Ourense

Y tú, ¿quién vienes siendo?

Ourense

Pasó lo que pasó

Y tú, ¿quién vienes siendo?

El de la provincia otoñal o el de la primavera exuberante. El de la ensaladilla rusa o el del cocido. El que hiberna o el que vuelve a la vida en invierno para que el Entroido sea eterno. ¿Quién vienes siendo?

Con denominación de origen, claro


La vida es eso que va pasando por aquí entre entroidos, entre cocidos. El país de los mil ríos es el territorio de las diez mil cachuchas, de los veinte mil lacones, de los millones de filloas. Los cien mil hijos de San Cocho llegando a combatir el aburrimiento y la hibernación, proclamando que se puede vivir al otro lado del espejo provincial. Ourense ha conseguido el valor de la singularidad y la distinción, de la autenticidad y de la marca. Afortunadamente el entroido cae en mala época turística, en meses tacaños para el consumo. Pero ahí está su valor, su oportunidad. Es la economía del antifaz y la careta, del lacón y los grelos. Ahí queda un valor añadido en imagen que da a Ourense importantes réditos en promoción y retorno en los medios sin tener que pagar un euro por la campaña publicitaria. Ahí están los hoteles llenos, ahí están las reservas agotadas en los restaurantes. El Entroido es uno pero con decenas de personalidades, matices y dobleces. Sin necesidad de importaciones, ni siquiera exportaciones. Con su efecto llamada, con su imán turístico, con su pulmón económico. Y, sobre todo, con su sello de autenticidad, único en tiempos en los que todo se uniformiza. 


La mesa, el mantel y los comensales


La épica empresarial en Ourense se gana letras capitulares. En San Cibrao ponen mantelería de hilo y cristalería de René Lalique para brindar por la unidad. El polígono más importante de la provincia se ha convertido en una suerte de Camelot, con su Rey Arturo sentando a la mesa a sus caballeros, sustituyendo el antiguo castillo de Winchester por la sede empresarial. Mesa por el Ourense Industrial se llama el propósito, no el mueble. Ocho representantes institucionales y dirigentes de los polígonos quieren trascender a la foto del primer día y apostar por dar autoridad a un colectivo que no siempre se gana respeto y credibilidad. Mientras las formas buscan ir al fondo estos días había varias llamadas de atención. Portugal sigue lanzado y capta cada vez más inversión industrial, Santiago se toma en serio ser la referencia para captar empresas de biotecnología y en Lugo su principal polígono está petado. En Ourense, mientras, ciertos delirios de colectivos empresariales se ventilan en los juzgados mientras vemos las inversiones pasar. La Mesa Ourense Industrial, tiene mucho que hacer si no quiere servir la Última Cena, con su Judas y todo.


Sanos ya son pocos


En la provincia vivimos unos 309.000 habitantes (no sé si esta noche nació alguien más en los paritorios de Verín) y bajando, dice el censo. El año pasado 189.397 urgencias fueron atendidas en los 14 Puntos de Atención Continuada (PAC) de Ourense. Las urgencias que resolvieron los tres hospitales ourensanos sumaron 132.184. Solo por el PAC de la calle Concello, en el mismo periodo, pasaron 54.948 personas. Oiga, ¿queda alguien sano en esta provincia? ¿Quién filtra las patologías? ¿Quién discrimina las urgencias? La Consellería de Sanidade tiene un presupuesto de 4.109,6 millones de euros para este año. Y todo parece poco. El 40% de todo el presupuesto del Gobierno gallego va para nuestra salud y 1.300 millones son para Atención Primaria. Pero todo parece poco, nos hemos acostumbrado a que ningún recurso puede ser finito. Y no lo debe ser cuando a las urgencias hospitalarias de la provincia fueron el año pasado casi uno de cada dos ourensanos. Una mala salud de hierro tenemos aquí.


La dialéctica entre estos y los otros


Si esta provincia está tan marchita como dicen las estadísticas, si el reverso de nuestras manos tiene el aspecto de un manojo de sarmientos, si nos persigue el estigma del leirismo mental, si hemos perdido ante el tópico de la escalera, si pasamos por individualistas, teimudos y desconfiados, si sobrellevamos el señalamiento de ser obedientes ante el aldraxe, si seguimos exportando talento, si tenemos la población más vieja de España, las peores pensiones, la tasa de ocupación más baja, el menos índice de inversión pública y privada de Galicia, quién coño son estos que hacen estallar la primavera más florida que se recuerda, que asaltan los caminos en decenas de entroidos, que lloran de emoción por ponerse de peliqueiro, que bucean en la historia para recuperar tradiciones, que captan la atención de medio mundo por la singularidad de la fiesta, que inculcan en las escuelas estos comportamientos, que de un año para otro reservan mesa en las comadres de Verín, que ponen el reloj en hora cuando acaba el entroido para esperar por el del año que viene. ¿Quién coño son estos? ¿Quién coño somos que solo somos lo que somos una semana al año?


Al poner la lupa


Por favor que contraten a los chinos

A principios del mes de noviembre del pasado año un alud de tierra y piedras se vino abajo en la N-120, la popular carretera de Os Peares. La impericia administrativa convirtió aquello en la Franja de Gaza. Hasta finales de mes no se despejó la tierra para abrir un carril. La reparación de daños sigue cuatro meses después en una reedición de la construcción de la pirámide de Keops. Los conductores, con cara de acelga, aguantan y esperan por una solución que no llega. Deberían contratar a los chinos estos que levantaron un hospital en diez días.

O PEREIRO DE AGUIAR (ESTRADA N-120). 01/12/2019. OURENSE. Vista de las obras en la carretera N-120. FOTO: ÓSCAR PINAL


El portafotos


Jesús María Pérez Barreiros es el portavoz de la plataforma por un tren digno y ello le permite alejarse un rato de la orfandad pública. La pasarela no perdona y, aliada con el calendario, es capaz de echar a tops como Cindy Crawford o Elle Macpherson. Al revés, el calendario ha recuperado a Pérez Barreiros, puesto bajo los focos en su momento al erigirse en portavoz de la familia Socorro González, la mujer de Vistahermosa asesinada en mayo del 2015. Jesús María, primo de la infortunada, citó en este periódico versos de César Vallejo ("Hay golpes en la vida, tan fuertes...Yo no sé! Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma...Yo no sé!") en un artículo en el que exigía intensificar las investigaciones para esclarecer la muerte de la señora. Jesús María ejerce ahora como portavoz de una plataforma que quiere revisar el proyecto de integración del AVE en la ciudad. Imposta la voz para que suene profunda, convincente, como creyendo que así el argumento es más creíble. A Pérez Barreiros se le escucha muy a menudo y promete seguir hablando (y defendiendo un tren digno) hasta lograr torcer la mano de la Administración. Pero ese pulso es difícil de torcer y es el que, a su pesar, puede retirarle de la pasarela. 

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