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HOMENAJE

A Merca no olvida a Miguel Ángel

El tío del edil asesiando depositó un ramo de flores sobre el panteón en el que reposan sus restos, en Faramontaos

Autoridades y familiares ante el panteón en el que descansan los restos del edil asesinado (MARCOS ATRIO)
Autoridades y familiares ante el panteón en el que descansan los restos del edil asesinado (MARCOS ATRIO)
A Merca no olvida a Miguel Ángel

El Concello de A Merca rindió ayer un cálido homenaje a Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP en Ermua (Vizcaya) oriundo del municipio que fue asesinado por ETA hace 17 años. Al acto se sumaron numerosos vecinos, además del presidente provincial del PP, Manuel Baltar, y el vicepresidente de la Diputación, Rosendo Fernández.

La iniciativa, que se vienen sucediendo cada año al llegar el 12 de julio, tuvo como escenario el cementerio parroquial de Faramontaos, donde descansan los restos del concejal. Sobre la lápida ya había varios ramos de flores, pero la colocación del confeccionado por el Concello, de lo que se encargó el tío del fallecido, Aurelio Garrido, arrancó más de una lágrima, sobre todo entre los vecinos. "Miguel Ángel Blanco é un símbolo da libertade, un loitador que pagou ser libre ca súa vida", apuntó Manuel Baltar recordado la figura del edil y la forma en que fue asesinado.

El tío de Miguel Ángel Blanco no pudo contener la emoción y entre frases entrecortadas dejó claro que lo que le hicieron a su sobrino "nunca se olvida. O tempo vai pasando, pero unha cousa así nunca se olvida", explicó, disculpando que no estuvieran presentes los padres y hermana de Miguel Ángel Blanco al igual que en años anteriores.

El alcalde de A Merca, Manuel Jorge Velo, también tuvo palabras de recuerdo para el concejal. "Eran un neno cando o mataron. A Merca sempre o terá presente", apuntó.

Los restos mortales de Miguel Ángel Blanco reposan desde hace siete años en Faramontaos, de donde era natural su madre y regresaba cada vez que tenía vacaciones. Ayer, los vecinos aprovecharon la misa ofrecida en su nombre para evocar vivencias y anécdotas protagonizadas por el propio concejal durante sus vacaciones.

El padre de Blanco Garrido es natural de Xunqueira de Espadañedo, donde el grupo de gobierno y vecinos también le recordaron como motivo del 17 aniversario de su muerte el pasado viernes depositando flores junto al monumento que, tras el asesinato, le dedicaron en nombre de la libertad en el centro del pueblo.