo que percibe el sector inmobiliario. "Ha habido un incremento de locales vacíos este año, y el barrio de O Couto está siendo muy castigado", dice Iglesias.

El auge de la avenida de Celanova hizo escalar también los precios de los alquileres a cinco euros el metro cuadrado, a niveles de O Couto. En el conjunto de A Valenzá, el volumen de locales en alquiler asciende a 35.

En la rúa Ervedelo, uno de cada cuatro locales está completamente vacío. De 151 bajos disponibles, 37 están desocupados. Otras calles del barrio muestran peores perspectivas, como la avenida de Portugal o Francisco de Moure, ambas con un 32% de bajos sin actividad.

Mientras, Barbadás vive su propia realidad. "Hay movimiento, eso se nota. Es cierto que no tenemos competencia directa de grandes áreas comerciales, si bien la mayoría de la gente que vive aquí no trabaja aquí", indica Cristina Casas, de Liset.


La ayuda del concello


Uno de los aspectos que más valoran es el apoyo de la administración local, una sensación que no comparten con sus homólogos de la ciudad, que sienten abandono y que echan en falta una interlocución directa con el Concello, del que solo ven trabas (las atribuciones de comercio no tienen aún un edil asignado, las asumió el alcalde tras la dimisión de Ana Isabel Rebanales). "En Barbadás se implican. Promocionan el movimiento del barrio, con concursos y actividades. Hay muchos niños y cuando hay actividades para mayores también programan para los niños, eso se nota", añade Casas.

Esa sensación de apoyo de las instituciones también lo detecta Susana Salgado Valle, una de las socias de Mía Valle y que, pese a residir en O Couto, decidió emprender en A Valenzá. "Iniciamos un negocio aquí hai 10 anos e decidimos abrir esta tenda o pasado setembro. Si que se nota que a xente tira polo barrio, fai a compra aquí, pero o comercio tamén ten problemas, custa moito, tes que ter prezos competitivos e os impostos acaban con nós, e os prezos dos locais subiron". Salgado también percibe el apoyo institucional: "Niso non nos podemos queixar. O Concello dá facilidades, temos unha persoa de contacto, Marga Pérez –concejala de Comercio–, amable e que está disposta a escoitar e nunca pon trabas. Calquera cousa que propomos tenta levala adiante", añade.

El alcalde de Barbadás, Xosé Carlos Valcárcel, señala que desde la llegada al gobierno se hizo una "aposta polo comercio de proximidade", y cree que la avenida de Celanova da buena muestra. "Como todo, sempre é mellorable, pero creo que é importante o traballo que se fai na mellora das actividades que se ofrecen, como o "Barbadás a Bocados", en auxe sistematicamente". También destaca iniciativas como la Feira Outlet, "que este ano tivo que mudarse ao polideportivo polo número de participantes".

"O que máis estamos vendo é que é a xente nova a que está creando comercios", subraya la edil Marga Pérez. Señala que hay cosas que mejorar y que el próximo objetivo es "formar aos comerciantes en comercio online, porque é unha realidade na que non se poden crear atrás". Valora que los comerciantes destaquen la ausencia de trabas: "Aquí non lles cobramos taxas polas actividades que se fan na rúa ou nos espazos públicos".

Pérez valora que muchos comercios han apostado por abrir los sábados por la tarde, "pese ao esforzo que supón" como modo de impulsar que la gente de A Valenzá se anime a comprar. Lo que deja claro es que "seguiremos impulsando o comercio, é a nosa obriga".

Las sensaciones son distintas en la otra parte de la ciudad, donde las asociaciones de comerciantes, como Ourense Comercio Vivo y los centros comerciales abiertos piden "menos trabas" y un "plan de acción urgente".


“Si no cerré antes es porque el local es mío"


Ana Belén Álvarez ya ha colocado el cartel de liquidación por cierre a su librería Picasso, que en unos meses dirá adiós tras 15 años Ourense. 23/08/2019. Reportaje para ver el contraste en el comercio local entre el barrio de O Couto y el de A Valenzá.En la foto Ana Belén Álvarez de la librería Picasso, que cerrará proximamente.Foto: Xesús Fariñasabriendo cada día en el barrio de O Couto, en la rúa Picasso. "Si no llega a ser porque el local es mío, habría cerrado antes. Pero estuve aguanta, aguanta, aguanta; a ver, a ver, a ver, pero no se ve nada", señala la librera, que ha tirado la toalla y que ahora apostará por buscar otras alternativas. "Aquí han cerrado tiendas y bares durante los últimos meses. Pero es normal, si no te da no puedes estar aquí. Cada vez vamos a peor, cada vez hay más impuestos...", añade. 

Sin atreverse a dar un motivo claro por el declive de O Couto, sí que cree que al estar cerca del centro "la gente tiene mucha facilidad para ir a áreas comerciales más grandes, mientras que en A Valenzá no ocurre".  Cree que los hábitos de compra han cambiado y que "ya no se da prioridad a la cercanía al cliente, sino al precio, y en eso no podemos competir con grandes áreas". En ese sentido, advierte de que "si la gente no viene, el pequeño comercio se muere". 

Especialmente perjudicial es la situación en las librerías: "Ahora abrió una franquicia enorme y con ellos no puedo competir. A veces ves material más barato que el que le compras al viajante".

Los comercios tradicionales tienen problemas de supervivencia en esta zona. "Alguna gente protesta por el precio, pero no se da cuenta de lo que cuesta pagar el alquiler de la fotocopiadora, pagar las facturas. Y tú no estás para hacerle un favor a ellos, estás para dar un servicio. Tienes que ganar algo, no es una ONG", concluye.    

En O Couto, mientras, cunde la preocupación. "En poco tiempo han cerrado muchos negocios. Pero es normal, si no te da dinero no puedes estar aquí", señala Ana Belén Álvarez, que ha decidido iniciar la liquidación por cierre de librería Picasso, tras 15 años de actividad. "En O Couto solo con dar una vuelta se ve la situación. Estamos temblando, hay cierres todos los meses, a veces parece que esto se acaba. Se está perdiendo el volumen comercial a pasos agigantados y nadie está haciendo nada por evitarlo. parece que no se intenta hablar con nosotros", apunta Tito Taín, de Couto Centro.


"Agora atopar un local aquí é dificilísimo"


En septiembre, Mía Valle cumplirá un año abierta en A Valenzá. Susana Salgado Valle y su socia María Jesús Fernández dieron el paso Ourense. 23/08/2019. Reportaje para ver el contraste en el comercio local entre el barrio de O Couto y el de A Valenzá. En la foto comercios de A Valenzá. Susana Salgado.Foto: Xesús Fariñassiguiendo la estela de otro negocio que montaron en esta zona hace 10 años. "Apostamos por esta zona. Xurdiu a oportunidade, e decidimos abrir esta tenda". ¿Ir a la ciudad? "Non, hai moitísimo de todo, e é máis difícil facerse un oco. Aquí xa temos unha xente fixa que vén e é un contacto distinto. Hai moitas tendas de roupa pero cada un vende o seu, é distinto.  Pero temos compañeiras que teñen tendas no centro e están contentas. Ao mellor estamos nós equivocados, pero de momento estamos ben."

 Y eso que  Susana vive en O Couto. "Son de alí de toda a vida e gústame O Couto , pero é complicado para este tipo de negocio porque ten   o centro ao lado. Se xa aquí a xente vai ao centro, imaxina no Couto...", añade. 

"Atopar un local aquí é dificilísimo e unha vivenda tamén. Boa saúde do comercio non hai. Os locais están caros. Pero é un barrio co moita vida, a xente tira polo barrio.  A xente compra, pero tes que ter prezos competitivos e os impostos acaban con nós. E os alugueres, para a zona que é, están moi altos", explica. 

También sufren la presión de los bajos precios de grandes superficie, pero lo compensan con iniciativas conjuntas y gente joven. "É un barrio novo, xente nova con fillos e é o que nos motiva a abrir os negocios", precisa Salgado. Notan  un apoyo del Concello de Barbadás, con el apoyo de la Concejalía de Comercio a todas sus iniciativas: "Calquera cousa que lle propomos, intentan sacala, non podemos dicir nada, estamos moi contentos".  


“Hay cada vez más gente, hacíamos falta"


Decidió apostar por  algo que en A Valenzá está más de moda que nunca: los niños. Sara Faílde Cabido abrió la ludoteca Amarelinha en 20190823_133216_resultadouna de las calles adyacentes a la avenida de Celanova en octubre de 2018, hace menos de un año, poco después de tener una hija. 

¿Por qué se fue a montar el negocio a A Valenzá y no a otro sitio? "Mi negocio está relacionado con los niños, aquí hay muchísima población, cada vez crece más, y la gente es muy joven", explica Cabido.

De momento, no se puede quejar de la afluencia. "Los padres necesitan de sitios como este. La mayoría de la gente de A Valenzá trabaja en el Polígono, y necesitan servicios que yo ofrezco". 

Pese a que ella vivía antes en la ciudad, no se planteó en ningún momento iniciar su actividad empresarial en algunos de los barrios de la urbe. 

"Son difíciles los requisitos que hay en Ourense, para encontrar un local es diferente, cada vez cierran más allí porque las cosas no van bien , y entonces esto no te anima", afirma esta joven emprendedora. 

Según su visión, y a diferencia de lo que ocurre en Ourense ciudad, "en A Valenzá, cada negocio que abre es un negocio que prospera. Poco a poco, aunque les lleve su tiempo, pero siempre prospera. Hay muchísima juventud y en Ourense da la impresión de que es el caso contrario". 

De momento, no faltan niños en su ludoteca, y confía en que la situación vaya a mejor, debido a que el saldo demográfico sigue siendo positivo.