VIVIR mejor

El mito de la eterna juventud

VIVIR mejor

El mito de la eterna juventud

Una joven trabaja con su portátil en un parque.
photo_camera Una joven trabaja con su portátil en un parque.
¿Qué tiene de verdad y de mentira el mito de la eterna juventud

¿Qué tiene de verdad y de mentira el mito de la eterna juventud? Evidentemente nadie vive eternamente, pues es un hecho que todo lo que nace muere. Otra cosa es que el ser humano pudiera vivir más años de los normales y con relativa buena salud, pues a la luz de los últimos descubrimientos científicos, transmitidos por la doctora Blasco, directora del centro nacional de investigación del cáncer, a través de su libro: "Morir joven a los 140 años", y de los practicantes taoístas de la "Alquimia Interna China", cuya mortalidad media, curiosamente, también coincide en 140 años, cabe pensar que el ser humano tiene potencialmente, la capacidad de mantenerse en estado de buena salud a edades mucho más avanzadas de las normales.

Naturalmente para realizar esa potencialidad, yo al menos pienso que no es suficiente con tomar unas pastillas, destinadas a mantener la suficiente telomerasa en el organismo, para que los telómeros no se acorten, y mantengan toda la información genética necesaria para seguir viviendo bien, sino que como el ser humano, además de un cuerpo físico es también un cuerpo psíquico, energético, emocional y espiritual, será necesario también mantener y aumentar estos otros aspectos del mismo, si se quiere alcanzar buena salud y avanzada edad. Para ello la ciencia recomienda la dieta hipocalórica y en general llevar una vida sana y moderada. Lo que naturalmente incluye realizar el ejercicio físico adecuado, tener un descanso y sueño normales… En mi opinión añadiría también tomar los complementos herbarios adecuados a cada uno. Mención aparte merece la homocisteína, que si aumenta demasiado provoca también un acortamiento de los telómeros y la oxidación del colesterol, obstruyendo la circulación de la sangre y puede por lo tanto precipitar el colapso.

Pero es en el aspecto psíquico- emocional en donde, según la medicina tradicional china y sobre todo en la Alquimia Interna, está la clave de la salud y larga vida. Para ellos si la energía vital del centro energético inferior, situado en el medio del vientre, muy próximo al centro de gravedad del cuerpo, no asciende hasta el del corazón, situado en el centro del plexo solar, no es posible la estabilidad emocional, por lo que la persona verá afectado su psiquismo, y su energía vital que debería permanecer en dichos centros energéticos, se dispersará y disminuirá, funcionando más en ellos la energía proporcionada por el aire que respira y la esencia de los alimentos que coma, que es una energía más burda, por lo que será más difícil alcanzar un "corazón puro, "que sería el que no tuviese tanta necesidad del aire y de la esencia de los alimentos, sino que funcionase más con la energía sutil que proviene del centro de energía inferior.

Pero además, antes de lo mencionado, sería necesario aumentar más la energía vital que se almacena en el centro energético inferior, para lo cual la Alquimia Interna dispone de las técnicas adecuadas, que resultan además de fácil aprendizaje y que lo único que requieren es la práctica diaria. En su defecto también son útiles el Tai-Chi o el Chi-Kung. De esta forma y dado que el centro de energía inferior (hara), tiene la propiedad de mantener almacenada la energía vital que llega a él, es posible a continuación , con otras técnicas más adelantadas, llevar esa energía vital hasta el centro de energía del corazón, transformándose el mismo en una energía más refinada y sutil que lo purifica, de modo que las emociones se regularicen aunque se sigan teniendo, pero de otra manera más armoniosa y equilibrada.

En las religiones, como la cristiana, aquellos que siguen la vía mística también pueden llegar a alcanzar una pureza similar o más, yo no lo sé, pero lo que sí sé es que, como lo demuestra la vida de muchos de ellos, aunque en efecto hayan elevado a muy alto nivel el espíritu, no así la energía biológica del cuerpo. esto pasa incluso en el Budismo, no tanto en el Budismo-Zen, aunque también. En cambio en el Taoísmo, que no es una religión como nosotros propiamente la entendemos, lo primero que se practica, como queda explicado anteriormente, es desarrollar un mayor nivel de energía vital en la parte inferior del abdomen (hara), y almacenarlo ahí para aumentar la energía biológica del organismo entero.  

Para ellos cuanto más alto sea el árbol mas raíces profundas en la tierra necesitará, e igualmente en el ser humano, cuanto más alta sea su dimensión espiritual más energía biológica necesitará, para que tenga un equilibrio mayor de lo físico con lo espiritual.